«Si no hay garantías y concreción» sobre el cumplimiento de los tres puntos reclamados por Junts «le pediremos que se someta a una cuestión de confianza, como hizo Puigdemont hace 6 años». El portavoz de JxCat en el Parlament, Albert Batet, ha pronunciado finalmente la amenaza a Pere Aragonès, tras un largo debate de política general que el presidente catalán ha prolongado para responder a sus socios a las 22.30 de la noche.

La propuesta de la vía canadiense no ha convencido a los de Puigdemont, que han reclamado el cumplimiento de sus condiciones para mantener su apoyo al gobierno de Aragonès. Pero el president ha dejado claro que no será él quien rompa el Govern.

«Yo como president no entraré en ningún juego que suponga crear inestabilidad en la institución. He sido claro en voluntad de seguir trabajo compartido, son otros los que tiene que tomar las decisiones y hace semanas que deberían haberlas tomado» ha añadido en referencia a Junts y el debate interno sobre la posibilidad de salir del Govern.  

«Estamos a tiempo de corregir, pero queremos garantías y concreción» le había advertido previamente Batet, que ha recordado las tres condiciones planteadas por su partido hace un mes: definir la dirección estratégica, centrar la mesa de diálogo en la autodeterminación y coordinación de los grupos independentistas en el Congreso.

Junts, sin respuesta

«Así no podemos seguir» ha lamentado Batet parafraseando al secretario general de su partido, Jordi Turull. «Le pregunto de forma clara, ¿piensa cumplir acuerdo de investidura que le hizo president? Hacer buena política implica respeto y cumplir los acuerdos. ¿Cómo podemos confiar en nueva propuesta si no se cumple acuerdo q facilito su investidura?» ha avisado Batet, recordando a Aragonès que preside «un gobierno de coalición».

Pero la respuesta de Aragonès no ha sido la esperada. El president ha reconocido el fracaso en la creación de una dirección estratégica, pero ha reclamado a Junts que extienda la coordinación que reclama en Madrid a todos los ámbitos. Y ha señalado al Parlamento Europeo, donde «Junts tiene cuatro eurodiputados y ERC tres». En otras palabras, ha apuntado que en compensación Puigdemont debería pactar sus intervenciones con los eurodiputados de Esquerra.

«El acuerdo investidura se tiene que cumplir en su integridad y en todos sus puntos» ha respondido Aragonès, añadiendo que «espero poder seguir juntos en el marco del Govern».

Vía canadiense

Pere Aragonès se ha encomendado este lunes a la «vía canadiense» para «superar el bloqueo» en la negociación con el Estado y sobre todo -aunque no lo ha dicho- el bloqueo en la relación con sus socios de JxCat. Aragonès ha anunciado su intención presentar «una propuesta de acuerdo de claridad» al Gobierno para pactar las condiciones de un referéndum de independencia.

El presidente de la Generalitat se ha remitido así a la ley de claridad instada por la justicia canadiense ante las peticiones de independencia de Quebec para superar las exigencias de parte del independentismo de proclamar, ya la independencia.

«Ha llegado el momento de volverlo a hacer, hacer una propuesta de país» ha defendido Aragonès. «Proponer acuerdo de claridad al estado, que identifique cuándo y cómo Cataluña puede decidir el futuro, como lo hicieron y volverán a hacer Quebec y Escocia».

Para ello, ha reclamado el apoyo de sus socios de Junts, argumentando que necesita «más fuerza para defender la posición de Cataluña ante Estado». Y ha ampliado la petición de apoyo a socialistas y comunes, argumentando que el 60% de sus votantes están a favor de un referéndum «como solución al conflicto con el Estado».

No a la guerra fiscal

Aragonès ha dejado claro que en Cataluña «no bajarán los impuestos», acusando al PP de haber fomentado un «juego salvaje» de competición entre autonomías. Y ha acusado al «Madrid de Ayuso y Feijóo» de hacer «competencia desleal» beneficiándose del efecto capital, en un discurso perfectamente alineado, aquí sí, con el del PSOE.

Si Cataluña está en desventaja fiscal respecto a Madrid «es por el déficit fiscal -provocado por el sistema de financiación autonómico- no por la política fiscal de la Generalitat» ha argumentado. «Suprimir impuestos a quien más tiene a costa de la capitalidad y un sistema de financiación injusto y caducado nunca puede ser la solución».

«Cataluña no entrará en este juego salvaje, porque quién paga la factura de bajar impuestos al 1% más rico es el 99% de la población» ha asegurado Aragonès, asegurando que la política fiscal se hará «pensando en la mayoría, sobre todo en las rentas medias y bajas».

Ayudas sociales

El presidente catalán ha anunciado además un «escudo social de 300 millones de euros» para paliar los efectos de la crisis económica. En un discurso con el que ha buscado poner el énfasis en la gestión, Aragonès ha anunciado una deducción de 100 euros en el IRPF autonómico por cada hijo escolarizado hasta la ESO, con un coste calculado de 100 millones para la Generalitat.

Se prolongarán las ayudas al alquiler para jóvenes, ya anunciado por la consejera de Derechos Sociales. Serán 250 euros mensuales, con un coste de 29 millones para las arcas autonómicas. Otros 8,8 millones para prorrogar el bono social térmico destinado a los 100.000 hogares incluidos en el registro de la consejería, que recibirán ayudas de entre 124 y 560 euros para pagar bombonas de butano.

Aragonès ha anunciado también la ampliación del bono de transporte para jóvenes, ampliando sus beneficiaros hasta los 30 años con un coste de 30 millones de euros. Una medida sujeta, como todas las anteriores, a la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2023.

Paquete energético

En materia de política energética, el presidente catalán ha anunciado además ayudas a la producción de energía renovable y biogás con un presupuesto de 67,2 millones de euros, y otros 51 millones para fomentar la instalación de energías renovables para el autoconsumo.

Un paquete de medidas que se completa con 11,5 millones de euros en subvenciones a comunidades y vecinos para proyectos de ahorro energético. Básicamente, instalación de sistemas de apagado automático de luces en empresas y espacios comunitarios.