Nueva posición en Vox respecto a las fórmulas de gobierno con el PP. Mientras que a finales de febrero la formación aseguró que dejaba "aparcada" la exigencia de entrar en ejecutivos de coalición con los populares, Santiago Abascal volvió a la exigencia inicial manifestada a principios de enero tras las elecciones de Extremadura y el inicio de conversaciones con María Guardiola: el deseo de Vox es gobernar y compartir puestos de poder con los populares. Este pronunciamiento llega después de que Alfonso Fernández Mañueco haya mostrado su deseo de un gobierno del PP en solitario en Castilla y León con "acuerdos puntuales" externos y dejando al PSOE fuera de la ecuación.

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Abascal manifestó su posición este lunes durante una comparecencia de prensa desde la sede nacional del partido para valorar con mayor detalle los resultados en las urnas de este domingo y los escenarios que se abren ahora con el PP. Hay compromiso de entrar en los gobiernos de Extremadura, de Aragón y de Castilla y León tras las últimas elecciones. Afeó con ello los pronunciamientos dispares que percibe entre los aparatos territoriales del PP y Génova, especialmente los de Alberto Núñez Feijóo indicando que Vox no quiere gobernar por no saber y por querer evitar el desgaste de gestión. "Lo que vale en Extremadura vale para las tres" regiones. "Si hay acuerdo programático, sí" entraremos y "si no, no", apuntó el presidente de Vox. Fuentes de Vox puntualizan que tener las competencias de lo acordado es la mejor garantía de ver materializados los compromisos.

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"Vamos a gobernar en las tres regiones, pero antes de afrontar eso, queremos una negociación medida a medida, con plazos y garantías de cumplimiento. Desde luego no vamos a hablar de sillones hasta que seamos capaces de ponernos de acuerdo", lanzó el dirigente al inicio de su intervención. Para Abascal, lo que ahora toca es "entregarse desde ya a la tarea más importante", a corresponder al "mandato de las urnas". Es decir, "que salgan gobiernos que reflejen los resultados". Pero para ello, insiste en la necesidad de una "negociación seria y entre adultos" con el PP. "Nos entregamos a ese deber sin dilaciones porque la mafia de [Pedro] Sánchez sigue en el poder y va a hacer cualquier cosa para perpetuarse".

Mientras se pronunciaba Abascal, Feijóo hacía lo propio desde la Junta Directiva Nacional celebrada este lunes en la sede de Génova. El dirigente popular abroncó a Abascal después de lo que considera ha sido una prolongación interesada de los plazos en Extremadura y Aragón: "Se le han acabado las excusas para no apoyar al PP. Ya está bien", expuso. Sin embargo, mientras que Génova arremete contra Vox, Abascal insiste en mantener firme su posición y culpar a la dirección nacional del PP de un bloqueo. Incluso en Extremadura. De hecho, la formación a través de su candidato extremeño Óscar Fernández Calle ya aseguró en el debate de investidura fallida que encontraban receptividad en Guardiola pero no la misma en Génova. El secretario general, Miguel Tellado, integra esas conversaciones como representante nacional en las tres comunidades.

"Hasta ahora ha habido bloqueo de Génova 13. No vamos a cambiar de posiciones, igual que no vamos a dejar de tender la mano". Negociarán "sin prisa pero sin pausa", pero Abascal no quiere convertir esto en "una telenovela". "Es un debate sobre si somos capaces de ponernos de acuerdo sobre agricultura, fiscalidad, centrales nucleares, servicios o listas de espera", enumeró Abascal.

Niegan que hayan tocado "techo" frente a las críticas

Al inicio de su intervención, Abascal felicitó a Carlos Pollán por los resultados en Castilla y León y volvió a recalcar que Vox sigue rompiendo su techo. En Extremadura, en Aragón y ahora en las elecciones de este domingo, pasando del 17,6% al 18,9%. "No tocamos techo, lo digo aquí y en nuestras reuniones. Pero bueno, hay muchos que van a querer decirlo, los mismos que desde 2020 anunciaban la defunción de Vox". El partido "está muy vivo y va a seguir creciendo".

Abascal reaccionó así a las críticas de purgados como Iván Espinosa de los Monteros, José Ángel Antelo y el exlíder en Castilla y León, Juan García-Gallardo. A críticas de estancamiento, incapacidad de "ensanchar" las siglas o consecuencia de una "bunkerización" y de expulsiones recientes como las de Javier Ortega Smith o Ignacio Ansaldo. Preguntado por esos críticos y explícitamente por Espinosa, Abascal no quiso "hablar de telenovelas". Pero sí matizó que "cuando un partido crece elección tras elección tiene ataques externos, de adversarios y el PP por todos sus medios". Vinculó con ello a Espinosa con Génova.

El líder de Vox cree que las expectativas de crecer más del 20% se han generado por intereses externos. Sí hubo alusión directa a Juanma Moreno, después de que el andaluz, quien será el próximo en renovar el gobierno vía elecciones, indicase que "el bloqueo" y la falta de "responsabilidad" ha perjudicado a la formación en las urnas. "Quiere convertirse en analista...", ironizó Abascal sobre el dirigente popular. "Hemos crecido. ¿Que nos ha pasado factura? Hemos tenido el mejor resultado en una elección autonómica. Toca aguantar el chaparrón mediático y seguir fuertes. Entiendo que son los nervios de perder la absoluta [en Andalucía]", consideró Abascal, que estima que el PP dependerá próximamente de ellos en la región también para "un verdadero cambio de rumbo". Afeó que Moreno Bonilla "jamás ha agradecido a Vox" su apoyo para el primer gobierno del PP en la autonomía.

No entró a valorar si Se Acabó la Fiesta ha robado o no 3 escaños a Vox, porque "la gente tiene derecho a votar a quien quiera". Dijo que respeta todos los votos, incluso a formaciones que no consiguen formación.