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Bronca en el Congreso: los partidos catalanes se niegan a hablar en castellano y bordean la expulsión del Pleno

Discusión en la tribuna del Congreso ante la negativa de una diputada de ERC a no emplear el catalán.

Discusión en la tribuna del Congreso ante la negativa de una diputada de ERC a no emplear el catalán. CONGRESO

Esquerra Republicana (ERC) y Junts per Catalunya han puesto en jaque a la presidencia del Congreso de los Diputados de signo socialista. El vicepresidente primero de la cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Célis, ha llamado la atención a las portavoces republicana y de Junts por no emplear el castellano durante el debate de la proposición de reforma del reglamento de la cámara para permitir el uso de las lenguas oficiales y reconocidas estatutariamente en sus comunidades autónomas.

La portavoz de ERC Montserrat Bassa ha abierto el pleno e iniciado su intervención en castellano, pero pronto ha tornado a expresarse en catalán para explicar su posicionamiento. Tras unos segundos de discurso, el vicepresidente primero, en sustitución de Meritxell Batet, ha llamado la atención a Bassa escudándose en que el reglamento obliga a utilizar el español para «facilitar que todos puedan entender las intervenciones».

Bassa ha desatendido la advertencia y ha continuado. A la primera, le han seguido otras dos llamadas de atención más, lo que ha llevado a la Mesa a retirar la palabra a Bassa, que ha continuado hablando en catalán desde la tribuna con el micrófono cerrado.

La republicana ha defendido que el catalán, al ser una lengua oficial reconocida en la Constitución le permite expresarse en esos términos ante los diputados, pero Gómez de Célis le ha indicado que, dado que ya no contaba con la posibilidad de seguir interviniendo, debía retirarse a su escaño. Ante el inmovilismo de la representante, el socialista le ha advertido que, de perseverar, y de acuerdo a reglamento de las Cortes, nuevamente, Bassa se enfrentaba a la expulsión del hemiciclo.

Bassa ha decidido abandonar la tribuna y ha dado paso a la intervención de Miriam Nogueras, la portavoz de Junts, que ha mantenido la misma dinámica. Nogueras ha reprochado a la vicepresidencia del Congreso que utilice lo que la Constitución reconoce como un derecho, el uso del castellano, se imponga como una obligación. La representante de Junts ha sido igualmente llamada al orden, pero, después de reivindicar el derecho a expresarse en dichos términos, ha finalizado su intervención.

Enrocados ya en esos términos, las intervenciones sucesivas han manejado la misma dinámica. Más allá ha ido el portavoz del PDeCAT, Ferrán Bel, que ha intercalado las intervenciones en catalán y las traducciones al castellano aquejándose, sarcásticamente, que prefieren emplear el catalán porque con ello «hacemos lo mismo pero ahorramos tiempo». Tras ello, ha solicitado la reforma del artículo seis del reglamento «a los efectos de que todo el mundo pueda utilizar su lengua». También para «presentar los escritos en la cámara», ha expresado. Y, tras ello, ha solicitado la presencia de traductores dentro de las Cortes: «hacer esto sería lo más normal y haría a la cámara mucho más rica; no hacerlo es no aceptar que vivimos en un estado plurinacional».

Compromís, el BNG y el PNV extienden la anécdota

El líder de Compromís ha suplido a Bel en la tribuna, desde donde ha apuntado que la propuesta del excorvengente le parece «buena idea». También lo ha admitido posteriormente el PNV. Joan Baldoví, comparando la situación actual con la unificación territorial de Felipe V «hace más de 300 años», ha propuesto comunicarse, también en ese contexto irónico, durante su intervención en latín: «sus señorías son personas cultas, viajadas y tolerantes, no tendrán problemas en entenderme si hacen un pequeño esfuerzo».

Baldoví ha mostrado su descontento porque valencianos, baleares, navarros, catalanes, vascos o gallegos no puedan contar «con el derecho después de 300 años» en «igualdad de condiciones». Más cuando pagan «impuestos como todos los demás», aunque vayan a «despilfarrarse», ha detallado.

En gallego, Néstor Rego ha ahondado en la cuestión y en el derecho de reconocer que «en el Estado conviven naciones y pueblos con lengua propia que tenemos el derecho a normalizar el uso de la lengua propia». A diferencia de Bel o Baldoví, ha insistido en emplear durante todo su tiempo el gallego, lo que le ha valido el mismo destino que Bassa.

En el turno del PNV, su portavoz Joseba Agirretxea, ha destacado que la proposición de ley sobre las lenguas oficiales debería renombrarse a «modificación de la mentalidad hispanocentrista del Congreso de los Diputados». El diputado nacionalista vasco considera que esta propuesta la deberían de haber hecho con más antelación el resto de grupos que representan a todo el territorio; a los que se le llena la boca con la «diversidad» de lenguas. «Deberían haber sido ustedes, los españoles de bien quien debería haber hecho esta proposición». Pero no, «son como el alacrán», les supera «el instinto de imposición».

La réplica de Vox

«Por sus hechos y sus bailes les conocerán», ha indicado el diputado de Vox Juan José Aizcorbe; «por sus hechos y sus bailes, como los del señor Baldoví». Aizcorbe ha trasladado que, «con los problemas que están cayendo» para los españoles, esta propuesta supone «el despilfarro de millones de euros». Para el representante verde, la finalidad no es «inocua», ya que «forma parte del peor nacionalismo e independentismo militante». El de «exacerbar el hecho diferenciador». En ese sentido, ha defendido el equilibrio entre su catalán y español natal. «Hoy el español sigue siendo ejemplo de universalidad hispánica y ustedes hoy tienen la poca vergüenza de pedir traducción simultánea», ha aseverado.

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