Cuatro de cada diez vecinos de Barcelona tiene contratado un seguro sanitario privado, según la encuesta de la Agencia de Salud de Barcelona. Una cifra récord que coincide con la caída de visitas a la atención primaria en el mismo periodo, entre febrero de 2021 y febrero de 2022.

Los efectos de la pandemia sobre la atención primaria tienen un efecto directo en la contratación de seguros privados, hasta un 42,7% entre las mujeres, una cifra récord en el histórico de este sondeo. En 2021 seis de cada diez barceloneses había recurrido a la atención primaria durante los 12 meses anteriores, una cifra que en 2016 se situaba en el 80%.

El Colegio de Médicos alertó la semana pasada de un inminente estallido de los médicos catalanes si no se ponen más medios, mientras el Govern sigue prometiendo dedicar el 25% del presupuesto de Salud a la primaria. El porcentaje actual está en el 16,7%.

Tiempos de espera

Los tiempos de espera para visita con el especialista arrojan más argumentos para la contratación de seguros privados. El 60% de quienes tienen doble cobertura consiguió visita con el especialista en una semana o menos. Ese porcentaje cae al 34% entre los que solo pueden acudir a la sanidad pública.

La contratación de mutuas privadas muestra grandes diferencias por edad, sexo y clase social. Así «entre las clases altas el porcentaje de mutuas es del 50%» mientras «entre las más bajas se sitúa entre el 10% y el 30%» señalaba la gerente de la Agencia de Salud Pública, Carme Borrell. Sin embargo, donde más crece es entre esas clases bajas, que antes tenían la pública como única referencia.

«La primaria necesita una inyección presupuestaria» concluía la regidora de Salud del Ayuntamiento, Gemma Tarafa, que se propone «garantizar» que todos los barceloneses «tengan visita con el CAP en menos de cinco días y trabajar para que la tengan en 48 horas». Unos plazos que difícilmente se cumplen con la actual saturación del sistema de atención primaria.

Salud mental

La salud mental es otro de los ámbitos que arrojan motivos de preocupación en la encuesta, especialmente entre las mujeres y los jóvenes. El porcentaje de mujeres que afirman tener mala salud mental ha crecido en más de diez puntos, pasando del 19,9% en 2016 al 31,4% actual.

La cifra crece todavía más entre los jóvenes de 14 a 24 años. El 38% de este segmento asegura tener problemas de salud mental tras la pandemia. También en este ámbito la clase social es un factor de riesgo. EL 40,4% de las mujeres de la franja con menos recursos económicos declaran tener mala salud mental, frente al 23,8% de las clases más acomodadas.

El trabajo de campo se realizó durante el estado de alarma por la Covid-19, que concluyó en mayo de 2022. Según los datos de la encuesta, el 14,% de las mujeres y el 16,9% de los hombres han sido diagnosticados de Covid en Barcelona.