El exasesor ministerial Koldo García ha movido ficha este jueves en el Tribunal Supremo para tratar de restar credibilidad al empresario Víctor de Aldama, que se sienta junto a él y el exministro de Transportes José Luis Ábalos en el banquillo del juicio del 'caso mascarillas'. Su defensa ha presentado un escrito en el que pide la declaración de la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, que en el Senado desmintió que se aplazara la deuda de una de las empresas de Aldama, tal y como este ha venido sosteniendo.

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Así consta en el documento, al que ha tenido acceso El Independiente. La abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, ha aportado también el diario de sesiones de la comparecencia de Fernández en la Cámara Alta. Aquel día, la responsable de la Agencia Estatal de Administración Tributaria aseguró que revisó personalmente el caso tras conocer las informaciones y que no detectó ninguna irregularidad. También rechazó que alguien sin competencias, como un asesor político, pudiera conceder un aplazamiento de este tipo, y afirmó que estaba dispuesta a facilitar a los juzgados toda la información que tenía "perfectamente preparada".

Este movimiento de la defensa se produce después de la declaración como testigo en el juicio de Carlos Moreno, exjefe de Gabinete de María Jesús Montero cuando era ministra de Hacienda. Moreno reconoció ante la Sala de lo Penal del Supremo que trasladó a la Agencia Tributaria una petición de Aldama para aplazar una deuda, aunque negó haber cobrado comisiones por esa gestión.

Durante su interrogatorio, el testigo dejó claro que no tenía competencias para intervenir en ese tipo de decisiones y explicó que se limitó a reenviar la solicitud a otro cargo para que la hiciera llegar a la Agencia Tributaria, como haría cualquier ciudadano. También aseguró que no hizo seguimiento del asunto ni informó a la entonces ministra, y apuntó que, por lo que ha sabido posteriormente, ese aplazamiento no llegó a concederse.

Moreno también restó importancia a su relación con Aldama. Explicó que le fue presentado como asesor inmobiliario y reconoció que le envió un enlace de un piso en Madrid a través del portal Idealista para pedirle opinión sobre el precio y la zona. Según dijo, no solicitó favores ni recibió contraprestaciones por esa consulta ni en otras conversaciones relacionadas con el interés del empresario en adquirir una vivienda de Hacienda en la calle María de Molina.

La defensa de Koldo busca reforzar la idea de que no existió trato de favor por parte de la Administración y debilitar así la credibilidad de Aldama, que precisamente trató de defender la veracidad de su testimonio durante el interrogatorio a Moreno. Su defensa, encabezada por el abogado José Antonio Choclán, intentó convencer al Supremo de que sus acusaciones contra miembros del Gobierno, inicialmente desacreditadas, han ido encontrando respaldo con el paso de los meses, citando como ejemplo el señalamiento al exdirigente socialista Santos Cerdán.

Según sostiene la Fiscalía Anticorrupción, Aldama logró que Koldo, con el conocimiento de Ábalos, utilizara sus contactos para facilitar una reunión en junio de 2020 con Moreno con el objetivo de lograr el aplazamiento de una deuda de la empresa Pilot Real State. Según el Ministerio Público, Moreno trasladó la petición a otro asesor, pero finalmente ese aplazamiento no llegó a producirse, tal y como dijo en el Senado la directora de la Agencia Tributaria cuando fue cuestionada por ello.