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La Guardia Civil nunca había abierto tres expedientes a un coronel y jefe de la UCO pese a que la directora sostenga que es algo "muy habitual"

La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González en su comparecencia ante la Comisión de Interior en el Senado
La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González en su comparecencia ante la Comisión de Interior en el Senado | EP

La directora general de la Guardia Civil ha comparecido este martes en la Comisión de Interior del Senado para aclarar sus vínculos con la exmilitante socialista Leire Díez. Durante su intervención, Mercedes González ha señalado que la apertura de informaciones reservadas en el entorno del Instituto Armado es algo “muy habitual”. Es más, González ha cifrado en 70 los expedientes que se han abierto contra agentes en el periodo 2024-2026, lo que considera su “mandato” en la institución.

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Sin embargo, esta normalidad defendida por la directora general choca con la existencia de "un caso sin precedentes recientes en la Guardia Civil". Según ha podido saber El Independiente, la apertura de tres informaciones reservadas en un mismo año contra un coronel y jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) es algo "inédito". "Esto es la primera vez que pasa", explican, "nunca antes se había tomado la decisión de realizar tres investigaciones a un coronel en un mismo año", sentencian las fuentes.

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"No hay precedentes conocidos"

Fuentes conocedoras del funcionamiento interno de la Guardia Civil subrayan que, aunque las informaciones reservadas forman parte del sistema disciplinario ordinario del Instituto Armado y pueden activarse como paso previo a la depuración de responsabilidades, su aplicación en determinados niveles de responsabilidad es altamente excepcional. “Es un instrumento habitual en el día a día del cuerpo, pero no en ese nivel jerárquico ni con esa reiteración”, apuntan.

En este sentido, remarcan que en una organización de más de 70.000 agentes es frecuente la apertura de expedientes de este tipo a guardias civiles de escala básica o suboficiales, pero mucho menos habitual cuando afectan a coroneles o responsables de unidades operativas. “Tres informaciones reservadas en un mismo año a un mismo coronel y jefe de unidad no tiene precedentes conocidos”, añaden estas fuentes en relación a las informaciones reservadas que habrían abierto al jefe de la UCO y teniente coronel Antonio Balas. Cabe destacar que, aún pudiendo abrirle una información reservada a la propia Mercedes González, Interior se ha negado. Lo que refuerza la idea de que a ciertos niveles no se suele realizar esta práctica.

La comparecencia de González se ha producido en un contexto de máxima tensión institucional tras las revelaciones del denominado ‘caso Leire’, en el que se investigan los contactos entre la exmilitante socialista Leire Díez y distintos mandos de la Administración. La directora general ha querido dejar claro desde el inicio que no ha participado “jamás, nunca” en ninguna trama o campaña de desprestigio contra la UCO ni contra ningún agente del cuerpo.

Balas, jefe de la UCO

González ha defendido además que las informaciones reservadas constituyen un mecanismo administrativo interno orientado a esclarecer posibles irregularidades y, en su caso, depurar responsabilidades disciplinarias. “Es un instrumento habitual en la Guardia Civil”, ha insistido, subrayando que su activación responde a criterios estrictamente administrativos y no a decisiones políticas o excepcionales.

No obstante, esta visión contrasta con la declaración del teniente coronel Antonio Balas, jefe del departamento de Delincuencia Económica y Anticorrupción de la UCO, incorporada a las diligencias del caso a las que ha tenido acceso este periódico. En su testifical ante la UCO, Balas afirmó que durante su trayectoria en distintas unidades de la Guardia Civil “ninguna de ellas ha sido objeto de la realización de información reservada”.

Una afirmación que introduce un elemento de discrepancia directa con la tesis de la dirección del cuerpo sobre la habitualidad de este tipo de actuaciones, al menos en determinados niveles de la estructura operativa.

Las informaciones reservadas

Las tres informaciones reservadas a las que se refiere el caso se produjeron entre finales de 2024 y 2025. La primera de ellas se abrió en diciembre y se cerró pocas semanas después sin derivar en ninguna responsabilidad disciplinaria. Según explicó la propia directora general, el objetivo era esclarecer una supuesta filtración de información vinculada a investigaciones sensibles. “No se tomó declaración a nadie salvo al coronel jefe de la UCO y se archivó sin ninguna consecuencia disciplinaria”, señaló González durante su intervención.

La segunda actuación se abrió el 12 de mayo para investigar la posible filtración de mensajes privados del presidente del Gobierno que, según la orden de apertura, podrían haber salido de investigaciones judicializadas de la Unidad Central Operativa (UCO). Sin embargo, la propia UCO trasladó desde el inicio que esa hipótesis no encajaba con los datos técnicos disponibles ya que en ese momento no había intervenido ningún dispositivo de José Luis Ábalos y los archivos analizados correspondían a fechas anteriores a los mensajes difundidos, que eran de 2023.

Tras recibir la orden, los responsables de la estructura de Policía Judicial comunicaron que la filtración no podía proceder de la UCO. El jefe de la Jefatura de Policía Judicial llegó a trasladar por WhatsApp al responsable de la unidad que el director adjunto operativo (DAO) tenía claro que la información no había salido de la UCO. Pese a estas advertencias, la investigación interna siguió su curso durante varios días. El instructor llegó a señalar que el DAO estaba recibiendo "muchas presiones políticas" y manifestó su intención de poner los hechos en conocimiento de los órganos judiciales.

El Supremo tuvo que interceder

El caso dio un giro cuando el jefe de la Unidad de Asuntos Especiales acudió al Tribunal Supremo para informar al magistrado Leopoldo Puente, instructor del ‘caso Koldo’, de la existencia de la información reservada. Según la documentación incorporada al procedimiento, el juez advirtió de que no autorizaba la apertura formal de la investigación y que, si continuaba adelante, podría abrir diligencias penales contra el instructor y contra el DAO que había ordenado la actuación. Tras comunicar esa advertencia a la dirección de la Guardia Civil, la investigación interna fue cerrada y el 26 de mayo se acordó su archivo definitivo sin que se hubiera practicado ninguna actuación. 

Una tercera referencia aparece en informes de la UCO, aunque la directora ha precisado que no llegó a desplegarse como actuación formal con contenido efectivo.

González ha negado en todo momento que estas informaciones reservadas tuvieran como objetivo interferir en investigaciones judiciales o presionar a la unidad de élite de la Guardia Civil. “En ningún caso se ha pretendido frenar, entorpecer o condicionar ninguna investigación”, ha sostenido.

"Lo que dura un café"

La directora también ha aprovechado su intervención para reiterar su respaldo a la UCO y a sus mandos, tras las controversias surgidas en torno a sus contactos con la exmilitante socialista Leire Díez. Ha explicado que mantuvo tres encuentros con ella, todos de carácter breve y sin contenido operativo. Nos vimos “lo que dura un café”, ha sentenciado. 

El primero se produjo en septiembre de 2024 en una cafetería cercana a la Dirección General del cuerpo. El segundo, según su versión, no lo recuerda y asegura que ese día se encontraba reunida en su despacho. Este segundo encuentro es el que la UCO habría señalado como relevante, ya que se encontró una prueba de que Leire Díez habría aparcado al lado de la Dirección General de la Guardia Civil para reunirse con Mercedes. El tercer encuentro tuvo lugar en 2025 y finalizó de forma inmediata cuando se planteó la situación de un agente implicado en un procedimiento judicial. “Fueron encuentros breves, sin agenda previa y sin ninguna petición de interferencia en procedimientos”, ha reiterado.

La directora de la Guardia Civil ha terminado su comparecencia dirigiéndose a los senadores de PP y de Vox. "Díganme dónde está la purga. Díganme dónde estaba el teniente coronel Antonio Balas cuando yo llegué, y díganme dónde está ahora. En el mismo sitio, haciendo su trabajo escrupulosamente", ha zanjado. A renglón seguido, González ha defendido a Antonio Balas "sin ningún tipo de problemas", así como al resto de agentes que integran la UCO.

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