Tal y como se preveía, ni Gobierno ni Junta de Andalucía han querido demorar en el tiempo un homenaje de Estado a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). El funeral laico se celebrará el próximo 31 de enero, sábado, en Huelva. Así lo pactaron este miércoles, en conversación telefónica, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente andaluz, el popular Juanma Moreno. Otra señal de entendimiento institucional que las dos administraciones están exhibiendo en toda esta crisis.

Los gabinetes de los dos líderes remitieron un comunicado inédito pasadas las 17 horas en el que informaban de que habían mantenido en la tarde de este miércoles una "conversación telefónica para intercambiar información sobre la asistencia a las víctimas y la evolución de los trabajos en la zona del accidente ferroviario de Adamuz", en el que han perdido la vida, al menos, 43 personas, aunque aún hay dos desaparecidos, según la Guardia Civil. Además, ambos presidentes, continuó la nota, acordaron "auspiciar juntos un homenaje de Estado a las víctimas en la mañana del próximo sábado 31 de enero en Huelva".

El acto de Estado se celebra en Huelva porque de allí procede el mayor número de víctimas mortales del choque entre el Iryo y el Alvia: 23, por ahora

La provincia elegida por Sánchez y Moreno tiene lógica, porque la mayoría de las víctimas mortales del choque entre la cola del Iryo y la cabeza del Alvia del pasado domingo procede de allí, de Huelva: por ahora, son 23, según informa EFE. En la Moncloa señalaban la víspera que tendría sentido que el acto tuviera lugar en Huelva por ser el punto más afectado, y en la Junta veían ese criterio con buenos ojos.

Fue el propio Moreno el que, el lunes por la noche, en Hora 25, en la SER, ya se mostró partidario de un funeral de Estado por las víctimas de Adamuz. Y después de que la Moncloa indicase que estaba dispuesta a organizarlo de la mano de la Junta de Andalucía, desde el entorno del presidente andaluz se ratificaron en su posición. "El acto de Estado es buena idea y hacerlo como demostración de lealtad entre instituciones, todavía mejor", habían apuntado a este diario.

Los dos gobiernos estaban de acuerdo en que primero hay que concluir los trabajos de atención a los afectados, sin esperar demasiado tiempo

El pacto entre las dos administraciones no ha tardado en llegar. Ambas instituciones tenían claro que primero debían concluir las labores de rescate y de atención a los afectados por la tragedia, pero convenían que no podía esperar mucho tiempo porque es un tributo necesario para todos ellos. El consenso lo cerraron Sánchez y Moreno, sin ruido y demostrando que la cooperación entre Gobierno y Junta, pese a la tensión ambiental siempre existente, y pese a que el PP rompía oficialmente la tregua política —sin mucho estruendo—, sigue funcionando.