Puede decirse que el embrión de lo que es hoy Vox surge por la amistad de Santiago Abascal e Ignacio Arsuaga, el presidente de Hazte Oír (HO). Ambos ya coinciden en las marchas provida contra el Gobierno del PSOE en torno a 2010, y de esa relación se pasa a la sucesiva presencia de Abascal en distintos foros. Por entonces, Abascal continúa dentro del PP, pero pronto el cambio de Ejecutivo y la gestión de Mariano Rajoy, muy centrada en lo económico en pleno periodo de austeridad post crisis económica, le hacen salir. El compromiso con los valores tradicionales unió a Abascal y Arsuaga. Se dejó ver en la gala de los premios HO de 2012 donde fue galardonado junto a otros perfiles por su "defensa de la familia". De ahí se pasó a participar a eventos como el World Congress of Families en su edición madrileña de ese año, donde ambos ampliaron contactos.
HO contaba con presupuesto y contenido ideológico, pero requería de un 'brazo político' con el que influir en la vida pública, algo que coincidió con la formación de Vox a finales de 2013. Durante esos años dirigentes como Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio o Javier Ortega Smith ya estaban cerca. Por entonces, y como estipula se dicta por sentencia judicial, HO ya había establecido vínculos con la secta mexicana El Yunque, cuyo objetivo último es la de influir en las instituciones bajo principios ultracatólicos. Posteriormente, vinieron vínculos de HO con otras organizaciones europeas e internacionales a través de CitizenGo, su marca fuera de España. Incluido financiación rusa.
Así se recalca en el informe del 2022, La punta del iceberg. Financiadores extremistas contra los derechos humanos a la sexualidad y la salud reproductiva en Europa 2009-2018 del European Parlametary Forum (EPF). Este documento recoge que Arsuaga consideró que CitizenGo podría usarse "como vía de financiación encubierta de partidos de ultraderecha para las elecciones [europeas] de 2019". Sin que haya trascendido la existencia de apoyo económico directo a través de donaciones entre 2013 y 2019, fuentes de la primera etapa de Vox ya trasladaron a este digital que durante ese periodo sí que hubo un respaldo directo en redes sociales para viralizar el discurso, algo que requiere de inversión especialmente si se opta por bots. Una investigación de la web OpenDemocracy lo sugiere.
La institucionalización de Vox socaba la relación
La sorpresa se ha dado esta semana cuando HO ha puesto en marcha una campaña contra Vox con su clásico autobús, en el que apunta a que el partido es "un PP verde" y le reprocha no haber firmado su ya recurrente compromiso 'Vota valores' con el derecho a la vida, la protección de las familias o la derogación íntegra de la legislación LGTBI y "el adoctrinamiento en las aulas", entre otros. Ello de cara a las elecciones autonómicas de Aragón. Sí lo ha hecho, en cambio, Se Acabó la Fiesta (SALF), el partido de Alvise Pérez, con quien la interacción también ha sido directa en estos últimos años [aquí la tabla comparativa publicada por HO].
El escenario electoral aragonés no es el primero de choque entre HO y Vox. Durante sus primeros años, muchos miembros de HO estaban integrados a su vez en Vox, lo que permitía cohesión y propósitos comunes en torno a una agenda ideológica. Al mismo tiempo, el partido se relacionaba en Europa con otros homólogos y entidades de las que aprendía. Después de la irrupción en el Parlamento de Andalucía en diciembre de 2018 y su institucionalización, comienza el deterioro de esa relación, dado que Vox empieza a poder influir en otros asuntos más allá de las tradiciones o la moral. Especialmente a mediados de 2019, cuando Vox empieza a entrar generalmente en las distintas cámaras.
Por ejemplo, en agosto de ese año el propio Arsuaga acusa a Vox de haberse "vendido muy barato" en la Asamblea de Madrid para apoyar la primera investidura de Isabel Díaz Ayuso y su gobierno de coalición con Ciudadanos. Tan solo unos meses antes, en marzo, HO lanzó ese mismo compromiso 'Vota valores', de once propuestas en la que, en ese momento, Vox sí se adaptaba a la defensa de todas ellas. Se reflejaba la compenetración de ambas entidades.
Por entonces, el marco dialéctico de HO era replicado en mayor o menor grado en las distintas cámaras, en favor de cuestiones como el 'pin parental', que trajo pugnas en enclaves como Murcia. Se fomentaba, al mismo tiempo, con la presencia de esos miembros en HO en las instituciones. Se puede comentar en la Asamblea de Madrid a Gádor Joya. A Alicia Rubio en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid. A Francisco José Contreras, por Sevilla, en el Congreso de los Diputados, o Llanos Massó en las Corts Valencianas, entre otros.
Pero es en 2022, en las semanas previas a las elecciones de Castilla y León, cuando la relación entre HO y Vox empieza a torcerse. Como en Aragón ahora, HO denunció públicamente que Vox no suscribía en la región para las elecciones del 13 de febrero los mismos principios que se le atribuía defender meses atrás. Se acusó a Vox de ejercer como "derechita cobarde" -vuelve a hacerlo ahora- y, al igual que ahora se hace con el autobús, la organización fletó ocho camiones poniendo en cuestionamiento las diferencias entre PP y Vox. El propio Arsuaga envió una carta a Abascal que no fue respondida donde se le pedía reafirmarse en esos valores por escrito: "Al menos no quiere comprometerse a ello con miles de personas que confiaban en su palabra".
Entre 2022 y 2023, HO ha protagonizado campañas individualizadas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente por la amnistía. A raíz de los escándalos de presunta corrupción, ambos han actuado por su cuenta con denuncias propias. Tanto políticas, como en los tribunales. A través de 'Vota valores' HO volvió a publicar campañas sobre la orientación del voto, pero en las que se dedicó a criticar a Sánchez y Feijóo en las generales de 2023, como "la misma cara de una moneda"; y en las vascas de 2024 reprochó a Vox seguir sin responder.
"Abascal no quiere nada autónomo a Vox"
El asunto conecta directamente con el último divorcio de Vox con uno de sus principales satélites: Revuelta, su rama juvenil. Aunque de por medio han estado las presuntas irregularidades con dinero donado para las víctimas de la dana, que ahora se ha denunciado por dos vías -a título personal de exmiembros de la entidad ante Fiscalía, y por parte del partido ante la Autoridad Independiente de Protección del Informante-, trascendió por una filtración de audios a la prensa que Abascal "no quiere que exista nada autónomo a Vox, que surja de Vox y luego actúe de manera autónoma". Así se lo comentó el vicesecretario de Comunicación, Manuel Mariscal, a uno de los integrante de Revuelta.
Su presidente y cuñado de Mariscal, Jaime Hernández, a quien se responsabiliza de esos supuestas irregularidades, a la vez está vinculado con HO. Incluso a través de las redes de Revuelta se ha difundido contenido de la plataforma provida, de ahí un distanciamiento progresivo estos meses atrás con Vox. Se atribuye esa difusión al propio presidente. Eso, entre otras acciones sin consulta previa a Bambú no gustaba a la dirección. Hernández fue jefe de la sección juvenil de HO desde 2010 y representante internacional de la asociación y de CitizenGo. Fue premiado en 2025 por su liderazgo en Revuelta, entre otros, por acciones como el de ayuda tras la dana valenciana, de hecho. Ese compadreo, según publicó The Objective hace unas semanas, generaba "inseguridad" a Abascal.
Al igual que ocurrió con Revuelta, Vox ahora califica a HO de entidad al margen de Vox pese a la compaginación de ambos actores en estos años atrás. En los mismos términos que con Revuelta en diciembre, se pronunció el martes la portavoz parlamentaria de Vox en el Congreso, Pepa Millán, sobre la campaña de HO contra Vox en Aragón: "Las asociaciones son libres. Nosotros tenemos un proyecto propio (...). Presumimos de ser el único partido con coherencia absoluta (...). Mantenemos nuestros valores. No nos hemos movido".
Lo cierto es que entre 2022 y 2025 se ha producido un cambio importante dentro de Vox. Por un lado, la depuración de toda la corriente inicial, la ultraliberal, pero también de todos esos cargos vinculados activamente a Hazte Oír. Por otro, el avance hacia una corriente nacionalpopulista más identitaria y centrada en cuestiones como la inmigración que busca abrirse paso más allá del eje derecha e izquierda y que prima cuestiones materiales como la vivienda frente a esa moral, aunque no la omite. El paso de ECR en Europa a Patriotas es clave en ello. La apuesta por un avance hacia el lepenismo en Vox es claro por parte de figuras como Kiko Méndez-Monasterio, gurú de Abascal.
Arsuaga se justifica en redes
A través de su perfil de X, Arsuaga ha dejado algunas pistas sobre ese distanciamiento con Vox. Recientemente apuntó que 'se da en la diana' cuando su portavoz y director de campañas, Miguel Tomás, asegura que "Vox está bajo todo tipo de presiones e influencias" de "asesores" y "lobbies" con el objetivo de "que abandone la batalla por la vida, la familia y la libertad al igual que ocurrió con el PP".
Asimismo, ha asegurado que el partido no ha propuesto ninguna medida provida desde hace años. Algo falso, dado que solo en los últimos meses de 2025 llevó al Congreso una PNL en la que se reclama defender el derecho a la vida "desde la concepción hasta la muerte natural" y en la que exigió la derogación de la Ley del Aborto y la Ley de Eutanasia. En Madrid, consiguieron pactar con el PP que a las mujeres que quieran abortar se les informe de un 'síndrome postaborto' del que no hay evidencia científica.
Desde El Independiente se ha consultado a fuentes de Hazte Oír sobre el asunto y se ha pedido precisar a qué "presiones externas" se refiere Arsuaga en X. Igualmente se les ha invitado a matizar por qué vinculan la presión a Vox cuando sí hay ejemplos de medidas provida. Y, por último, se les ha preguntado si esta campaña obedece, entre otros, al choque de Vox con Hernández. Este digital no ha obtenido aclaración y desde la entidad se remiten a lo declarado en redes por su presidente.
Después de que satélites en redes afines a Vox hayan puesto en cuestión la ausencia de iniciativas, Arsuaga en su perfil si admite que ha habido propuestas, pero dice que en estos años de pactos presupuestarios con el PP ninguna ha sido troncal para esos acuerdos. "¿Resultado? Cero medidas provida aprobadas. Esa es la diferencia entre hacer ruido (palabras) y lograr cambios (hechos)".
Por parte de Vox, no ha habido más reacciones oficiales que las de Millán, aunque a título personal se han posicionado el diputado nacional Carlos Flores Juberías y el eurodiputado Juan Carlos Girauta. El primero critica que no se incluyan a todos los partidos con representación, que sí se haga con Alvise cuando no la tiene en Aragón. Se sugiere que hay una intención clara de seguidismo a SALF porque en Extremadura no se hizo y allí no concurrió Alvise.
Las del 8-F son "sus primeras elecciones autonómicas". Se aluden limitaciones y se critica que el mero hecho de no contestar al cuestionario ya suponga un rechazo a esas políticas. Directamente se habla de beneficiar a SALF y elegir unos pocos criterios que sitúan "en desventaja" a Vox. Girauta, siguiendo esa línea, se pregunta simplemente "¿esto quién lo paga?". Arsuaga contesta: "los ciudadanos libres". Desde HO sí insisten a este medio que no piden el voto para nadie.
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