La elaboración de las listas del PSOE andaluz para las elecciones autonómicas del 17 de mayo acabó como comenzó: mal. Como una tortura para la secretaria general de partido y candidata, María Jesús Montero. Tras solventarse a última hora los conflictos en Almería y Córdoba, faltaba por cerrar Cádiz. La agrupación provincial echó un pulso a la dirección regional y, contra todo pronóstico, lo ganó este viernes. De forma rocambolesca, eso sí. Porque el resultado fue justo el contrario de lo que se había aprobado apenas unas horas antes. La cúpula de Montero primero quitó a Juan Cornejo Jr de número uno de la lista para situar en su lugar a Fernando López Gil, dirigente muy próximo a la exvicepresidenta primera del Gobierno, pero después deshizo ese cambio tras alcanzar un acuerdo agónico con Cádiz, que incluía que como cuatro concurra la ya parlamentaria y expresidenta de la Diputación gaditana Irene García. Paz para evitar una crisis mayor justo antes de la campaña.

Montero afrontaba este viernes una jornada complicada. En Cádiz capital, precisamente, en cuyo parador se reunieron en cascada los órganos regionales hasta llegar al máximo escalón de poder, el comité director, cuyo comienzo estaba programado para las 17 y que arrancó hora y media más tarde, señal de la vorágine en la que se había convertido el día.

El pasado miércoles, las ejecutivas de las ocho provincias andaluzas aprobaron sus propuestas de listas para los comicios del 17-M. El aparato regional, pilotado por Paco Rodríguez, secretario de Organización del PSOE-A y alcalde de Dos Hermanas, validó siete de ellas. Todas menos la de Cádiz. La dirección provincial, encabezada por el diputado nacional y alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, había ubicado en cabeza a Juan Cornejo Jr, secretario de Organización gaditano —e hijo a su vez del histórico Juan Cornejo, jefe del aparato regional con Susana Díaz—, seguido de Rocío Arrabal de dos y de Nando López Gil, antiguo susanista y hoy hombre de la entera confianza de Montero, de tres. La cuarta plaza, fuera de los puestos de salida —los socialistas solo lograron tres actas en las autonómicas de 2022 en Cádiz—, fue para la jerezana Laura Álvarez.

Juan Cornejo Jr votó en contra del dictamen de la comisión de listas que aupaba al primer puesto de la candidatura a López Gil. La 'rebelión' de Cádiz obligó a Montero a mover ficha y buscar el pacto

La dirección autonómica no estaba conforme con esa propuesta y la dejó en barbecho. Su idea era introducir cambios en el orden de los cuatro primeros puestos este viernes. Y a ello se puso. En la reunión de la comisión de listas, Paco Rodríguez planteó el ascenso de Nando López Gil al primer puesto. Juan Cornejo, que forma parte del órgano como secretario de Organización provincial, votó en contra del dictamen —gesto de máxima hostilidad— y amagó con retirarse de la lista.

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero (c), mantiene una reunión con el comité de empresa del Servicio de Ayuda a Domicilio de Cádiz, este 10 de abril de 2026 en Cádiz. A su izquierda, el secretario de Organización del PSOE gaditano y número uno de la lista provincial en los comicios del 17-M, Juan Cornejo. | EUROPA PRESS / NACHO FRADE

La crisis, por tanto, distaba de estar resuelta. Montero tuvo que fajarse en la búsqueda de una salida antes de la reunión del comité director. Y no era fácil porque, como apuntaban fuentes de la dirección regional, Cádiz amenazó con bajar los brazos en la decisiva campaña del 17-M, en la que la candidata persigue, precisamente, una movilización máxima de las bases progresistas. La secretaria general alcanzó finalmente un acuerdo con Ruiz Boix que suponía, en la práctica, desmontar los cambios que había introducido apenas horas antes la comisión de listas.

El pacto interno supone que en cabeza irá finalmente Juan Cornejo, y de dos, la algecireña Rocío Arrabal, ambos próximos al barón provincial. De tres se queda Nando López Gil y de cuatro entra la actual vicepresidenta segunda del Parlamento andaluz, Irene García, también expresidenta de la Diputación de Cádiz, ambos miembros de la ejecutiva de Montero. García es, además, enemiga íntima de Ruiz Boix y uno de los referentes del sector crítico que perdió las primarias de hace un año, y en las que el también alcalde de San Roque venció por apenas 81 papeletas. El acuerdo forzó una segunda reunión de la comisión regional de listas, para que aprobara así formalmente las modificaciones incluidas.

La lista queda compuesta por dos afines al barón provincial, Cornejo y Arrabal, y otros dos dirigentes del sector crítico, López Gil y García. "Hasta el rabo todo es toro", recordaban en el entorno de Ruiz Boix

Varios dirigentes socialistas habían advertido el miércoles que la propuesta lanzada por la dirección provincial sería difícil de revertir. Y en el entorno de Ruiz Boix aseguraban que habría que esperar hasta el final del partido, porque la última palabra la tiene no la comisión de listas, sino el comité director. Y así ocurrió. "Hasta el rabo todo es toro", recordaban este viernes. Pero la consecuencia directa es que la exvicepresidenta arranca tocada la pantalla siguiente, que es la decisiva: la precampaña y campaña electoral del 17-M.