«El Govern y el president no improvisan en la constitución de ejecutivo, siempre se trabaja con previsión porque es su responsabilidad contemplar todos los escenarios». Pere Aragonès insiste en su voluntad de que se mantenga el gobierno de coalición de la Generalitat, pero estudia también los escenarios posibles si la militancia de Junts vota contra la permanencia esta semana, tal como confirmó explícitamente la portavoz del Govern, Patricia Plaja. Y en esos escenarios no contemplan en adelanto electoral.

Tanto fuentes de ERC como en el Govern descartan, a priori, una convocatoria electoral avanzada, pese a que un gobierno de Esquerra en solitario solo tendría el apoyo de 33 de los 135 diputados del Parlament. Pero una de las mayores preocupaciones de Aragonès es la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2023, unas cuentas que está preparando el neoconvergente Jaume Giró, con la previsión inicial de aprobarlas a final de este mes.

Presupuestos con Junts, o el PSC

Si Junts abandona finalmente el Govern, Esquerra podría necesitar los votos de PSC y los comunes. El líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, ha descartado estos días un «gobierno de concentración» con ERC, máxime si esa posibilidad pasa porque los republicanos retengan la presidencia de la Generalitat. Pero no descarta «apoyos puntuales» al Govern. Los presupuestos sería una buena ocasión.

Especialmente porque su tramitación va en paralelo a la de los Presupuestos Generales del Estado, los últimos del Gobierno de Pedro Sánchez, que necesitarán el concurso de Esquerra. Gabriel Rufián advertía este martes, tras la aprobación de las cuentas en Consejo de Ministros, que el apoyo republicano no será gratis. Pero su precio puede decaer sustancialmente si Aragonès necesita el apoyo del PSC en Cataluña.

Para los republicanos es tan crítico como para Sánchez aprobar estas cuentas, que permitirían a Aragonès gobernar en solitario, por lo menos, hasta las elecciones municipales. Superada esa cita con las urnas, y en función de los resultados de ERC respecto al PSC y Junts, podría llegar el adelanto electoral en Cataluña.

Reparto de cargos

Más allá de los equilibrios parlamentarios, la salida de Junts del Govern tendrá una gran incidencia en la estructura de la Generalitat. JxCat y ERC se repartieron de forma paritaria la administración de la Generalitat, también las empresas públicas, en el pacto de investidura. Lo que significa que si los neoconvergentes dejan el Govern Esquerra tendrá que cubrir en torno a 250 altos cargos «de forma rápida y eficiente» según aseguraba este martes la portavoz del Govern.

«La composición del actual Govern coalición tiene que ser ratificada» reconocía el propio Aragonès ante el Consell Executiu reunido este martes, en una intervención inicial en la que el president ha aceptado que se trata de una «semana importante para el panorama político» catalán, en la que «tienen que quedar resueltos los debates internos del partido, al menos los que pueden condicionar buen funcionamiento del Govern».

La salida de Junts implicaría el adiós de seis consejeros, los titulares de Economía, Sanidad, Derechos Sociales, Acción Exterior, Justicia y Universidades, que se sumarían a Jordi Puigneró, hasta hace una semana vicepresidente y consejero de Políticas Digitales y Territorio. Junto a ellos, los directores y secretarios generales de sus respectivos departamentos, y equipos de confianza, hasta 180 cargos públicos.