El Ejecutivo de Pedro Sánchez no descarta por ahora participar en la misión impulsada por Francia para intentar abrir el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo mundial. Quiere primero ver cómo va definiéndose la propuesta, analizarla. Y luego decidir. Lo que sí que tiene claro el Gobierno es que no formará parte de ninguna operación que suponga implicarse directamente en la guerra de Irán. Dicho de otro modo, que solo se sumará si se trata de una acción "defensiva", nunca ofensiva.
La Moncloa mantiene ese principio a la espera de conocer más datos. Cuando solo está hilvanada la idea de París. El lunes, el presidente galo, Emmanuel Macron, se desplazó hasta Chipre para mostrar su solidaridad con el país, que este semestre preside el Consejo de la UE, después de que la semana pasada fuera atacada por drones de fabricación iraní lanzados desde Líbano. Los artefactos impactaron en la base británica de Akrotiri, al suroeste de la isla mediterránea, y ese gesto de hostilidad condujo a que Francia enviara a Chipre el portaaviones Charles de Gaulle. Un movimiento que desencadenó otro: que la fragata española Cristóbal Colón, de última generación dentro de la Armada, se dirigiera hacia allí también, para continuar con las labores de "escolta, adiestramiento y cooperación bilateral con el grupo aeronaval francés del Charles de Gaulle" que el buque de guerra español "ya venía desarrollando en el mar Báltico". La Cristóbal Colón llegó este martes a la isla.
Macron anunció el lunes desde Chipre que "está en marcha" una misión internacional de carácter "defensivo" para abrir "progresivamente" el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio de petróleo y gas de todo el mundo, pues el 20% del tránsito marítimo de crudo atraviesa este enclave, así que cualquier parálisis en el tráfico de buques impacta de manera automática en el precio de las materias primas de energía. Irán es quien controla una zona tan estratégica. El presidente francés, informa EFE, detalló que ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibio y un portaaviones de su país se desplegarían en el Mediterráneo Oriental. Esa operación, anticipó, permitiría "atraer y movilizar" a otros países europeos.
El propio Macron señalaba que su misión tendría carácter puramente "defensivo" para abrir Ormuz al comercio, y que participarían "países europeos y no europeos" pero solo una vez termine "la fase más crítica del conflicto"
El jefe de Estado galo también lanzó indicativos de que la operación que tiene en mente no es inminente: la misión debería llevarse a cabo con "países europeos y no europeos", pero se realizaría "una vez terminase la fase más crítica del conflicto". Y ese punto es el que no se conoce, pues los bombardeos no han dejado de aumentar, por mucho que Donald Trump dijera el lunes, para desdecirse apenas unos minutos más tarde, que la guerra estaba "prácticamente terminada".
"Preparamos esta misión con nuestro socios —apuntó Macron—, de manera ordenada y tendrá un objetivo meramente pacífico de acompañamiento. Es algo esencial para nuestra economía y para la economía mundial". De lo que se trataría es de "escoltar" varios tipos de embarcaciones para que el gas y el petróleo pudieran transitar de nuevo libremente por Ormuz. "Nuestra meta es, con una posición estrictamente defensiva, estar cerca de todos los países que son atacados por la respuesta de Irán, de asegurar nuestra credibilidad y de contribuir a la desescalada regional", añadió el presidente francés.
"Si se trata de una misión para mantener abierto Ormuz, lo estudiaremos. Cuando se concrete, veremos —apuntaban este martes fuentes de la Moncloa—. Nosotros ya hemos dicho que no vamos a participar en ninguna acción de guerra, pero esto es compatible con la tesis de Macron de que deben participar medios europeos. Si el propósito es defensivo y de disuasión, lo analizaremos. Si es una operación ofensiva, para lanzar un misil, está claro que no".
El Gobierno de España solo participa en operaciones que puedan garantizar la paz y que garanticen la seguridad de la Unión Europea, y esos son los parámetros en los que en los que estamos", subraya el ministro Albares
Por esta cuestión se le preguntó al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, durante la rueda de prensa posterior a la reunión ordinaria del Gabinete. El jefe de la diplomacia advirtió de que aún no hay "ningún planteamiento oficial" por parte de Francia. "En cualquier caso", continuó, "la posición del Gobierno de España es conocida y es pública: no vamos a participar en ningún tipo de acción que suponga un apoyo a la guerra en estos momentos en Irán y en Oriente Medio. El Gobierno de España solo participa en operaciones que puedan garantizar la paz y que garanticen la seguridad de la Unión Europea, y esos son los parámetros en los que en los que estamos".
Bajo ese criterio, el Ejecutivo sí que ha autorizado el envío de la Cristóbal Colón a Chipre, para que escolte y acompañe al portaaviones Charles de Gaulle en su labor de protección de la isla, miembro de la Unión Europea. Precisamente ese ha sido el argumento esgrimido por la Moncloa en los últimos días para justificar su movimiento: es una acción defensiva y de ayuda a un socio comunitario, un país que ha "sufrido las consecuencias de una guerra que no ha provocado", tal y como recordaba Sánchez el pasado viernes desde Huelva. Lo que estaba trasladando el Ejecutivo es que si las condiciones son las mismas que las que han conducido a la reconducción de la fragata, es posible que quepa un sí a Macron. Pero aún es prematuro saberlo, advierten, porque Francia ni siquiera ha concretado su plan.
La Moncloa ha defendido el envío de la fragata 'Cristóbal Colón' a Chipre porque se trata solo de echar una mano a un país socio de la UE que sufre el impacto de una guerra "que no ha provocado"
Lo que está claro es que la liberación de Ormuz es ahora mismo estratégica para todos los actores. Trump anunció este martes en su red social (Truth) que las fuerzas de su país lograron destruir "por completo" 10 barcos minadores iraníes en el estrecho. Antes, el propio presidente norteamericano había advertido a Teherán de las consecuencias de convertir la zona de Ormuz en un canal salpicado de minas.
También la ONU reivindicaba anteayer lunes que es "fundamental" que se "respete la libre navegación en el estrecho de Ormuz, no solo por el derecho internacional, sino también por el papel vital que desempeña en la economía mundial, no solo para el petróleo, sino también para los fertilizantes", en palabras de Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, el portugués António Guterres. El aumento de los precios del petróleo "afectará a todo", alertó, y también a las operaciones del organismo multilateral, así como los costes de sus operaciones logísticas y de los alimentos y suministros humanitarios trasladados, informa Europa Press.
El portavoz del líder de la ONU también reivindica que la liberación de Ormuz es "fundamental", no solo para el petróleo, sino también para el comercio de fertilizantes y la afectación en los alimentos
El cierre de Ormuz impacta en el acceso mundial a los fertilizantes y eso supone, a su vez, un mayor coste de la producción de alimentos, algo que "preocupa" a Guterres. Y lo que está ocurriendo, prosiguió el portavoz del secretario general, confirma una vez más la "adicción a los combustibles fósiles, donde los suministros se concentran en unas pocas regiones del mundo", y este puede ser un momento que haga florecer la "oportunidad" para "redoblar los esfuerzos en energías renovables", uno de los empeños de la ONU que es compartido plenamente por España pero en absoluto por Trump.
Te puede interesar