España ENTREVISTA | Abdelmalek Alaoui, presidente del Instituto marroquí de Inteligencia Estratégica

"La posición de Marruecos sobre Ceuta y Melilla permanece invariable"

Abdelmalek Alaoui, presidente del Instituto marroquí de Inteligencia Estratégica. Karim Tibari

Abdelmalek Alaoui ofrece un análisis sustentado en su larga experiencia a lo largo y ancho de su Marruecos natal. Tras una carrera vinculada a varios medios de comunicación locales, preside el Instituto Marroquí de Inteligencia Estratégica. Máster en gestión pública por la prestigiosa Sciences Po de París, Alaoui sostiene que, con su histórico cambio en el contencioso del Sáhara Occidental, «España acaba de reparar una injusticia que ha durado demasiado tiempo».

«Naturalmente, la decisión española de respaldar finalmente el plan de autonomía de Marruecos como solución para resolver el conflicto ha sido muy bien percibida en el reino. Para nosotros, los marroquíes, la cuestión del Sáhara Occidental es muy importante porque tiene un gran impacto tanto en nuestra agenda interna como en nuestra diplomacia. La decisión española también viene a reparar una posición que consideramos desequilibrada e injusta durante décadas. En pocas palabras, España acaba de reparar una injusticia que ha durado demasiado», subraya en conversación con El Independiente.

El analista, un conocido y mediático comentarista de la vida política del país vecino, atiende a este diario en vísperas del fugaz viaje a Rabat que este jueves realiza Pedro Sánchez, acompañado por el ministro de Exteriores José Manuel Albares. Un periplo con el que La Moncloa busca escenificar el inicio de «una nueva etapa» de las relaciones con el régimen marroquí y rendir pleitesía a su máximo líder, tras un giro copernicano en el litigio de la ex colonia española, el último territorio de África pendiente de descolonizar, que ha exhibido la soledad parlamentaria del PSOE.

El separatismo catalán, clave

«España se ha dado cuenta finalmente de que la mejor solución para resolver el conflicto saharaui es el plan de autonomía marroquí porque es una forma de autodeterminación», desliza el politólogo. «Hay dinámicas internas en la política española que sin duda han contribuido a esta decisión. El hecho de que la propia España se haya enfrentado recientemente al separatismo, que ha combatido con firmeza, puede haber hecho que Madrid se dé cuenta de que ya no es posible defender internamente una posición que no es compatible con una doctrina de política exterior. Para mí, fue sobre todo una preocupación por la coherencia lo que desencadenó esta decisión, aunque pueda haber factores coyunturales», explica.

El 18 de marzo la Casa Real marroquí filtró la carta enviada por Sánchez a Mohamed VI en la que España calificaba «la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo”, vulnerando la legalidad internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Uno de los interrogantes que La Moncloa no ha despejado desde entonces es si, en reciprocidad, Rabat ha proporcionado un documento por escrito de su renuncia a las reivindicaciones históricas sobre Ceuta y Melilla. Alaoui descarta que exista tal compromiso.

«No veo el cambio de posición de España como resultado de ningún tipo de intercambio o regateo con Marruecos. Madrid cambió su posición porque está sirviendo a su mejor interés, que es reconstruir una asociación con un país fundamental en la región y una puerta de entrada al África subsahariana», replica.

La carta de Marruecos no existe

– ¿Rabat está renunciando a sus reivindicaciones de soberanía sobre Ceuta y Melilla?

No veo ninguna mención a Sebta o Melilla en ninguna de las declaraciones oficiales ni de Marruecos ni de España. La posición marroquí sigue siendo la misma

– No sé de dónde han sacado esa idea algunos analistas. No veo ninguna mención a Sebta o Melilla en ninguna de las declaraciones oficiales ni de Marruecos ni de España. La posición marroquí sigue siendo la misma, y Marruecos se esfuerza por corregir los desequilibrios económicos creados históricamente por los dos presidios [enclaves] españoles, impulsando las regiones del norte con una estrategia económica global.

– ¿Existe una carta de la Casa Real marroquí en términos similares a los empleados por el presidente del G0bierno español?

– Que yo sepa, no. Sólo puedo remitirme a la comunicación oficial del Palacio Real, que dice que Su Majestad el Rey y Pedro Sánchez mantuvieron una conversación telefónica en la que ambos acordaron reunirse próximamente en Marruecos.

Esta misma respuesta se aplica a la disputa por las aguas territoriales de las Islas Canarias. «El cambio de posición de España en la cuestión del Sáhara Occidental no ha sido el resultado de un trueque. Nada indica en las comunicaciones oficiales que se han hecho públicas que Marruecos haya aceptado otra cosa que no sea construir una nueva asociación con España, basada en el respeto y los intereses mutuos», aduce.

El cambio de posición de España en la cuestión del Sáhara Occidental no ha sido el resultado de un trueque

Alaoui considera, además, que el paso protagonizado por Sánchez –unilateralmente, sin consultarlo ni siquiera con su socio de coalición, Unidas Podemos– es «de facto» una reconocimiento de la marroquinidad del Sáhara Occidental. «No puedo hablar en nombre de palacio ni del Gobierno, pero para la opinión pública y la sociedad civil marroquíes, es un reconocimiento de facto de la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Cuando la antigua potencia colonial afirma que la única solución es el plan de autonomía, excluye por tanto cualquier otra solución. Se trata de un paso importante hacia el pleno reconocimiento», aguye.

El cambio en un asunto de Estado que ha permanecido invariable durante 47 años, con los sucesivos ejecutivos del PSOE y el PP, ha sido fruto de negociaciones al más alto nivel, un tipo de conversaciones «que suelen ser secretas», matiza el analista. «Sin embargo, hay indicios de que Su Majestad el rey Mohamed VI participó personalmente en todas las etapas y siguió las discusiones muy de cerca. Ya dejó claro durante su discurso anual del trono en julio de 2021 que estaba supervisando las discusiones entre Marruecos y España», insiste.

Rabat no emplea el arma migratoria

«Creo que la carta de Pedro Sánchez fue muy clara: España quiere una asociación renovada con Marruecos y quiere acabar con cualquier tipo de ambigüedades para construir el futuro», declara Alaoui. «Esto significa que España respetará, por tanto, la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y apoyará el plan de autonomía. Aunque España no es miembro permanente del Consejo de Seguridad, la posición de Madrid es muy importante por su condición de antigua potencia colonial. La garantía más importante es sencilla: es la palabra del Estado español de que el periodo de malentendidos ha terminado y que ahora hay que pasar la página de la ambigüedad».

El politólogo rechaza las denuncias de que Rabat ha empleado la cuestión migratoria como arma de presión contra España, una táctica que ha merecido incluso una condena del Parlamento Europeo tras la llegada a nado en mayo pasado de 10.000 migrantes a Ceuta. «Marruecos nunca ha utilizado la migración como herramienta de presión. Por el contrario, son Europa y España quienes a veces utilizan el tema de la migración poniéndolo en lo más alto de su agenda, pero sin ofrecer a los países del sur del Mediterráneo la cooperación necesaria para hacer frente a las migraciones ilegales», responde.

No sé de dónde han sacado algunos la idea de que había algún tipo de ‘peligro claro y presente’ procedente de Marruecos

«Fue Marruecos quien inició en 2013 el mayor programa de legalización de la estancia de los migrantes subsaharianos, concediéndoles derechos de residencia, permisos de trabajo y acceso a la escuela para los niños. Europa prometió muchas veces que ayudaría a países como Marruecos a hacer frente a la enorme carga financiera y de seguridad inducida por las oleadas de migrantes, pero hemos visto muy escasos desembolsos», denuncia.

Desde la filtración de la misiva por Rabat, el Ejecutivo español ha basado la decisión en, entre otras razones, la necesidad de proteger a «melillenses, ceutíes, canarios y andaluces». Una mención que, para algunos analistas, ha dejado al descubierto la existencia de amenazas a la integridad territorial del país por parte del régimen marroquí. «Marruecos es un país pacífico, y está en las raíces del reino favorecer siempre el diálogo sobre cualquier tipo de violencia. Una vez más, no sé de dónde han sacado algunos la idea de que había algún tipo de ‘peligro claro y presente’ procedente de Marruecos», esboza.

«Esperamos que la cooperación se reanude con normalidad en el plano económico y político. Este es un momento importante para ambos países, pues tenemos mucho que ganar si colaboramos más estrechamente en muchos niveles», concluye Alaoui, alineado por completo con las líneas que marca la monarquía alauí.

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