El Gobierno no logra recomponer su relación con Junts. Los posconvergentes solemnizaron su ruptura en octubre pasado y, desde entonces, la frialdad ha ido creciendo. Y este miércoles escaló un punto más. La portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, sorprendió y aprovechó su careo con el presidente del Gobierno en el Congreso para dar un paso más hacia el abismo: le preguntó qué "argumento democrático" le queda para no convocar elecciones generales. Pedro Sánchez no dio respuesta, aunque su intención, expresada una y otra vez por él mismo y por su entorno, es que no habrá adelanto, que los comicios serán cuando tocan, en 2027.

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Nogueras tardó en llegar al punto que tenía previsto. Se fue primero a la Global Progressive Mobilisation (GPM), la cumbre mundial de los progresistas celebrada el pasado fin de semana en Barcelona. Le inquirió si les contó a sus compañeros de izquierdas de otras partes del mundo que se "aporreó" a los catalanes que "querían votar" el 1 de octubre de 2017 o que el PSC gobierna la ciudad condal "gracias a los votos del PP". Luego ya entró más en materia: el Gobierno "ahoga a impuestos a la clase y media y trabajadora", recauda "más impuestos que nunca pero los servicios están peor que nunca", "empeora el problema de la vivienda", "ahoga a los autónomos, ignora a los médicos, a los profesores, a los agricultores, a los pescadores". "Ustedes empobrecen a la gente para después subsidiarla, y ese no es nuestro modelo de país. Aprueban también políticas por la puerta de atrás, como la regularización masiva, cuando ningún otro país de la UE está haciendo nada que se le parezca. Imponen una regularización, pero no la paga usted, señor Sánchez. España invita, pero pagan y sufren, como siempre, los ciudadanos de Cataluña", le echó en cara.

No han hecho los deberes. Lleva demasiado tiempo ocupando el poder sin una mayoría. Aprueba políticas de espaldas al Parlamento. Y la guinda del paste son los casos de corrupción que le rodean"

Míriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso

La portavoz de los posconvergentes pasó después a repasar los "deberes" no cumplidos del Ejecutivo. O sea, los incumplimientos con Junts: no se ha bajado "la cuota de los autónomos", no se ha facilitado que los ciudadanos "se puedan desgravar hipotecas y alquileres", no se ha aprobado la ley antiokupas de Junts. "No, ustedes no han hecho los deberes. Lleva demasiado tiempo ocupando el poder sin una mayoría, señor Sánchez —atizó—. Pacta con la derecha cuando le conviene. Incumple los acuerdos. Aprueba políticas de espaldas a este Parlamento, pero no aplica las políticas que se aprueban en este Parlamento. Y la guinda del pastel de todo este panorama son los casos de corrupción que le rodean. ¿Qué argumento democrático le queda para no convocar elecciones?".

Ahí estaba la bomba para el Ejecutivo. La petición de elecciones. Un punto hasta el que ahora no había llegado Junts. "Ya ha quedado un poquito más claro qué es lo que usted quería preguntar", respondió irónico el presidente. Pero no se dio por aludido. "No sé qué le molesta de que en Barcelona se haya celebrado la primera Cumbre entre España y Brasil, llegando a 14 acuerdos importantes, no solamente para Cataluña, España, sino también para ese gigante en Latinoamérica. No sé qué le molesta de que hayamos reunido también a gobiernos para defender la democracia ante el embate de la ola reaccionaria. No sé qué le molesta que los progresistas de Cataluña, de España, de todo el mundo nos reunamos en Barcelona precisamente para hacer frente a esa ola reaccionaria. Bueno, si a usted no le gusta, pues lo siento, pero también en Cataluña hay muchos votantes y organizaciones políticas de izquierdas que reivindican su presencia, su existencia y su compromiso internacionalista".

Sánchez pregunta a Junts "qué problema" tienen con la regularización de inmigrantes. Y engancha con Extremadura: "La existencia de este Gobierno se justifica también por esos acuerdos"

Sánchez defendió después su No a la guerra, sus ayudas a los sectores afectados por el conflicto, sus políticas de impulso a la industria y de protección a los hogares, las empresas y los autónomos. "Y dice usted la regularización. Pero, ¿qué problema tienen ustedes con la normalización? ¿Qué problema tienen en reconocer derechos a quien vive aquí, a quien está contribuyendo al crecimiento económico de nuestro país? ¿Qué problema tienen, señoría?". Sánchez defendió la contribución de la inmigración al crecimiento económico del país. Y el reconocimiento de sus derechos, que hace a Cataluña y España "países mejores".

Y entonces el presidente enganchó con el tema que recorrió la sesión de control, que blandió el mismo y también sus ministros frente a PP y Vox, el pacto en Extremadura: "La existencia de este Gobierno de coalición progresista se justifica justifica también por esos acuerdos".

Sánchez había utilizado ese argumento en su duelo previo con Alberto Núñez Feijóo. El acuerdo en Extremadura, que se materializará este miércoles con la investidura de María Guardiola, se salta la Carta Magna, la torpedea, vino a decir. "Tantas lecciones que dan ustedes de constitucionalismo y lo primero que hacen es dar una patada a la Constitución violando el principio de igualdad entre ciudadanos y el principio de no discriminación". El jefe del PP no pudo contestar a este último combate porque ya era el turno de cierre del presidente.

Para Feijóo, "lo único que empata con la corrupción" del Gobierno es su "falta de humanidad" y su "incompetencia". "Es implacable recaudando, es insensible con la gente", le atiza

Pero, a ojos del Gobierno, el pacto PP-Vox supone algo más: significará la "desindustrialización" de Extremadura, porque propone un "frenazo a las energías renovables", y eso es una "auténtica irresponsabilidad". E implica también el "desmantelamiento de lo público". "Le diré una cosa: ustedes se financian en b y quieren trabajadores en b", acabó, lanzando el ataque que se le escuchó el domingo en su mitin de precampaña de las andaluzas en Gibraleón (Huelva).

Feijóo no había mentado el pacto en Extremadura. Como en otras ocasiones, cargó contra la "corrupción" del Gobierno y acusó a Sánchez de haber ido más veces a China que a Adamuz (Córdoba), donde se produjo el accidente ferroviario que segó la vida de 46 personas, o a Paiporta (Valencia), epicentro de la dana del 29 de octubre de 2024. "Lo único que es más vergonzoso que su corrupción es su falta de humanidad. Es usted implacable recaudando, es insensible a los problemas de la gente. Está a años luz de ellos, por eso no puede salir a la calle [...]. Hoy, la mayoría de los españoles ya sabe que usted gobierna contra ellos. Lo único que empata con su corrupción, señor Sánchez, es su incompetencia", remachó.

El líder de los populares, no obstante, sí prologó su ataque final esta vez con críticas a la gestión económica del Ejecutivo, por su "récord" de incremento de los impuestos y de deuda pública, mientras que España está "a la cola" de la UE en infraestructuras. Feijóo aseguró que le preguntaba en nombre de los "millones de españoles que suben al coche, temerosos de tener un accidente por el estado de las autovías", de los que cogen cercanías o Rodalies y sufren "incidencias" y "anulaciones" del servicio, de los pasajeros del AVE a Málaga, que no saben cuándo se repondrá, de los viajeros de la alta velocidad que no saben si saldrán y cuándo llegarán. Y sobre todo le preguntaba, dijo, por "la mayoría de los españoles" que se preguntan "qué ocurre con las víctimas de Adamuz" a las que el Gobierno ha "mentido constantemente".

El presidente y sus ministros reprochan al PP su pacto extremeño por ser "una patada a la Constitución", ser un "frenazo a las renovables" y dejar a la comunidad "cada vez más aislada"

Sánchez respondió remitiéndose no a los documentos oficiales del Gobierno, sino a los informes de organismos internacionales que aplauden "la buena marcha del país", entre ellos el Fondo Monetario Internacional, que ha celebrado que España "tendrá menos deuda pública que la media mundial por primera vez en 16 años". Y el país, insistió, ya cuenta con "22 millones de afiliados a la Seguridad Social", el umbral al que Feijóo prometió llegar al final de esta legislatura. "Por tanto, con este Gobierno España funciona. Lo que no acaba de funcionar", retrucó al jefe del PP, "es una oposición que lleva años confundiendo sus deseos con la realidad".

Los pactos del PP con Vox recorrieron la sesión de control al Ejecutivo. Los mentó Sánchez, sí, pero también sus ministros. No solo el más político del Gabinete, Félix Bolaños, sino el flamante nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo. Los populares, respondió al PP, han firmado un pacto con la ultraderecha en Extremadura que "la reduce a estar cada vez más aislada, a no aprovechar el capital humano, a segregar entre su propia población, a no aprovechar el factor productivo que tiene, que es la energía renovable". El titular de Presidencia y Justicia reiteró que el Ejecutivo todo lo que sea "discriminatorio, contrario a la Constitución, contrario a derecho".