La Comisión de Interior del Congreso de los Diputados ha aprobado este lunes por unanimidad la Proposición No de Ley (PNL) del PP relativa a crear una Unidad de Prevención y Reacción (UPR de la Policía Nacional en la comisaría de la Línea de la Concepción (Cádiz).

Este es un paso dado para una de las peticiones históricas que vienen solicitando los sindicatos representativos del Cuerpo, como el Sindicato Unificado de Policía (SUP). La alta criminalidad, la presencia de narcotráfico y la impunidad con la que los delincuentes actúan en la zona ha provocado graves casos de agresiones a los agentes que patrullan la ciudad.

La aprobación de una PNL no obliga al Gobierno de facto, pero el hecho de que haya sido aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos hace prever que pueda convertirse en una realidad.

La iniciativa del PP ha estado defendida por el diputado José Ignacio Romaní en la Comisión de Interior: «De todos es conocida la grave situación de seguridad que padece el Campo de Gibraltar que viene afectándose del tráfico de droga realizado por las mafias, extremadamente violentas», ha dicho.

Según datos del Ministerio del Interior aportados por Romaní, entre 2017 y 2020 fueron heridos 143 policías y 93 guardias civiles en la zona. La criminalidad en Línea de la Concepción, ha aumentado un 9,5% en lo que va de año (hasta el tercer trimestre de 2022) respecto al mismo periodo del año anterior, con una cifra total de 1.763 infracciones penales, según datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. 

La línea, con unos 63.000 habitantes, se sitúa en datos de criminalidad en niveles similares a los de Zaragoza, que multiplica por 10 su población.

Cócteles Molotov

Una de las agresiones más mediáticas se produjo hace cuatro años, cuando dos vehículos de la Policía Nacional resultaron dañados en una madrugada en el barrio de San Bernardo, al ser apedreados en una emboscada con la que se encontraron y que incluía una barricada y cócteles molotov.

Los hechos sucedieron sobre la una de la madrugada después de que el 091 recibiera una llamada solicitando un servicio policial para atender una urgencia en esta barriada, conocida por los agentes por diversos operativos contra el narcotráfico, según fuentes del Sindicato Unificado de Policía.

La llamada resultó ser una trampa y cuando un vehículo zeta y otro camuflado de la Policía Nacional llegaron al lugar se encontraron todo a oscuras porque la luz del barrio había sido cortada. También se encontraron con una barricada con unas diez botellas preparadas como cócteles molotov. Cuando los coches policiales pararon ante la barricada, les cayó encima «una lluvia» de piedras, algunas de grandes dimensiones.