La vida política de José Ángel Antelo (1987, Santiago de Compostela) pegó un vuelco apenas hace dos semanas cuando Vox, por sorpresa, le pidió que dimitiese de sus competencias orgánicas. Hasta la fecha ha perdido la presidencia de Vox Murcia, la portavocía de su grupo y ha sido expulsado del grupo de la Asamblea regional. Espera que en próximas fechas se le notifique su expulsión del partido. No renunciará al acta y permanecerá hasta las próximas elecciones en el Grupo Mixto por "compromiso con el electorado", comenta en una conversación telefónica con El Independiente.
Pese a denunciar malas prácticas por parte de la dirección nacional, como la difusión de desinformaciones o la utilización de sus certificados digitales para forzar su destitución en la portavocía parlamentaria, sigue apoyando a Vox como alternativa política. De hecho, recalca que pide el voto para Carlos Pollán en Castilla y León este domingo. Además, no descarta volver a la primera línea de la formación, aunque para ello cree necesario un congreso extraordinario, como vienen pidiendo los críticos y rechaza Vox. "Hace falta un congreso parar, reflexionar y entender que los que se han ido no son locos que van contra el partido. Cuando es la tónica, es que hay un problema". "Hay que tener altura de miras, no mirarse el ombligo y ver que se está perjudicando a Vox. El partido debe ser mucho mayor de lo que es", asegura.
Esa reclamación la hizo este martes Iván Espinosa de los Monteros. La reacción de Vox, a través del portavoz de Economía, José María Figaredo, fue la de determinar que quien realmente "plantea el Congreso es el PP a través de un antiguo portavoz de Vox", por lo que lo descartó.
Pregunta.- Denuncia falta de democracia interna dentro de Vox. Hay un patrón: cada vez que alguien sale abruptamente de la formación se dice esto. ¿Hay miedo en pronunciarse o hasta que uno no le da importancia o no lo nota hasta que se ve escorado?
Respuesta.- Si alguien sale y dice algo similar sabe que está fuera. Yo cuando he tenido que decir algo en los órganos internos lo he dicho, en modo constructivo y para mejorar el funcionamiento.
P.- ¿Y qué se le decía cuando denunciaba algo que no consideraba correcto?
R.- Te daban más o menos la razón o no te la daban. Al final la decisión era la que marcaba el presidente. No es que yo tuviera mucho predicamento.
P.- Quiere decir que no hay debate interno real dentro de Vox?
R.- Muchas decisiones ya vienen adoptadas. Lo único a lo que se va -a una reunión del CEN- es a ratificar. Pero insisto, cuando he querido no he tenido problema en decir algo. Es verdad que quizá fuese la persona que más tomaba la palabra. Había cosas que no veía bien y otras que se podían mejorar. En fin, como en cualquier sitio.
P.- Su misma denuncia viene tiempo haciéndola Javier Ortega Smith. La hizo de igual forma Macarena Olona a finales de 2022, cuando salió. Pero hasta pocos meses después Ortega ejercía de secretario general. Tenía máximos poderes orgánicos. ¿Ha habido un cambio hasta ahora, o entonces no interesaba airear eso?
R.- Yo puedo hablar de lo que conozco. He sido miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), o soy, porque se me ha suspendido unilateralmente. Voy viendo y sabiendo cómo funciona el partido. Es el CEN quien tiene que tomar decisiones como cesar a un presidente, cambiar una portavocía o bien expulsar a alguien de un parlamento. Pues bien, le puedo decir que en mi caso no ha habido ninguna votación nacional. Con lo cual, si la decisión no se ha tomado ahí, la pregunta es ¿quién es el que toma las decisiones? Los afiliados votaron para ello al CEN, que es el máximo órgano de Vox.
P.- Interpreto que usted sabe quién las toma.
R.- Bueno, un grupo muy reducido de personas que no están en el CEN.
P.- ¿Asesores como Kiko Méndez-Monasterio o Enrique Cabanas; los Ariza? Dicen que el primero es el 'cerebro' de Vox, íntimo de Abascal desde antes del nacimiento del partido.
R.- Son personas que están ahí [no entra en detalles]. Pero no creo que [Ignacio] Garriga -vicepresidente y secretario general- tome muchas decisiones, por ejemplo. Él se dedica a trasladarlas.
P.- Veo que no me confirma. ¿Y ha habido influencia externa por parte de satélites como Hazte Oír o Intereconomía? En los últimos audios filtrados a raíz de la crisis con Revuelta, el vicesecretario de Comunicación, Manuel Mariscal, dice que "Abascal no quiere ya nada ajeno a Vox".
R.- En mi toma de decisiones en Murcia seguro que no. ¿En el núcleo de Abascal? Pues esa pregunta yo creo que es para él. Él la debe de contestar, pero en Murcia en absoluto.

P.- Vuelvo a lo sucedido en su región. ¿Cuál es el germen de todo esto? Porque hace dos semanas Abascal le llamó para repetir como candidato en 2027 y a los pocos días Montserrat Lluís, adjunta a Garriga, le llamó para exigirle que renunciase sin ningún motivo concreto.
R.- Desconozco el motivo. Me ofrecieron ser portavoz nacional de Deportes por mi renuncia. Les dije que no estaba de acuerdo porque entendía que esa decisión es del CEN y la tendría que acatar. Pero se me exigía una renuncia en rueda de prensa, y en ese mismo momento se me pasó por la cabeza que por qué tendría que dimitir yo sin hacer absolutamente nada cuando ni Pedro Sánchez lo ha hecho. Eso se hace cuando alguien ha hecho cosas extremadamente graves. A partir de ahí saltan todos los acontecimientos y el relato que intenta imponer el partido. No ha tenido calado aquí, porque nadie lo entiende.
El relato de Vox no ha tenido calado en Murcia porque nadie lo entiende nadie. Gente de primera fila me ha llamado para apoyarme
P.- ¿Estos días le ha llamado alguien de la primera fila para apoyarle en privado?
R.- Algunas personas sí. Se puede imaginar: diputados nacionales, regionales, gente de la primera línea.
P.- ¿Y desde el PP? ¿Fernando López Miras?
R.- Hablo con mucha gente. Al fin y al cabo te mandan apoyo, no entienden la situación. Es absolutamente ridícula.
P.- ¿Nunca le ha llegado descontento a nivel local por su gestión? Se habla de la influencia que habría tenido Luis Gestoso -miembro del CEN y portavoz en el Ayuntamiento de Murcia- como uno de los más críticos.
R.- Yo en Murcia me dedicaba a trabajar. Si alguien estaba en el 'corre ve y dile', a fabricar pruebas falsas o a contar historias [dice que en Cartagena ya se ha desmentido que intentase beneficiar con adjudicaciones a la empresa de su esposa, y culpa a La Gaceta, el medio de Vox, de su difusión por dictado del partido sin contrastar], creo que esas personas se definen a sí mismas y no creo que tengan muy tranquila la conciencia. Lo importante es predicar con el ejemplo. Quien le habla nunca ha enchufado a ningún familiar en un ayuntamiento a cobrar, ni evidentemente a su novia. Eso es importante. Se vino exactamente para combatir eso, para que la gente estuviera por mérito no por el hecho de ser familiar. Hay excepciones, si la persona es válida, fantástico.
P.- Lo dice por Gestoso y la incorporación de su novia Nerea Alzola como "coordinadora" del grupo municipal de Murcia.
R.- Por poner un ejemplo.
P.- ¿Es una práctica habitual en Vox difundir desinformación sobre los críticos o la presión por redes sociales?
R.- Es un hábito. Todos conocemos cuentas fake del partido o tuiteros a los que paga el partido que se dedican a atacar. Es algo que por desgracia se ha normalizado. A mí, a gente que ha salido. De repente alguien que te saludaba en Bambú se dedica a atacarte con esas cuentas.
Todos conocemos cuentas 'fake' del partido o tuiteros a los que se paga para que ataquen a exdirigentes
P.- Tras rechazar los cambios impulsados por Vox y denunciar que mienten o que han utilizado su firma digital ilegalmente, le han abierto expediente y hace poco han ratificado la expulsión de Ortega. ¿El Comité de Garantías es independiente?
R.- Es mucho de Comité y poco de Garantías. La información sobre la decisión con Ortega no debería ser pública. No es un procedimiento acertado que el partido comparta la decisión. El órgano está claramente influenciado por el CEN y la dirección del partido. Lo que hay que ver es qué determina la justicia al final. Hay un reglamento en Vox y margen para recurrir decisiones que no se adecúan. [Antelo sugiere que los nombres de los cinco miembros que componen el comité son públicos y están recogidos en la web del partido, pero no es así. No los identifica].
P.- ¿Prevé una expulsión similar a la de Ortega al final del proceso abierto?
R.- No tengo pruebas, pero tampoco dudas. Recurriré ante la justicia.
P.- Ortega habla de "purgas stalinistas" en Vox. ¿A qué las atribuye? ¿Abascal tiene miedo a la competencia de liderazgos? ¿La suya ha sido por la proximidad a Ortega? Él habría amagado en 2024 con competir con Abascal en primarias.
R.- Es falso que quisiese competir. No se presentó al congreso cuando cualquier afiliado podría. Dicho esto, es una práctica generalizada por desgracia en el partido. Todo aquel que piensan que va a hacer algo, como una lista paralela a Santiago, o lo que sea, al final se le acaba sacando del partido con malas artes.
P.- Pero eso no repercute en las encuestas para Vox y Abascal para las generales.
R.- Hay que destacar que formas de pensar similares a la nuestra lideran las encuestas en el ámbito internacional. Pero ahora mismo con los datos disponibles, pueden cambiar... Queda mucho [para unas generales]. Hay una preocupación por temas como la inmigración ilegal y la deriva de España con el sanchismo. Pero teniendo estructuras locales y regionales el porcentaje de votos sería mayor para Vox. El bipartidismo en otros países está en mínimos y aquí es fuerte.
P.- Tampoco parece que su caso vaya a repercutir el domingo en Castilla y León. ¿Cree que Abascal se siente intocable y cree que tiene carta blanca?
R.- La organización del partido no está actuando de forma correcta. Expulsa talento, genera problemas donde no los hay. Esto no habla bien de quien debe organizar el partido. Y lo dice una persona que ha estado en equipos profesionales de baloncesto donde la organización es vital, donde todos sabemos quién es el jefe, como se funciona y cuidando a los tuyos tienes mejor rendimiento. Ahora Abascal llega a todos los sitios en cada elección. El problema es cuando será cuando tengas unas generales, con 52 provincias. O en las municipales con los ayuntamientos. Lo que hay que crear es estructuras, peso como el que tienen PP y PSOE, que no siempre tengas que depender de Abascal para movilizar como en estas campañas.
Ahora Abascal es el rostro en cada elección. El problema es cuando tenga que ir a 52 provincias en unas generales
P.- Abascal está siendo el rostro en estos últimos procesos electorales.
R.- Abascal no se queda en la autonomía tras las elecciones. Es una forma de atraer el voto, el formato más útil ahora. Si al margen tuviésemos a una persona candidata de referencia, lógicamente el resultado sería mayor. Si ahora es un 18% sería un 20%.
P.- ¿Aboga por un modelo de baronías en Vox? El partido lo rechaza por el liderazgo de Bambú pero por su concepción de Estado no autonómico.
R.- Hay una especie de persecución a llamar algo 'barón'. Yo les llamaría cara visible. Aquellas que han hecho un trabajo y se han recorrido sus territorios, que saben como funciona todo, conoce a la gente, sabe a quien dirigirse y gana, en definitiva, una credibilidad. Algo muy difícil de ganar y fácil de perder. Ahora Vox Murcia ha perdido credibilidad y va a ser complicado volver a ganarla.
P.- ¿Qué le parece su sucesor al frente de Vox Murcia, José Manuel Pancorbo?
R.- Le conozco. Ha sido consejero de Fomento, es una persona muy técnica. Hasta ahora a lo mejor no se ha desarrollado en otras facetas pero creo que lo puede hacer bien.
P.- En vistas a ese hiperliderazgo, ¿hay futuro para Vox después de Abascal? Los casos de Iglesias con Podemos y de Rivera con Ciudadanos están ahí.
R.- Santiago es un hombre clave en el partido. Decir que sin él Vox no continúa es aventurarse demasiado. Pero Vox sufre sin sus referentes. La gente los necesita, es como en el deporte. Lo que es inexplicable es que una vez esos referentes están, pues se pierdan o se decida prescindir de ellos, como me ha tocado ahora vivir a mí, además siendo el único líder provincial que venía de unas primarias y más votado -de Vox- en su momento en unas elecciones en España. Teníamos a Espinosa, a Javier, a Rocío, que generaban ilusión. Luego se sumó Macarena o García-Gallardo, que conectaba muy bien con los jóvenes, esa es la forma en la que nace el partido [enumera otros cargos nacionales y regionales de siguiente creación]. Eso permitía crecer al partido con Santiago como presidente.

P.- ¿Influyó el temor a represalias de Abascal la dimisión en bloque de su Comité Ejecutivo Provincial al inicio del choque con Bambú?
R.- Era una forma de quitarme de presidente, con presiones. Y algunas de esas personas pues me llamaron entre lágrimas porque no querían hacerlo, porque no lo entendían y se sentían mal. Les escuché, les dije que lo hicieran. No creo que haya nadie que se crear que cinco personas dimiten a el mismo día a la misma hora.
P.- El lunes en una entrevista Ortega afirmó que en parte, "Abascal y cuatro más" están en política "por la pasta". ¿Lo comparte?
R.- Cada uno sabrá por qué está en política. Yo para ayudar a España en una cosa que considero que es el servicio público. Es mi forma de ver las cosas y de pensar. Si otros lo hacen de otra manera, deben responder por eso.
P.- ¿Qué lectura creen que puede sacar el votante o dentro de Vox de que haya elegido al exlíder de Castilla y León, Juan García-Gallardo, como abogado defensor? ¿Se lo pidió usted o acudió él?
R.- Nada de revanchismo. Ha sido una cosa de los dos, hemos hablado. Él mismo se puso también a disposición, algo que agradezco. Es un buen abogado, representa a un buen bufete, y me consta porque tengo familia en Burgos. He tenido mucho trato, conoce como funciona el partido en primera persona, por lo que no tengo que explicarle nada, y además sufrió todo esto él también. Eso es terreno ganado. De hecho, me advirtió de que sacarían informaciones sobre mi persona, lo que no pensaba es que cruzarían la línea de meter a mi familia. Yo puedo dormir tranquilísimo. Esta es la manera de proceder correcta para mantener mí honorabilidad, decencia y dignidad.
P.- ¿Ha habido algún trámite judicial ya contra Vox?
R.- Sí, por el uso de mi firma en la Asamblea de Murcia. Es una chapuza gigante y estamos hablando de delitos graves, de falsedad documental y usurpación de identidad sin consentimiento que la propia letrada de la Asamblea aprecia en un informe jurídico.
P.- ¿Durante su liderazgo en Murcia ha tenido falta de autonomía en la toma de decisiones?
R.- En los últimos tiempos sí. Pero lo logrado en Murcia ha sido referente en medidas para Vox. El primer cierre de un centro de menas, la liberalización de suelo o las bajadas de impuestos en Vivienda se hizo aquí.
P.- Ha hablado previamente de inmigración ilegal. Murcia fue protagonista el pasado verano por acontecimientos como la 'caza de inmigrantes' en Torre Pacheco. No sé si en el partido hay una convicción real de contemplar la inmigración como problema o se agita para competir políticamente.
R.- Ir a Torre Pacheco fue decisión mía. La situación era muy grave y había que apoyar a los vecinos. Es evidente que hay un problema grave con la inmigración ilegal y lo que eso conlleva, con culturas que no respetan a la mujer, con los servicios públicos, y la degradación de los barrios de toda la vida.
P.- Hay ambigüedad en Vox respecto a la inmigración. A veces se habla de inmigración ilegal, como menciona ahora usted, pero otras se habla de deportaciones masivas, de toda la inmigración y de remigración, algo que implica a segundas o terceras generaciones de ciudadanos que ya han nacido en España.
R.- Mi posicionamiento no ha cambiado. Yo lo digo claro: quien entra de manera ilegal tiene que ser devuelto a sus países de origen. Esto va a evitar muertes en el Mediterráneo y va a acabar con el tráfico ilegal de personas. Los que entran ilegalmente se dedican a delinquir, a vivir de ayudas sociales. En cambio, quien viene legalmente, contribuye como uno más y paga impuestos pues es bienvenido. Ser español no es algo que te toque en la tómbola, es un privilegio. No se puede regalar con regularizaciones masivas. Yo creo que esto es una gravísima irresponsabilidad de Sánchez.
P.- Usted ha estado dentro del CEN durante los procesos en Extremadura y Aragón. ¿Hay intención real de pactos con el PP? ¿Se quiere entrar en gobiernos de coalición? ¿El objetivo es tensionar hasta las generales para seguir ganando peso entre los descontentos con el sistema y los jóvenes?
R.- Debe haber generosidad por ambas partes. La pregunta es muy sencilla: ¿Cuál es la alternativa? ¿Repetir elecciones hasta el infinito y más allá? Otra cosa es el cálculo electoral. Yo estoy seguro de que cuando pase Castilla y León habrá acuerdo de coalición en Extremadura. Otra cosa sería un disparate total que no beneficia a nadie.
Estoy convencido que después de las elecciones de Castilla y León habrá un acuerdo de coalición en Extremadura. Sin acuerdos quien más sufrirá es el partido minoritario, Vox
P.- Hay quien ha tenido peso orgánico en Vox y ahora cree que no será viable un gobierno de coalición nacional tras las próximas generales si suman con el PP.
R.- Tienen que ponerse de acuerdo. No hay alternativa, lo contrario es dar un balón de oxígeno a Sánchez. Si no hay acuerdos quien más sufre es la opción minoritaria salvo que la posición del mayoritario [el PP] esté absolutamente fuera de lógica. Por eso digo que hace falta generosidad por ambas partes y no jueguecitos electorales.
P.- ¿Ve factible una escisión de Vox si la tendencia continúa? Ha ocurrido en otros países con sus homólogos.
R.- Es complicado entrar en futuribles. Veremos qué pasa mañana, pero cada uno es libre de hacer lo que considere oportuno. Mi opinión siempre va a ser positiva de cualquiera que venga a sumar a favor de España.
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