Otra vez Rodalies. Otra vez la red de trenes de cercanías de Cataluña sumida en una profunda crisis. Reputacional y operativa. A la cadena de averías e incidencias constantes que sufre el trazado desde hace años se agregó el pasado martes un nuevo mazazo, el accidente de Gelida (Barcelona), que se cobró la vida del maquinista e hirió a una treintena de personas y que ha desencadenado durante dos días una formidable parálisis en el servicio. Este jueves se vivía una segunda jornada de caos, sin circulación de los trenes, aunque parecía ya verse luz al final del túnel: tal y como acordaron la Generalitat de Catalunya, Adif, Renfe y el sindicato de maquinistas (Semaf), las operaciones operaciones se retomarían cuando se concluyeran las inspecciones extraordinarias para comprobar la seguridad: en la noche del jueves la línea R2 y el viernes el resto de la red. Al cabreo de los usuarios —son alrededor de 400.000 cada día— se solapó la indignación de los socios independentistas de Pedro Sánchez, que reclaman el pleno control de la red (ERC) y cargan contra "el servicio nefasto de Rodalies", "la mala gestión de la crisis ferroviaria y el colapso de las infraestructuras en Cataluña" (Junts).
Rodalies lleva siendo una herramienta de confrontación política desde hace años, pero quien ha tenido que cargar con el peso de la actual crisis ha sido el Gobierno central, dado que la gestión de la red continúa en manos del Estado a través de Adif y Renfe. El Govern señala que la coordinación ha sido positiva y no hay "tensiones" entre las dos administraciones. Ambos, Gobierno y Govern, tuvieron que remangarse desde el martes para dar respuesta al accidente de Gelida, cuando un muro de contención cedió a causa de las fuertes lluvias y colapsó al paso de la cabina de un tren que circulaba por la R4 y que era conducido por un maquinista en prácticas. Un siniestro que se producía apenas minutos después de que descarrilara otro convoy, este de la línea R1, entre Maçanet-Massanes y Tordera (Barcelona), también por el temporal, al colisionar con una roca caída en el raíl.
Tras una primera jornada de suspensión del servicio por revisión del red, se esperaba recuperar la normalidad este jueves. No fue así. Solo se presentaron para trabajar seis de los 140 maquinistas que operan todo el trazado. No había condiciones, obviamente, para enterrar la pesadilla para muchos usuarios. Se repitieron los atascos, la indignación, los ciudadanos que no podían llegar a su trabajo o a su lugar de estudio. Los conductores no se sentían seguros y se lanzaron a una especie de huelga encubierta —la consellera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, no quiso emplear calificativos— para demandar garantías totales. El Ejecutivo catalán, eso sí, decidió abrir expediente a Renfe por no prestar el servicio de Rodalies, por considerarlo, en palabras del comisionado de la Generalitat para el traspaso de la red, el exconvergente Pere Macias, algo "intolerable". Fuentes del Govern quitaban después hierro a esa decisión y la enmarcaban en la "normalidad" al no haber cumplido la operadora con sus obligaciones.
Un acuerdo entre la Generalitat, Adif, Renfe y Semaf permitió recuperar primero el tránsito en la R2 Nord y, ya este viernes, en todo el trazado, una vez culminadas las inspecciones extraordinarias
El acuerdo entre la Generalitat, Adif, Renfe y Semaf llegó ya por la tarde: los trenes circularían de nuevo cuando se hubiesen culminado las inspecciones extraordinarias. Por la noche ya se puso en marcha la R2 Nord (Maçanet-Massanes hasta el aeropuerto de El Prat) y este viernes ya por fin se operó con normalidad en el resto de la red, aunque con menos frecuencias.
Rodalies se encuentra ahora mismo en medio de un proceso de transformación. El pasado 12 de enero, apenas una semana antes del accidente de Gelida, el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el president de la Generalitat, Salvador Illa, presidieron en Barcelona el acto de la firma entre los socios de la nueva empresa mixta que gestionará los servicios de cercanías en Cataluña. La nueva operadora, Rodalies de Catalunya SME, SA, es una empresa mercantil con un capital social inicial de dos millones de euros, participada en un 50,1% por Renfe Viajeros y en un 49,9% por la Generalitat.
El consejo de administración se compone de nueve miembros: cinco nombrados a propuesta del Govern —entre ellos, su presidenta, que es la consellera de Territorio, la socialista Sílvia Paneque, con voto de calidad en caso de empate— y cuatro a propuesta de Renfe Viajeros, en representación estatal. Entre los elegidos por la Generalitat figura también Òscar Playà, hasta ahora director de la red de metro TMB y que ejercerá de consejero delegado en la nueva empresa. El Govern también suma a un ex alto cargo de ERC, Marc Sanglas, y Teresa Torres, que ocupó cargos en la propia Renfe. De los cuatro asientos para el Estado, tres son ocupados por los directores generales de Renfe Miguel Ángel Vicente, Marta Torralvo y Luis Suárez, y el cuarto recae en la representación de los trabajadores, que ejerce Raquel González, secretaria federal del sector ferroviario de UGT. La constitución de la empresa ante notario se formalizó unos días después, el viernes 16 de enero. Pero no será hasta 2027 cuando la empresa mixta esté realmente operativa, porque para que pueda iniciar su actividad debe contar con las autorizaciones imprescindibles: la licencia de compañía ferroviaria, el certificado de seguridad y el plan de contingencias ferroviarias. Cuando se complete, supondrá el traspaso de la gobernanza del servicio de Rodalies.
Pendiente el traspaso de la R1
Lo que queda aún pendiente es la transferencia de la titularidad de la línea del Maresme, la R1 (la que enlaza Molins de Rei con Maçanet-Massanes). El acuerdo de traspaso se cerrará "en los próximos meses". Abre la puerta así a la titularidad catalana de los trazados ferroviarios por donde solo circulan trenes de Rodalies o regionales: después vendrán, por tanto, las líneas de Puigcerdà, del Garraf y de Manresa.
El Gobierno, en el periodo 2020-2025, ha ejecutado una inversión en Rodalies de 2.505 millones y ha ingresado a la Generalitat 745,8 M€. Hasta 2030, la previsión es invertir más de 6.300 millones
Además, el Estado ha ingresado 745,8 millones a la Generalitat desde los acuerdos de 2024 y 2025. Y se trabaja ya, por parte del Ministerio de Transportes, en el Plan de Rodalies 2026-2030. Según los datos del Gobierno, en el periodo 2020-2025 la cifra de inversión ejecutada asciende a 2.505,85 millones de euros, un 72% de cumplimiento respecto a la previsión de inversión para ese mismo lapso de tiempo, que era de 3.461,87 millones. Se han licitado ya contratos por unos 3.030 millones de euros y adjudicado trabajos por 4.152, incluyendo "la compra de trenes de gran capacidad para modernizar y ampliar la flota". En este primer quinquenio, se han finalizado 41 actuaciones en estaciones (otras 25 están en ejecución y 54 en proyecto o en fase de contratación) y se han incorporado 110 trenes nuevos. El plan hasta 2030, para toda la década, cuenta con más de 6.300 millones de inversión por parte del Estado.
Las nuevas inyecciones de recursos y el cambio de fisonomía de la red no ha servido, al menos hasta ahora, para evitar la fuga de usuarios de Rodalies, que cuenta con 13 líneas de cercanías (de Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona) y seis de regionales. Desde 2018 hasta 2024 el servicio catalán de cercanías ha perdido 42.798 pasajeros en los días laborales: de 410.984 a 368.186. En 2024, según datos de la propia Renfe, Rodalies transportó 127,4 millones de viajeros (117,4 en el núcleo de Barcelona). El trazado es más amplio y llega más lejos que el de la red autonómica Ferrocarrils de la Generalitat (gestionada al 100% por el Govern), que en los últimos años sí ha ganado usuarios.
Lo ocurrido esta semana ha soliviantado a ERC y Junts. Los republicanos pactaron con el PSOE para la segunda investidura de Sánchez precisamente el traspaso de Rodalies y la inyección de recursos. "El Gobierno de aquellos que dan lecciones de gestión ahora queda retratado", escribió el líder del partido, Oriol Junqueras, este jueves, en la segunda jornada de parálisis. El dirigente volvía a reivindicar la transferencia de la red a la Generalitat. "Avanzar hacia la gobernanza de Rodalies es imprescindible. Por eso luchamos todos los días para que esto sea posible". Antes ya había denunciado la "no inversión y dejadez" del Estado.
Avanzar hacia la gobernanza de Rodalies es imprescindible", escribe Junqueras. Junts vuelve a reclamar un "traspaso real" de la red y convoca para este sábado una cumbre en el sur de Francia
También Junts, a raíz de lo ocurrido en Gelida, aseguró que la probabilidad de que se repitan los accidentes "es mucho más alta cuando se sufre un contexto de servicio nefasto de Rodalies" y una red que es "víctima de décadas de desinversión y falta de mantenimiento evidente". Salvador Vergés, portavoz posconvergente en el Parlament, volvió a reclamar un "traspaso real" de Rodalies y no un "traspaso estafa" como el aprobado, ya que el control del 50,1% de la empresa mixta "lo sigue teniendo Renfe, que es el culpable de este servicio nefasto".
También críticas de la ultraderecha
Junts, por su parte, pidió la comparecencia de Puente en el Congreso y en el Senado y de Paneque en la Cámara catalana por "la crisis de Rodalies, la mala gestión de la crisis ferroviaria y el colapso de las infraestructuras en Cataluña". La formación independentista convocó de urgencia para este sábado una cumbre en el sur de Francia, capitaneada por Carles Puigdemont, "ante la situación de colapso que vive el país" por la crisis ferroviaria y la "falta de liderazgo" del Govern.
Puente reconoce la "indudable infrafinanciación" de Rodalies, y también remarca su "singularidad", por la antigüedad y por la complejidad de su trazado
No solo fueron ERC y Junts los que se lanzaron al cuello del Ejecutivo. También lo hizo la ultraderecha. Aliança Catalana, la formación independentista ultra y xenófoba, escribió en X que el accidente era fruto de "años de dejadez, falta de inversión y menosprecio a los usuarios". Estos siniestros, agregó, "son evitables", "Rodalies ya no falla, Rodalies mata. La gestión socialista mata". Ignacio Garriga, secretario general de Vox y portavoz de su partido en el Parlament, ha venido insistiendo también en la "gestión criminal del PSOE".
El propio Puente reconocía el miércoles, en su larga rueda de prensa en la sede del ministerio, que "indudablemente" existe un problema de "infrafinanciación" en el servicio catalán de cercanías. "No me he cansado de decir que Rodalies arrastra un problema de mucho tiempo de infrafinanciación y, por tanto, de deterioro de sus infraestructuras. Y eso claro que le hace más vulnerable", explicó el ministro. Recordó la "singularidad" de su trazado, no solo por su "antigüedad". "Discurre por lugares que son muy complejos, llenos de vegetación y con taludes muy importantes de los que, en un momento determinado y ante lluvias torrenciales o intensas, puede caer algo". Por eso, el Gobierno hace "todo lo posible por corregir ese defecto" y lo seguirá haciendo, invirtiendo dentro de los márgenes posibles que permitan que la red pueda seguir operando. Pocas horas después, en una entrevista en Catalunya Ràdio, recordó que las inversiones "tocaron suelo" entre 2016 y 2017 (con Mariano Rajoy en la Moncloa) y solo ahora han recuperado los niveles de 2011, año en que se alcanzó el máximo.
El accidente de Gelida, contó, no se produjo porque lloviera mucho el martes, sino porque lo había hecho bastante en los días anteriores y eso provocó que el talud, "que era de componentes arcillosos, se convirtiera en mucho más pesado y denso y eso provocó el colapso del muro". Muro junto a la autopista AP-7 que había sido "revisado" —no era un problema de si estaba en "buen o mal estado", sino de "condiciones meteorológicas extremas"— y que ahora será reparado por Carreteras del Estado. Lo que se aclarará más adelante es qué administración es la responsable de ese muro y de su mantenimiento, si Carreteras o Rodalies. En cualquier caso, del Gobierno central.
El Govern asegura sentirse satisfecho de la colaboración con el Gobierno y apunta que Puente admitió ya la falta de inversiones. La 'consellera' Paneque celebra la vuelta a la normalidad
Desde la Generalitat, pese a los evidentes problemas de los últimos días, insisten en que las cosas "se están haciendo bien" y se ha llegado a un acuerdo que ha puesto fin a un caos de 48 horas. Lo ocurrido esta semana, señalan, responde a las fuertes lluvias caídas en Cataluña, a lo que se suma "lo que dijo Puente muy claro: Rodalies sufre la infrafinanciación de años anteriores, la falta de renovación de infraestructura". Con este Gobierno, continúan, "se está haciendo un esfuerzo muy grande, pero han sido muchos años sin invertir". El Govern defiende, frente a las críticas de los independentistas, la constitución de la empresa mixta que tomará las riendas del servicio: "Es la mejor fórmula que se ha encontrado porque el Estado sigue estando". Este viernes, la consellera Paneque celebró la "relativa normalidad" que ha regresado a la red y adelantó que se mantendrán hasta el próximo vienres los refuerzos de autobuses interurbanos y de Ferrocarrils de la Generalitat, y también las otras medidas adicionales desplegadas en los dos últimos días.
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