La sesión de control del Gobierno de este miércoles en el Congreso de los Diputados sirvió a Alberto Núñez Feijóo para arremeter contra el presidente Pedro Sánchez por la gestión que Moncloa está dando a la huelga de médicos a nivel nacional. "Es el responsable de la mayor huelga de médicos que ha habido en España. ¿Sabe cuántas operaciones y consultas se han anulado? ¿Usted sabe por qué hay una huelga?", espetó Feijóo al dirigente socialista. El popular incidió en el asunto para desgastar al Gobierno, para adentrarles en una contradicción mientras, dice, hacen promoción de su compromiso con la sanidad pública y con "la mayoría social".
Por su parte, Sánchez contraatacó recordando que las competencias sanitarias recaen en las comunidades, principalmente dirigidas por el PP y que se han dado "más de 300.000 millones de euros" para servicios, entre ellos sanidad, y que se estaría "engordando las listas de espera de la sanidad pública para hacer negocio en la privada". Pero en el foco de los médicos, recuerdan los populares, está puesto en el Ministerio de Sanidad y en Mónica García, no en las comunidades.
El motivo principal es la reforma del Estatuto Marco, la que regula las condiciones de los sanitarios. Los médicos, movilizados desde febrero, rechazan la propuesta de Sanidad porque no reconoce sus condiciones específicas como colectivo ni mejoraría su situación laboral. Reclaman un estatuto propio, menos carga horaria y menor extensión en las guardias. La situación es de enquistamiento entre algunos principales sindicatos y el Ministerio, hasta el punto de que algunos sectores médicos piden la dimisión de García. En esa crítica a la gestión sanitaria coincidió incluso el PNV, socio del Gobierno, con el PP esta semana. Entre el sector hay sensación de que no se les está escuchando.
Extrapolan el asunto a Andalucía
Fuentes de Génova creen que la huelga de médicos abre un eje potente de discurso para poner contra las cuerdas a la candidata socialista y ex vicepresidenta primera y de Hacienda, María Jesús Montero. Más cuando su principal tema de campaña está siendo la defensa de los servicios públicos, en especial de la sanidad andaluza. El marco puesto por Montero sobre la mesa es el de la "erosión" de esa materia durante las dos legislaturas con el PP al frente de la Junta.
De hecho, fuentes de la cúpula del PSOE-A, como informó El Independiente este fin de semana, se fijaban en la encuesta preelectoral del CIS, en la que se recogía que la sanidad es el principal problema para el 42,2% de los encuestados. El 67,1% responde que el objetivo de mejora de la sanidad pública puede hacerles cambiar su voto, de hecho. Asumían que esa propuesta de campaña es la idónea.
Para los populares que Montero enarbole la defensa sanitaria mientras la calle protesta contra ella o mientras que solo en Andalucía desde 2025 se han aplazado 738.000 consultas de atención primaria y 15.400 intervenciones, es una importante "baza" -1,93 millones en total con datos recopilados por las comunidades del PP-. Sobre todo, cuando el objetivo consensuado entre Madrid y Sevilla para afrontar esta campaña andaluza es la de poner de relieve la gestión del candidato, de Juanma Moreno. Creen que permite desmontar la mejor carta del PSOE-A en la carrera a las urnas. Y, en definitiva, abrir la puerta a ese voto moderado que entre los socialistas con referencias al CIS de Tezanos ven en disputa, que determinan como menos ideológico. Hay mucha simpatía social con los médicos, y en el plano ciudadano no se entra en la diferenciación de competencias, sino que se ubica a unos profesionales que señalan al Ministerio y, por tanto, al Gobierno.
Contraponer el modelo del PP con el de Moncloa
En el seno popular determinan que la campaña del PP estará centrada en esa contraposición de los modelos. Más allá de intentar cuestionar a los socialistas después de la ofensiva de la izquierda en general por la crisis de los cribados de cáncer de mama en Andalucía, los populares quieren poner el foco en otros asuntos. Enumeran cuestiones como la gestión ferroviaria, aún con la incertidumbre que cuando podrá recuperarse el servicio en el tramo de Adamuz tras el accidente de enero, que dejó 47 víctimas y multitud de heridos. Se ahondará en la gestión económica, que creen que avala a Moreno Bonilla, y, en cambio, se evitará a toda costa entrar en el debate de la prioridad nacional, algo que el PSOE-A tampoco quiere priorizar.
Por un lado, se quiere atraer al electorado mayor de 65 años, para lo que la confrontación en sanidad con Montero es crucial. Por otro, se insistirá en la estabilidad económica y las perspectivas de mejora para atraer a los adultos jóvenes y los trabajadores, y habrá guiños concretos para determinados nichos juveniles, más centrado en cuestiones como las rebajas fiscales por gastos en veterinarios, en el fomento de la adopción; y también en cuestiones de igualdad y de derechos sociales o LGTBI.
El deseo del PP andaluz y de Génova es alejarse en lo posible de los marcos adoptados en sus pactos con Vox, y afrontar la campaña bajo la finalidad de revalidar la mayoría absoluta, "sin obsesionarse", remarcan fuentes próximas al PP de Moreno Bonilla. No se entrará en la confrontación con los de Santiago Abascal ni con su candidato, Manuel Gavira.
Para profundizar en ese modelo de campaña, habrá un reparto de responsabilidades entre el aparato andaluz y Génova, repitiendo, en parte, la fórmula con María Guardiola en Extremadura. El candidato del PP hará una campaña centrada en su figura, prácticamente en solitario, con alguna coincidencia puntual con Feijóo en algún mitin. Fuentes del PP nacional señalan el acto central del 10 de mayo en Málaga, por ejemplo. Una zona clave para el candidato, su tierra, y donde el PP se juega seguir manteniendo una importante ventaja respecto al PSOE.
La intención es la de peinar conjuntamente una comunidad amplia, llegar a todos los rincones, poniendo de relieve esa confrontación de modelos de gestión con Montero en el foco, aunque con referencias a Moncloa y a Sánchez, por parte de Feijóo, por la conexión con el Ejecutivo central que permite el pasado reciente de la candidata socialista. Después de Málaga, "habrá actos de Moreno Bonilla en solitario, con su protagonismo". Y la participación de Feijóo en el cierre de campaña dependerá de su agenda, dado que su itinerario en Andalucía puede variar jornada tras jornada. Dejan caer que el dirigente gallego puede terminar participando en el cierre de campaña de algún otro cabeza de lista en alguna provincia difícil. Se descarta cualquier acto conjunto coincidiendo con el Día de Europa del próximo sábado 9 de mayo.
Especial preocupación por Almería
El compromiso de Génova es que Feijóo vaya a un mínimo de 7 provincias de las 8 que componen el mapa. Destacan las dificultades que suponen en ese despliegue de Madrid sobre el terreno que siga habiendo problemas en la línea que conecta en tren la capital con el sur. De hecho, este miércoles Feijóo visitó Roquetas de Mar, en Almería, una de las provincias donde el partido tiene más complicaciones. Por dos motivos: Vox y su creciente tirón en una zona marcada por el aumento de la inmigración vinculada al trabajo en el sector primario y en la huerta, y por el escándalo de presunta corrupción que afecta a algunos miembros como el expresidente de la Diputación por la compra de mascarillas durante la pandemia del coronavirus.
Hay riesgo de que Vox robe al PP algún escaño e incluso de que supere al PSOE de Montero. Ya Moreno Bonilla protagonizó el viernes pasado un acto de precampaña donde llamó a apostar hasta el último voto por su candidatura, precisamente para lograr evitar someterse a Vox y para gobernar de forma "independiente" y sin "las manos atadas".
En su intervención de ayer por la tarde, Feijóo precisó que Andalucía será "la llave" que abrirá "el cambio en España", refiriéndose a un modelo andaluz de moderación extrapolable a toda la nación. Se refirió a la cuestión sanitaria después de aludir al 'caso Koldo' tras la declaración de Víctor de Aldama ante el Supremo. Frente a la denuncia de inacción del Ejecutivo, Feijóo ofreció certidumbres basadas en la estabilidad, la gestión y la igualdad.
Te puede interesar