El preso de ETA Ibai Aginaga ha quedado este domingo en libertad tras cumplir una condena de 20 años, y ha sido recibido con un «ongi etorri» (homenaje de bienvenida) en el frontón de su pueblo natal, Berango (Bizkaia), a puerta cerrada y sin permitir el paso a los medios de comunicación.

Aginaga ha llegado a Berango pasadas las 12:30 horas y ha entrado directamente al frontón, en cuyo interior le esperaban unas doscientas personas, informa Efe.

El acto estaba organizado por la organización disidente de la izquierda abertzale ATA y no contaba con el apoyo de Sortu ni del colectivo oficial de presos de ETA, EPPK, del que Aginaga fue «expulsado» al no secundar la estrategia de la izquierda abertzale desde el fin del terrorismo.

Este recluso fue condenado por la Audiencia Nacional a 21 años de cárcel como miembro del comando Irumberri, que pretendía atacar distintos objetivos con el material explosivo que recibió de ETA.

En agosto del año pasado fue trasladado desde la prisión de El Dueso (Cantabria) a la vizcaína de Basauri.