No habrá cambio de rumbo, no se corregirá la trayectoria. La dirección federal del PSOE cree que el batacazo sufrido en las autonómicas de este 8 de febrero en Aragón se debe a que la candidata, la exministra Pilar Alegría, apenas tuvo "tiempo" para afianzar su liderazgo debido al adelanto de los comicios decidido única y exclusivamente por el presidente regional, el popular Jorge Azcón. También a que los votantes socialistas tienden a movilizarse menos en las convocatorias autonómicas. A la ola reaccionaria y antipolítica que mueve el mundo. Pero no señalan errores propios ni avanzan si hay que dar una vuelta a algo. La cúpula de Pedro Sánchez mira a Alberto Núñez Feijóo y al PP por su anticipo de las autonómicas, solo por su empeño en llegar a la Moncloa, una estrategia que, a su juicio, se salda con un "fracaso absoluto" porque lo que ha conseguido es ser más dependiente de Vox, es "multiplicar" a la ultraderecha, es "dar de comer" a Santiago Abascal. El líder de los populares, defienden, es el "pagafantas" de los ultras, se ha convertido en su "jefe de campaña".

De la reunión de la ejecutiva federal del PSOE de este lunes, por tanto, no salió ninguna autocrítica a lo ocurrido este 8-F. El presidente lideró el encuentro, corto, que empezó a las 9.30 y acabó a las dos horas porque él tenía que marcharse a Andalucía, a visitar la zona azotada por el temporal. Toda una muestra de que la dirección quiere despachar rápido los comicios en Aragón para continuar con el rally electoral diseñado por el PP. Pero las urnas de este domingo no se dieron bien: el PSOE bajó 5,26 puntos respecto a 2023 —del 29,55% al 24,29%, con el 98,77% escrutado— y perdió cinco diputados en las Cortes regionales. Se quedó con 18 escaños, los mismos que consiguió Javier Lambán en 2015 y los que le permitieron gobernar, sin embargo, porque Podemos en aquel momento sentó a 14 de los suyos. Alegría igualó en parlamentarios a Lambán, pero cosechó mejor porcentaje de voto (24,29% frente al 21,43% de hace 11 años).

El PP, sentencia Ferraz, es "el ganador aritmético" de las elecciones, pero el "perdedor político", al ceder dos escaños y depender más de Vox tras convocar unas elecciones por capricho de Feijóo

"No es el resultado que hubiéramos querido", admitió la portavoz de la ejecutiva, Montse Mínguez, en la misma línea que ayer señaló la propia candidata. Pero a partir de ahí la dirigente se centró en cargar contra el PP, que en estos comicios bajó de 28 a 26 diputados y cayó 1,24 puntos, mientras que Vox se disparó: pasó de siete a 14 actas, y ganó de golpe casi siete puntos. Porque fue Azcón quien convocó las elecciones con la "excusa" de que no tenía presupuestos, cuando Alegría le ofreció sus votos para pactarlos y él los rechazó. La consecuencia ha sido la pérdida de diputados de los populares y el "engorde de la ultraderecha". El PP, dijo, "es el ganador aritmético", pero el "perdedor político". Azcón firma pues un "fracaso estrepitoso", dado que sale de las urnas peor de lo que entró, y se consuma también la "estrategia fallida" de Feijóo.

Según la lectura de los socialistas, Génova utiliza el poder autonómico "como decorado de la estrategia personal de Feijóo", señaló. "Les dan igual los gobiernos autonómicos, la sanidad, las políticas sociales... Feijóo tiene esa obsesión con la Moncloa" y pone el partido "a su disposición", criticó Mínguez. Ferraz reprocha al PP, por tanto, que solo haya conseguido alimentar a la ultraderecha: "Se corrobora que es el mejor jefe de campaña de Abascal. Vox nace del PP, crece con el PP y se multiplica con Feijóo, como los gremlins. Ha dado de comer a Abascal, le ha dejado mojarse". La dirigente se valía así del referente cinematográfico noventero —la peli de Los Gremlins, en la que los monstruitos crecían cuando se les mojaba y a los que no había que alimentar a partir de la medianoche— para explicar el mal negocio que ha hecho el PP con su decisión de adelantar los comicios primero en Extremadura y luego en Aragón. El PP incluso le "paga las facturas" a Vox, al fichar para su cierre de campaña al agitador ultra Vito Quiles, recordó.

Mínguez compara la estrategia del PP con los gremlins: a la ultraderecha "se la para, no se le da de comer ni se le da agua porque, si no, se multiplica". PP y Vox "no se diferencian"

El "beneficio político" de esa estrategia es, para el PSOE, Vox, cuando a la ultraderecha "se la para, no se le da de comer ni se le da agua porque, si no, se multiplica". "Feijóo ya no compite con Vox, el PP le hace la campaña a Abascal. Ahora hay dos ultraderechas, dos partidos radicalizados, no se diferencian", sostuvo.

Comparativa con 2023

Frente a esta estrategia, los socialistas se reivindican como "muro de contención" a las políticas "reaccionarias". El PSOE es "más necesario que nunca". "Vamos a reivindicar la buena política, la política que beneficia a la mayoría social", proclamó Mínguez.

La portavoz aprovechó para mostrar el "apoyo incondicional" de la dirección de Sánchez a Alegría. Justo lo que la cúpula no hizo con su candidato en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, que cayó menos de 24 horas después del absoluto descalabro en las urnas —10 escaños menos de golpe, una caída de 14,14 puntos, mínimo histórico—. La exministra es una "magnífica secretaria general del PSOE en Aragón y va a demostrar que el PSOE es diferente a PP y Vox. Ha demostrado que somos otra cosa y ha dirigido una campaña limpia, sana, propositiva y respetuosa con el adversario", a pesar de "todos los ataques personales" recibidos por parte de la derecha. Ferraz cierra filas con su candidata, de manera incontestable, y confía en ella para que lidere la oposición a Azcón, como ella mismo dijo que haría. Y no se esperan movimientos internos a la contra en su federación.

La dirección da su "apoyo incondicional" a Alegría y confía en ella para liderar la oposición a Azcón, elogia su campaña "limpia, sana y propositiva" y recuerda que la política es una carrera "de fondo"

Cuando se le preguntó a Mínguez por la falta de autocrítica, lo primero que hizo fue relativizar el resultado, porque Alegría consiguió "los mismos escaños con los que Lambán gobernó en 2015", aunque en aquel momento le ayudó la enorme pujanza de Podemos, que ayer salió de las Cortes al perder el único asiento que le quedaba.

"Vamos a situar el tema. Hemos perdido en escaños, lo reconocemos, pero estamos donde estamos. Y hay Partido Socialista para rato, tenemos una muy buena candidata para Aragón y estamos convencidos de que vamos a hacer un trabajo desde la oposición para convencer a la mayoría de los aragoneses, porque la alternativa ya veremos cuál es. De momento la que tenemos encima de la mesa es la incertidumbre", respondió la portavoz al plantearle que el partido ha sufrido un bacatazo. Ella recordó que, casi dos meses después de las elecciones en Extremadura aún no se vislumbra ni investidura ni Gobierno y lo que hay es "parálisis". Escenario que puede repetirse en Aragón ahora. Y volvió a cargar contra el PP, que convocó estos comicios para "ser más independiente" de la ultraderecha y acabó perdiendo escaños y "más dependiente de Vox". Total, "fracaso absoluto del PP".

Vamos a situar el tema. Hemos perdido en escaños, pero estamos donde estamos. Y hay PSOE para rato, tenemos una muy buena candidata para Aragón y estamos convencidos de que vamos a hacer un trabajo desde la oposición", subraya

Lo único que concede Ferraz es que a Alegría le faltó "tiempo", pero porque el PP decidió adelantar los comicios "pensando en la Moncloa", y eso le impidió fortalecer su candidatura. Pero la cúpula le dará cancha: la política es una carrera "de fondo", muy larga, "no es un esprint", así que le concederá ese tiempo que ella no ha tenido para este 8-F.

Tampoco cree Ferraz que haya fallado la estrategia de lanzar ministros como candidatos: el PSOE, adujo Mínguez, es un partido federal, que "escucha a los territorios" y que lleva a ellos "sus mejores cartas", y Alegría "lo ha demostrado con creces" y "se ha enfrentado a una campaña de acoso y derribo personal, ha hecho una campaña propositiva".

En la cúpula insisten en que la dinámica de las generales es muy distinta y en que a sus votantes "les cuesta más votar en las autonómicas" y se refugian más en fuerzas nacionalistas como CHA

Fuentes de la dirección insistían en que el carácter de esta convocatoria también importa, y mucho, porque para los socialistas las elecciones más relevantes son las municipales y las generales. "A los nuestros les cuesta más votar en las autonómicas", señalaban. A lo que se suma que en las regionales los votantes también pueden encontrar refugio en las formaciones nacionalistas, caso de Chunta este domingo, que dobló sus resultados de 2023, al saltar de tres a seis escaños.

Eso explica que en Ferraz estén convencidos de que la dinámica de unas futuras generales, que no están cerca, será otra. De hecho, Mínguez ratificó que Sánchez no se plantea ningún adelanto electoral. Ante la "antipolítica", que "no conduce a nada", porque Abascal "no propone soluciones, está en el no por el no y renunció a entrar en los gobiernos", solo queda "reivindicar la buena política". La receta que extiende el PSOE es "más política". Actuar desde el Gobierno con más políticas para los ciudadanos, apuntó. La dirección no cree tampoco que se esté produciendo un trasvase de electores a Vox: aunque quiere analizar los datos con detalle, cree que el que "tiene que tener más miedo es el PP". Es la ultraderecha la que "le está comiendo la tostada". Es Feijóo, resumió la portavoz, "el pagafantas de Vox".

Feijóo, remata la portavoz, es "el pagafantas de Vox" y no se le puede pedir ahora al PSOE que se abstenga y facilite la investidura a Azcón. Da la "bienvenida" a movimientos para unir a la izquierda

Lo que tiene claro el PSOE es que no facilitará la investidura de Azcón, como tampoco se la dará a la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola. Es "demagogia", alegó, "pedir responsabilidad al PSOE cuando es el PP el responsable" por convocar los comicios.

Y ante movimientos como los del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que pide unir a toda la izquierda del PSOE para las próximas generales, lo que hay por parte de Ferraz es un empujón. Una "bienvenida" a cualquier alianza que pueda ayudar a frenar a la ultraderecha. Otra cosa es que cuaje.