La estrategia de presión y fiscalización interna sobre la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha quedado al descubierto. Según confirman a El Independiente fuentes cercanas al caso, los máximos responsables de la lucha contra la corrupción del Instituto Armado han desmontado la versión oficial de la directora de la Guardia Civil al calificar de "excepcional" y "no habitual" la apertura de investigaciones internas contra la unidad de élite. Frente a la normalidad administrativa que se ha intentado trasladar desde el departamento que dirige Mercedes González, y que ella misma explicó en el Senado la semana pasada, los mandos policiales sostienen que la acumulación de expedientes en un periodo tan breve de tiempo carece de precedentes en sus carreras y responde a un intento de intimidación, tal y como adelantó este diario.

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De acuerdo con las declaraciones testificales que obran en la causa, el anterior Jefe de la UCO, Rafael Yuste, y el general de brigada y exjefe de la UCO Alfonso López Malo, y actual Jefe de la Jefatura de Policía Judicial, confirmaron que, entre diciembre de 2024 y septiembre de 2025, la cúpula de la Guardia Civil ordenó la apertura de hasta tres informaciones reservadas dirigidas de forma exclusiva contra el Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción (DIECAN). Una cifra inaudita para una unidad que trabaja bajo estricto mandato judicial.

Tres investigaciones exprés en menos de un año

Las fuentes de la investigación consultadas señalan que los mandos fueron tajantes al ser interrogados como testigos ante la Audiencia Nacional el pasado viernes sobre la frecuencia de estos procedimientos de control. El general López Malo, con una dilatada trayectoria en el cuerpo, testificó que "ninguno de los miembros o unidades en las que ha estado destinado ha sido objeto de investigación reservada" con anterioridad. Por su parte, el anterior jefe de la UCO ratificó que durante su mandato al frente de la unidad "únicamente se han efectuado tres informaciones reservadas", todas ellas concentradas en el periodo en el que se estrechaba el cerco sobre el entorno del PSOE y del Gobierno.

La primera de ellas, la información reservada 1/24, se abrió en diciembre de 2024, a raíz de una publicación periodística sobre la causa que afecta a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del Presidente del Gobierno, en un juzgado de Badajoz. El motivo de la investigación interna fue la aparición en prensa de una cuenta de correo electrónico oficial de Presidencia usada por Begoña Gómez.

Amonestar verbalmente

Aunque el instructor concluyó el expediente "sin identificar responsabilidad disciplinaria", la cúpula intentó forzar una "amonestación verbal" contra el analista de la UCO que había examinado los correos por orden del juez.

La segunda investigación interna se ordenó de urgencia el domingo 11 de mayo de 2025, tras publicarse en el diario El Mundo una serie de mensajes de WhatsApp entre José Luis Ábalos y Pedro Sánchez. La tercera información reservada 1/25 se abrió en septiembre de 2025 por orden directa de la directora general, Mercedes González, tras publicarse informaciones periodísticas que denunciaban las "constantes intromisiones" del Director Adjunto Operativo (DAO), Manuel Llamas, en el trabajo de la UCO. En este último expediente, la cúpula llegó a exigir un organigrama nominativo de todos los oficiales de la UCO que investigaban las causas que afectaban al Gobierno, entre ellas, el hermano del presidente, su esposa, el caso Koldo y Santos Cerdán.

Expedientes para "asustar" y presiones políticas

La declaración de los testigos e investigadores apunta a que estas informaciones reservadas se instrumentalizaron como una herramienta de presión psicológica. Según explican fuentes cercanas al caso, los mandos policiales coincidieron en que estos expedientes se abrían "para asustar" y mantener bajo vigilancia a los investigadores.

El ejemplo más flagrante ocurrió con la investigación de mayo de 2025. El domingo 11 de mayo, el DAO Manuel Llamas convocó de urgencia en la cafetería de la Dirección General al general Antonio Cortés (Jefe de la JAES) para ordenarle que instruyera una información reservada por la filtración de los mensajes de Ábalos. El martes 13 de mayo, el general López Malo advirtió formalmente al instructor de que era técnicamente imposible que la UCO hubiera filtrado nada, ya que el dispositivo incautado en poder de la unidad solo contenía archivos hasta octubre de 2021, mientras que los mensajes publicados eran de fechas muy posteriores.

A pesar de que el propio DAO admitió el miércoles 14 de mayo que "tenía claro que la filtración no salía de la UCO" —extremo que se confirmó por la tarde cuando el propio Ábalos reconoció públicamente haber facilitado los mensajes—, la dirección de la Guardia Civil no archivó el expediente. La investigación interna continuó adelante con el único objetivo de interrogar a los agentes de la UCO. Solo se procedió al cierre y archivo de las actuaciones el 26 de mayo, después de que el Magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, advirtiera de forma tajante al instructor de que, si interfería en una causa judicializada mediante un expediente administrativo, abriría diligencias penales contra él y contra el DAO que había ordenado la investigación.

El desmentido a Mercedes González

Estas investigaciones internas coinciden en el tiempo con las maniobras de Leire Díez, exmilitante socialista vinculada al entorno de Santos Cerdán. Según los informes de la UCO, Leire Díez presumía ante terceros de tener un "control absoluto" sobre la directora General de la Guardia Civil y de "despachar con la misma" para propiciar "investigaciones internas" que lograran "desmontar" y "purgar" a la UCO.

Los testimonios recabados por el juez confirman que la directora era plenamente consciente de la situación. El 8 de mayo de 2025, cuando el general López Malo acudió a despachar con el DAO para alertarle de que Leire Díez estaba orquestando una campaña de descrédito contra los investigadores de la UCO, el teniente general Manuel Llamas le frenó revelando que la directora general ya conocía esa información.