Fiesta en el cuartel general de los populares. El PP vuelve a sumar su tercer triunfo electoral consecutivo tras las autonómicas de Extremadura y de Aragón y logra frenar el ascenso exponencial de Vox, partido que -contra lo que apuntaban muchos sondeos- no consigue superar la barrera psicológica del 20 por ciento del voto, aun con un procurador más. Alfonso Fernández Mañueco mejora resultados al pasar de 31 a 33 escaños en una noche con sorpresa en la que los socialistas, lejos de repetir las dos anteriores debacles, también han crecido.

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Génova pone el acento en que incrementan su ventaja tanto respecto al PSOE como a Vox, casi de siete puntos en el segundo caso. "La victoria es incontestable", proclaman. Además recuerdan, no sin ironñia, que en las doce noches electorales celebradas desde que Alberto Núñez Feijóo es presidente del PP "hemos ganado en diez y el PSOE ha ganado las mismas veces que el PNV, una". Asimismo, una de las primeras lecturas de urgencia que hacen de estos resultados en la sede nacional de Génova pasa por atribuir al bloqueo de la investidura de la extremeña María Guardiola la causa por la que Santiago Abascal ha sido incapaz de llevar a su partido por encima del umbral del 20 por ciento de voto, cuando eran muchos los sondeos que apuntaban a este porcentaje.

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"Se abre una etapa de diálogo y de acuerdo sobre la base del proyecto del PP", dice Mañueco

Pero los populares no se llaman a engaño. Mañueco lo ha dejado muy claro. Considera que, del resultado arrojado por las urnas, solo se puede sacar una lectura de cara al futuro más inmediato. Así, ante la ausencia de mayorías absolutas "los ciudadanos han dicho diálogo. Se abre una etapa de diálogo, de acuerdo y de pacto", cosa que ha dicho que comenzará a intentar desde este mismo lunes. Pero eso sí, ha querido subrayar que dicho acuerdo debe construirse "sobre la base del proyecto del PP porque hemos sido los que hemos tenido el mayor respaldo". Fuera de ese plan de gobernabilidad queda el PSOE, porque Castilla y León "será territorio libre de sanchismo".

Precisamente sobre los futuros pactos con Vox ha centrado el secretario general del PP, Miguel Tellado, su comparecencia ante la prensa para valorar los resultados. Tras proclamar el triunfo "inapelable" de Mañueco, ha defendido que lo que ahora toca es dar a los ciudadanos de Castilla y León un gobierno y "hacer lo mismo" en Aragón y Extremadura. "Por el PP no va a quedar. No vamos a parar de trabajar para hacer gobiernos que sean refugio y salvavidas frente a Sánchez", ha dicho quien ejerce de interlocutor con Vox para intentar que las nuevas legislaturas de Guardiola, Jorge Azcón y ahora Alfonso Fernández Mañueco, echen a andar de una vez.

El "cálculo electoral" de Vox impidió el acuerdo en Extremadura

Dice esperar de su interlocutor que"quiera seguir avanzando". De hecho, las conversaciones tanto en Extremadura como en Aragón estaban bastante maduras y fueron las elecciones castellanoleonesas las que frenaron todo por un "cálculo electoral de Vox". Por eso ha hecho un llamamiento "para poner de nuestra parte", de modo que "si anteponenos los problemas de la gente pore encima de nuestras diferencias seremos útiles", aunque falta por saber cuáles serán los pasos de la dirección nacional de Vox a partir de este momento.

Y por otro lado, si bien el PSOE, no sólo ha resistido, sino recuperado terreno, lo cierto es que PP y Vox han pasado de sumar el 49 por ciento del voto en 2022 a superar el 54 por ciento este domingo. "En definitiva -dicen los populares- en la España de Pedro Sánchez la derecha sube y la izquierda baja y el Partido Popular sigue acumulando victorias electorales sin que el PSOE tenga opción de gobernar en ningún territorio".

Génova ve al PSOE "como uno de esos equipos pequeños que celebran no ser goleados en el Bernabéu o en el Camp Nou"

Los populares ponen el acento en que, de los dos escaños ganados por el candidato Carlos Martínez, uno es de nueva creación -conforme ha aumentado la población en esta Comunidad- y el otro proviene de Soria "provincia de la que el candidato es alcalde y además no se lo quita a ningún partido de derechas, sino a uno localista". Por ello "ver al PSOE celebrando seguir en la oposición demuestra el actual estado de ánimo de esa organización. Ya son como uno de esos equipos pequeños que celebran no ser goleados cuando van al Bernabéu o al Camp Nou. Les basta con competir, ya no les importa no ganar".

Y sentencian: "Sólo van a las elecciones para ver de cerca como quedan Partido Popular y Vox. ¿Cuántas elecciones autonómicas tiene que perder el PSOE para que cambie de políticas y de políticos?", se preguntan.