Una dimisión de un miembro de la ejecutiva de Pedro Sánchez y en el peor momento. En plena tempestad por los casos de presunto acoso sexual. Este jueves, presentó su renuncia a su puesto en la dirección socialista, como secretario de Estudios y Programas, y a su escaño como senador, Javier Izquierdo, dirigente vallisoletano y exdelegado del Gobierno en Castilla y León. Sobre él pesan, según apuntaron a este diario fuentes de la ejecutiva, acusaciones por comportamientos machistas. Sería el cuarto caso, tras los del ex alto cargo de la Moncloa Paco Salazar; el secretario general en Torremolinos, Antonio Navarro, y el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. El Me too en el PSOE crece, para espanto de todos en el partido.
Javier Izquierdo Roncero (Mieres, Asturias, 1970) anunció su salida a través de un mensaje en X colgado a las 21.30, en el que no cuenta las razones, más allá de que lo hace "para afrontar otras tareas profesionales y personales seguro de que habrá quien lo haga mejor". Pero para entonces el partido bullía, porque se sabía que había dejado el grupo de WhatsApp de la ejecutiva federal, a la que pertenecía, a lo largo del día, y ese abandono hizo saltar absolutamente todas las alarmas. Ferraz, de manera oficial, no quiso confirmar nada, ni los motivos ni si consta una denuncia, y no lo hará previsiblemente hasta este viernes, cuando comparezca a las 11.30 en rueda de prensa la secretaria de Organización federal, Rebeca Torró, para dar cuenta del informe de conclusiones del caso Salazar.
Ferraz no confirma aún si media una denuncia contra él o si solo pesan acusaciones. Sería el cuarto caso tras los de Paco Salazar, Antonio Navarro en Torremolinos y el jefe de la Diputación de Lugo
Las acusaciones de acoso contra Izquierdo ya circulaban en el PSOE en los últimos días. A falta de que la dirección ratifique que se ha registrado en el canal interno una nueva denuncia, la impresión de muchos dirigentes de primer nivel es que el vallisoletano suma suficientes acusaciones. "No creo que Javier dimitiese si no hubiera nada contra él. Otra cosa es si aquí ya se están mezclando otras cosas y esto va de noche de cuchillos largos", señala un destacado miembro de la cúpula. Este diario intentó contactar con el ya exsenador: no contestó.
Izquierdo ha formado parte de todas las ejecutivas de Sánchez desde que reconquistó Ferraz en 2017, porque integró su núcleo de confianza de aquellas primarias que ganó a Susana Díaz, y siempre a un paso del aparato puro y duro, cerca de los exsecretarios de Organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Primero fue el responsable de Formación (2017-2021) y, en el 40º Congreso, el celebrado en Valencia en octubre de 2021, ya con Cerdán al frente de la maquinaria del partido tras la caída del exministro Ábalos, subió un peldaño y asumió una de las áreas centrales de la dirección, la de Acción Electoral. En enero de 2024, sumó a esta cartera Formación.
Se integró en la dirección de Sánchez de 2017 como secretario de Formación, y en 2021 pasó a Acción Electoral, cartera que dejó a Salazar en 2024 para ocupar él la de Estudios y Programas
Y tras el 41º Congreso, el que acogió Sevilla hace un año, Izquierdo pasó Acción Electoral a Paco Salazar y él heredó el área de Estudios y Programas que dejaba vacante la exlíder del PSE y hoy eurodiputada Idoia Mendia. Entre febrero de 2020 y octubre de 2021 el dirigente ejerció como delegado del Gobierno en Castilla y León, y tras las generales de julio de 2023 pasó a ocupar un escaño en la Cámara alta como senador electo por Valladolid, acta a la que ahora renuncia. Antes había sido diputado en el Congreso (2019-2020), concejal en el Ayuntamiento de Valladolid (2007-2015), procurador en las Cortes de Castilla y León (2015-2018) y líder provincial del partido en Valladolid (2012-2017).
En los últimos días, en el PSOE, especialmente en su tierra, se escuchaba que tendría que acabar saltando de la cúpula por acusaciones de comportamientos machistas. Una ola que fue creciendo a lo largo de este jueves hasta desembocar en una tarde agitada. La salida del chat fue la señal. Luego ya vendría la formalización de su salida. Y este viernes, teóricamente, las explicaciones de la cúpula federal. Será la primera vez que comparezca Rebeca Torró ante los medios desde que fue elegida como la sustituta de Cerdán, el pasado julio. Ella ha sido objeto de fortísimas críticas internas por haber estado desaparecida en estas dos semanas de fortísima crisis y se la responsabiliza de que las denuncias de dos mujeres contra Salazar fueran enterradas durante casi cinco meses, sin que el órgano antiacoso se dirigiera a ellas ni las arropara.
La comparecencia será a las 11.30 en Ferraz, y luego a las 16 horas ella y la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, se reunirán con las responsables del área en una convocatoria presencial, una semana después de una tormentosa cita telemática. La devastación, el cabreo y el desánimo de muchas mujeres socialistas es total.
Este viernes comparece por primera vez en rueda de prensa Rebeca Torró, la jefa del aparato, que luego se reúne, con Bernabé, con las secretarias de Igualdad. La cúpula y Moncloa recetan "tranquilidad" a un partido hundido anímicamente
Sin embargo, desde la dirección y desde la Moncloa, hasta el estallido del caso Izquierdo, la consigna era una "tranquilidad". Nada de giros de guion ni de volantazos. La hoja de ruta se mantiene, es lo que quiere el presidente del Gobierno, trasladaron fuentes de su círculo más cercano. La intención, por tanto, es llegar hasta 2027, hasta el término natural de la legislatura, pese a que cada vez más responsables ven imposible aguantar hasta entonces. La sensación de "fin de ciclo" se ha instalado en la organización y muchos no ven la luz. "Es la muerte a fuego lento con un mechero", esquematiza un dirigente territorial.
"Tranquilidad absoluta", expresó el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, tras los últimos registros practicados en varias provincias en empresas y domicilios y la detención de la exmilitante Leire Díez, el expresidente de la SEPI Vicente Fernández y el empresario Antxon Alonso, socio de Cerdán en Servinabar. "Tranquilidad", por tanto, que "la legislatura nunca ha dejado de ser complicada". El partido, sentencian desde el círculo más próximo al presidente, "claro que puede resistir el ciclo electoral", aguantar el embate de cuatro urnas —Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía— que se prevén adversas. Pero con la cadena imparable de golpes, todos los pronósticos resultan ya viejos al segundo.
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