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Paseo militar de Rubiales: ni una pregunta de los asambleístas sobre las sospechas de su gestión

El presidente saca adelante plácidamente la asamblea, el órgano superior de gobierno de la RFEF, mientras Anticorrupción realiza ya pesquisas tras la denuncia recibida | El dirigente no entiende estos "ataques continuos" con una gestión económica como la suya

El presidente de la RFEF, Luis Rubiales, en una comparecencia informativa.

El presidente de la RFEF, Luis Rubiales, en una comparecencia informativa. EP

La asamblea general de la Federación Española de Fútbol (RFEF) ha sido un auténtico paseo militar para Luis Rubiales, que ha sacado adelante por mayoría absoluta todos los puntos que se sometían a aprobación y no ha tenido que contestar una sola pregunta sobre las presuntas irregularidades en su gestión que investiga ya la Fiscalía Anticorrupción.

El órgano superior de gobierno y representación de la RFEF se reunía por primera vez desde que El Confidencial ha revelado la intermediación del jugador del FC Barcelona Gerard Piqué en el acuerdo con la Federación de Arabia Saudí para la disputa de la Supercopa de España en dicho país, el pago supuestamente irregular de la ayuda para vivienda del mandamás del fútbol español, el presunto espionaje al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y las grabaciones de conversaciones con miembros del Gobierno, entre ellos el ex ministro José Guirado y la ex secretaria de Estado para el Deporte Irene Lozano. A la reunión han asistido 84 de los 149 integrantes, lo que representa el 57 %.

Rubiales ha lamentado estos «ataques continuos» a una gestión «exitosa» -tras presentar un superávit de 32 millones de euros en 2021 y un presupuesto de casi 370 millones de euros- que ha convertido a la RFEF en «referencia» y que le permite hablar «de tú a tú» a la Federación Inglesa, la que más ingresos genera de toda Europa. «Cuando no hay contenido se crea un caldo de cultivo que genera expectación y reprobación popular. En definitiva, que haya mucho ruido cuando de la gestión no se puede sacar ninguna irregularidad», ha defendido.

El presidente de la RFEF ha dedicado menos de cinco minutos a responder a dos de las dudas que se detallan en las denunciadas presentadas ante la Fiscalía Anticorrupción, los juzgados de instrucción y el Consejo Superior de Deportes (CSD). En relación con el acuerdo con los saudíes, Rubiales ha calificado de «falsedad» que la Federación hubiera desechado un acuerdo con Qatar para que la competición se disputara en Arabia Saudí, supuestamente para que Piqué pudiera participar en el negocio. En este sentido, ha indicado que la propuesta inicial de los cataríes -de 33 millones de euros anuales- «no fue perfeccionada», por lo que no llegó a formalizarse. Sí se firmó con los saudíes, que aportan 40 millones por edición.

Viaje a Nueva York

En relación con el polémico viaje a Nueva York en el otoño de 2018, ha insistido en que fue un desplazamiento de trabajo «con reuniones totalmente acreditadas» y que la Federación sólo cubrió los gastos suyos y de los dos colaboradores que le acompañaron: su entonces director de gabinete, Juan Rubiales, y el responsable del área de Relaciones Institucionales, Antonio Gómez-Reino. «¿Que luego alguien quiere mentir? Mentirá, pero se ha generado un estruendo alrededor de algo que es falso con un documento mutilado, donde desaparecen los nombres de las personas que me acompañan para aparentar que ese viaje lo hago yo solo. Falso. Obviamente, yo rindo cuentas ante la asamblea por mi trabajo, no voy a rendir cuentas por nada más», ha indicado.

Se da la circunstancia de que dos horas antes de que el máximo responsable del fútbol español pronunciara estas palabras ha comparecido ante los fiscales Anticorrupción uno de sus acompañantes en aquel viaje (Juan Rubiales), como ha revelado El Mundo. El Ministerio Público trata de aclarar con este testimonio si Rubiales cargó al presupuestario federativo un desplazamiento supuestamente de placer con su pareja o por el contrario estaba justificado por el hecho de mantener reuniones con representantes de la MLS -la principal liga de fútbol en EEUU y Canadá- y de Naciones Unidas con motivo de Impacto Latino, un foro que reúne a líderes hispanos.

Rubiales no entiende que reciba estos «ataques continuos» con una gestión económica de récord como la suya

En su intervención, el comisionado de Control Externo de la RFEF, Tomás González Cueto, ha explicado cómo se gestionó el acuerdo inicial con la Federación de Arabia Saudí -tres ediciones más una posible prórroga con tres más- y la ampliación posterior hasta un total de diez ediciones a cambio de que las autoridades de dicho país accedieran a pagar el canon de 40 millones correspondiente a 2021 aun no celebrándose el torneo allí (se disputó en España por la pandemia), al tiempo que ha insistido en que son los saudíes los que pagan la comisión a la empresa de Piqué (Kosmos Global Holding SL) por su intermediación. «La RFEF no va a pagar un solo euro de comisión por este contrato», ha subrayado.

En paralelo, González Cueto también ha defendido que todas las condiciones planteadas por los entonces integrantes de la Comisión de Ética (Manuel Villoria, Araceli Mangas y José Luis Pérez Triviño) para dar su visto bueno a que la Supercopa se disputara en dicho país quedaron recogidas en el contrato, si bien ha dicho desconocer si aquéllos llegaron a ver el documento rubricado. Como informó El Independiente, los miembros que integraban dicho órgano han asegurado que su análisis se limitó a analizar la situación de los derechos humanos y de la mujer en Arabia Saudí y que no vieron el contrato, asegurando que de haber conocido que el objetivo era crematístico se hubieran posicionado en contra.

En relación a la ayuda del alquiler de la vivienda de Luis Rubiales, otro de los asuntos denunciados ante la justicia, el comisionado de Control Externo ha reconocido el acuerdo de la asamblea general de 24 de julio de 2018 por la que se vinculaba el derecho a percibir dicho dinero cuando el presidente tuviera su domicilio habitual fuera de la comunidad de Madrid. A este respecto, González Cueto ha tratado de explicar que Rubiales vivía en Madrid por el hecho de que era presidente de la AFE y después máximo responsable de la RFEF, pero que «en otro caso» su residencia habría estado «fuera».

También ha hecho referencia a algunas de las informaciones periodísticas relacionadas con las supuestas irregularidades cometidas por Rubiales el secretario general de la RFEF, Andreu Camps. En concreto, éste ha desmentido que con «dinero público» o «dinero privado» haya pagado la Federación el espionaje supuestamente ordenado contra David Aganzo, presidente de la AFE y rival del actual presidente de la Federación de Fútbol.

Camps ha informado de que se ha constituido una comisión de investigación interna a fin de descubrir si empleados de la RFEF «a título personal» han podido filtrar información. El directivo ha indicado que estas pesquisas, cuyas conclusiones se pondrán en conocimiento de las autoridades judiciales y las instancias administrativas competentes para que se depuren responsabilidades si procediera, pueden ayudar a aclarar «quién, cómo y por qué» se ha facilitado información «con un relato absolutamente manipulado y modificado para dar visión de lo que no es».

Sin ruegos ni preguntas

En el capítulo de ruegos y preguntas, ninguno de los asambleístas ha planteado una sola cuestión en relación con las graves acusaciones que se han formulado contra el máximo dirigente federativo, lo que llevó el pasado 19 de mayo al presidente del CSD a exigirle por carta que diera explicaciones ante la opinión pública a fin de que no se dañe la imagen del fútbol. Que no le hayan interpelado este lunes no ha parecido sorprender a Rubiales. «No es de extrañar porque son ya dos horas y media y lo que apetece es que salgamos fuera a tomar un refresco y charlar un rato», ha zanjado.

Rubiales ponía así el cierre a una asamblea general que no le ha generado la mayor incomodidad. No sólo no ha sido interpelado en relación con lo que investiga la Fiscalía Anticorrupción o sobre el contenido de las denunciadas recibidas por el CSD, sino que ha aprobado sin un solo voto en contra todos los puntos sometidos a votación, como las modificaciones estatutarias y la nuestra estructura de su salario. Lo máximo que ha recibido ha sido la abstención de un asambleísta.

Como adelantó este diario, Rubiales deja de cobrar una parte de sus honorarios en variable y percibirá una cantidad fija. En concreto, ingresará 675.761 euros brutos anuales (los 634.518 euros que ingresó en 2021 más 41.243,67 euros de IPC) con la correspondiente revisión del coste de la vida con que se cierre 2022 más 3.000 euros brutos mensuales (1.650 euros netos) como ayuda al alquiler de la vivienda, lo que totaliza más de 711.000 euros. Según el tesorero de la RFEF, el presidente ha renunciado a unos 50.000 euros brutos anuales, puesto que la cantidad que ellos habían tomado de cálculo como ingresos liquidados en 2021 era de 680.827,74 euros (más IPC y vivienda).

«Les puedo asegurar que el presidente de la RFEF es probablemente de los que menos gane tanto cuantitativamente como proporcional. Eso es una realidad incontestable», ha apostillado Luis Rubiales, que se ha levantado de la mesa presidencia y se ha ausentado de la sala mientras se abordaba esta cuestión.

El punto que finalmente no se ha sometido a aprobación de la asamblea ha sido la liquidación de las cuentas de 2021, después de que los auditores hayan pedido un margen adicional para expresar su opinión tras recibir un burofax de LaLiga en el que se le informa de una serie de requerimientos de información en relación con el procedimiento que tramita en su recta final el Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional (caso Soule). La Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) ha cifrado en 267.288.638,42 euros los importes «no justificados adecuadamente» por la RFEF de los fondos que le aportó entre 2009 y 2017, lo que podría tener impacto en las cuentas.

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