El más absoluto de los silencios. El ministerio de Asuntos Exteriores que dirige el socialista José Manuel Albares no ha respondido a las peticiones de ayuda y visita de un diplomático cursadas hace cinco meses por la familia de Mohamed Ziane, el ex ministro de Derechos Humanos de 83 años y madre española encarcelado desde hace más de tres años en Marruecos.

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Fuentes de su entorno han reconocido a El Independiente que han venido reclamado al consulado general de España en Rabat la visita de un diplomático español a El Arjat, la cárcel en la que se halla confinado Ziane desde que en noviembre de 2022 fuera detenido en un caso que organizaciones de derechos humanos han denunciado por sus motivaciones políticos. Su entorno y otros disidentes aseguran que Mohamed VI no le perdona las palabras que pronunció en las páginas de El Independiente, cuando le llamó abiertamente a abdicar y optar por una vida despreocupada y de placeres, lejos del poder y de Marruecos.

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Mohamed Ziane, en tribunal marroquí. | CEDIDA

Ni el consulado ni prensa responde a las peticiones

Ziane fue un influyente ministro en tiempos de Hasán II. A pesar de las solicitudes de su familia española alegando razones humanitarias y su avanzada edad, Rabat ha ignorado las súplicas para que lo libere y no ha sido beneficiario de ninguno de los indultos que el rey ha despachado en los últimos años con motivo de festividades. Abogado de profesión, Ziane -apodado “el preso más viejo del mundo”- ha iniciado hasta dos huelgas de hambre para denunciar “una detención arbitraria” y exigir su inmediata liberación del complejo penitenciario, emplazado a unos 10 kilómetros de Rabat, en la ciudad vecina de Salé.

El ministerio de Exteriores español ha rechazado de manera continuada prestar ayuda consular a Ziane, pese a su origen español, su avanzada edad y sus achaques médicos. El gabinete de prensa del ministerio -que dirige Antonio Asencio- tampoco ha respondido a la solicitud de información de este diario respecto a las gestiones realizadas desde la embajada de España en Marruecos y el Consulado General en Rabat -dirigido por Alfonso Barnuevo Sebastián de Erice- en relación con Mohamed Ziane y la solicitud de su familia de asistencia por su origen español ni a las labores efectuadas ante las autoridades marroquíes para lograr su excarcelación dada su avanzada edad y su origen español. El departamento de prensa, que rara vez proporciona la información solicitada, está integrado, además, por Florentino Llera, Gema Castillo, Ana Izquierdo, Concha Méndez, María Rodríguez o Elena Aljarilla.  

Para el disidente marroquí Ali Lmrabet, se trata de un hecho muy grave. “La Embajada de España en Rabat y el Consulado General de ese país se niegan obstinadamente a hacerse cargo del caso de Mohamed Ziane, víctima de una persecución incesante por parte de la 'estructura oculta' que gobierna Marruecos con mano de hierro”, denunció recientemente en sus redes sociales. “El Consulado General en Rabat incluso se niega a responder a las solicitudes de la familia de Ziane, presentando documentos justificativos. Silencio total, por instrucciones de la embajada”, agregó.

A juicio de Lmrabet, “Ziane es ciudadano español por derecho: hijo de una española nativa y nacida en Málaga”. “También en este caso los documentos oficiales existen y han sido trasladados”, subrayó.

Las repetidas negativas de Madrid a abordar la asistencia en un momento en el que presume de “excelentes relaciones con Marruecos” coincide con el deterioro físico de Ziane, que tiene incluso limitaciones para obtener libros o material para escribir en prisión.

Una salud cada vez más precaria

La salud de Ziane es cada vez más quebradiza y corre el riesgo de morir entre rejas. "Físicamente ha perdido mucho peso. No pesa más de 55 kilos porque no puede comer la comida de la prisión. Es incomible y la administración no le autoriza a que se le proporcione comida de fuera", denunciaron desde su entorno el pasado agosto. "Por lo demás, está convencido de sus ideas".

Tras cumplir en noviembre pasado tres años de condena por unos cargos que él niega, Ziane tiene por delante otros cinco entre rejas por el presunto "desvío de fondos electorales públicos” del Partido Liberal de Marruecos, una acusación que rechaza. La familia llama a aquellos con poder en el reino "para que intervengan de forma urgente e inmediata, en primer lugar para alertar sobre la necesidad de preservar su vida y, en segundo lugar, para que se aplique la ley de forma justa en su caso".

Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han denunciado las nulas garantías del proceso judicial y han exigido su liberación inmediata. Ziane ha agotado sin éxito todas las apelaciones presentadas reclamando su excarcelación, entre otros, por motivos de salud. En su informe anual, Amnistía denunció que el régimen marroquí sigue aplastando los derechos humanos con la condena en los tribunales de quienes ejercitan la libertad de expresión; la persecución de los activistas saharauis; y la impunidad en las sucesivas masacres de inmigrantes en la frontera con España. El de Ziane era uno de los casos citados por la organización.