Yolanda Díaz ya ha puesto una fecha concreta al arranque de lo que será una larga campaña que puede acabar en su candidatura a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales. Será el 8 de julio, tal y como ella misma ha revelado en un escuetísimo mensaje vía Twitter en el que no ha dado más pistas. Al menos ya hay algo concreto a lo que agarrarse tras sucesivas prórrogas a lo que ella misma llamó «campaña de escucha», que se desarrollará bajo el lema Sumar.

Y ante ese nuevo escenario, dice ver «nervioso» a Podemos, partido al que ha aconsejado calma bajo el argumento de que todas las formaciones políticas de la izquierda no sólo caben en su proyecto de futuro, sino que son «imprescindibles».

«Me dicen que están nerviosos pero no sé muy bien por qué», ha indicado en una entrevista en La Sexta. «Tranquilidad, ya está, vamos a sumar y no hay problema. He compartido militancias diferentes con mucha gente y no es necesario romperlo todo. Yo jamás voy a excluir a nadie, es un proyecto tejer mano a mano». Su intención, dice, es dar cabida «a todo el mundo» en su nuevo proyecto aunque ponga el acento no tanto en las siglas como en la sociedad civil.

A partir del 8 de julio recorrerá España para conocer de primera mano los problemas, inquietudes y necesidades de todo tipo de colectivos económicos, sociales, culturales o vecinales a partir del cual configurará una propuesta de país, germen de lo que sería su futuro programa electoral.

Sin reparto de cuotas de poder

No está previsto que esta campaña se alargue más allá de finales de ese año. Luego vendrá lo más difícil, esto es, articular una plataforma electoral, se llame como se llame, en la que aglutine no sólo a toda la izquierda a la izquierda del PSOE, sino que pretende ser algo más transversal y amplio con un papel destacado también para independientes.

En ningún caso se tratará de un reparto de cuotas de poder en función de las siglas, algo que parecen haber entendido tanto en Izquierda Unida como en el PCE, pero no así en Podemos, tal y como se demostró a la hora de confeccionar las candidaturas electorales para los comicios autonómicos andaluces del 19-J. Quizá el momento de mayor complejidad para Díaz sea precisamente la composición de sus futuras listas, un proceso que no es tampoco pacífico en el seno de loa partidos y mucho menos en un frente amplio o plataforma electoral.