Los resultados de las elecciones andaluzas del pasado domingo y la desaparición de Cs del parlamento andaluz ha caído como una losa sobre los ánimos del partido naranja en Cataluña. En la comunidad donde nació Ciudadanos miran de forma crítica la gestión de estas elecciones y definen ya una estrategia para desligar esos resultados de sus expectativas en las municipales de 2023.

Esto entre los cuadros dirigentes del partido en Cataluña. Quienes ya han abandonado el puente de mando, muchos de ellos ex diputados en el Parlament, han expresado abiertamente en las redes su enfado con la gestión del partido. Y señalan de forma más abierta que nunca a la dirección de Inés Arrimadas.

La ex portavoz del partido en materia de educación -uno de los ejes fundamentales de la acción de Cs en Cataluña- Sonia Sierra, equiparaba a Arrimadas con la vicepresidenta Yolanda Días. Antonio Espinosa, que representó al sector crítico en Cataluña, era todavía más claro, reclamando la dimisión de la líder del partido.

En este entorno lamentan que Cs en Cataluña está «pagando facturas» de la dirección nacional, convencidos de que su espacio sigue teniendo todo el sentido en Cataluña. Especialmente con el acercamiento del PSC a Esquerra, que leen como una dimisión en la defensa de los catalanes no independentistas.

Batalla por la lengua

Con seis diputados en el Parlament, Cataluña vuelve a convertirse en bastión del partido naranja tras las debacles en Madrid -26 escaños perdidos-, Castilla y León -11 escaños menos- y Andalucía -adiós a 21 diputados-. Pero las expectativas para las elecciones municipales no son buenas. Cs teme verse arrastrado por la dinámica nacional en la comunidad que vio nacer el partido. Y sus dirección se revuelve con la propuesta de un discurso propio en una batalla en la que se creen ganadores: la de la lengua.

El plan, explica la diputada Anna Grau, no es otro que centrarse en este debate en un momento en el que la ejecución de la sentencia del 25% ha vuelto a situar el uso del castellano en la escuela en el centro del debate político. «Somos los únicos que hacemos oposición» asegura.

«El objetivo son las municipales de 2023» añade Grau, y para salvar esa cita con resultados «la marca catalana es prioritaria». Cs ya ha dado los primeros pasos en ese sentido, intentando abanderar la batalla por el cumplimiento de la sentencia, en competencia con el PP.

Conservar representación local

En Cs Cataluña tiene claro que la supervivencia del partido pasa por conservar el poder local alcanzado en 2019. Son 238 regidores conseguidos con el 5% de los votos, 244 si se cuentan los seis conseguidos con Manuel Valls como cabeza de cartel en Barcelona. Un resultado muy magro comparado con la victoria de las autonómicas dos años antes, pero que ahora se antoja imprescindible para conservar el partido.

La batalla la dan en abierta competencia con el PP, que entonces se situó como quinta fuerza en Cataluña y ahora aspira a recuperar espacio apoyado por el viento de cola del liderazgo de Alberto Núñez Feijóo. Y Valents, el nuevo partido en el que se ha refugiado un buen número de regidores y ex cuadros del partido.

Nueva plataforma

En este contexto, Espinosa lanzaba este martes el anuncio de una nueva plataforma de social-liberal «para ocupar el espacio de centro» tras lo que considera una más que probable desaparición del partido naranja. «Ahora Tu» tiene de momento como caras más visibles al propio Espinosa o a la ex diputada en Cataluña Carmen de Rivera, pero su impulsor anuncia incorporaciones de peso en antiguos bastiones naranjas.

«Cs consiguió aglutinar a mucha gente de centro, pero ha fracasado» relata Espinosa. «Ahora hay más gente fuera que dentro, Cs es una caricatura de lo que era».

Advierte, en este sentido, que la «refundación» propuesta por Inés Arrimadas «es imposible sin un cambio de liderazgos» y atribuye a la actual dirección y a la falta de «democracia interna» la actual crisis del partido. Frente a eso, su plataforma se propone ofrecer «un espacio de centro» que no olvide el centro izquierda y permita aglutinar personas y partidos.

No se plantean concurrir a las próximas elecciones municipales, pero no descarta candidaturas puntuales en municipios donde puedan estructurar propuestas con fuerza suficiente.