“Los encierros marcan la agenda de San Fermín de manera muy notoria”, afirma el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, a menos de una semana ya del chupinazo el próximo lunes.
El alcalde de EH Bildu defiende la tradición de los encierros de los toros que se lidian por la tarde en la plaza. “No va a venir ningún alcalde ni ninguna presidenta que prohíba por decreto; es algo que tiene que surgir desde la sociedad”, asegura. E insiste en su opinión de que el debate sobre la tauromaquia “debe estar en la sociedad”, a pesar de su reflexión sobre la importancia capital del encierro en Pamplona.
En relación con el encierro se han introducido algunas novedades respecto a los accesos para reforzar la seguridad. "Soltar a seis toros por la calle tiene un factor de imprevisibilidad muy importante”, reconoce, pero defiende que el dispositivo es “una máquina de precisión”.
El parte, "una pequeña película de Hitchcock”
"No habrá una zona en el mundo tan controlada y medida como el encierro en Pamplona por San Fermín”, afirma. Aun así, cada parte de incidencias diario “es una pequeña película de Hitchcock”, comenta.
Asiron asegura que la ciudad está lista para los Sanfermines y reivindica unas fiestas populares y de tradición en las que también hay espacio para la innovación, con la "convivencia como eje", en una entrevista con Marian García [Agencia Efe].
"Pamplona por San Fermín ofrece unas posibilidades enormes de pasárselo bien. Hay sitio para todos y todas. Todo el mundo se tiene que sentir partícipe, seguro y, sobre todo, libre", asevera.
"San Fermín es una fiesta popular" y a las fiestas "hay que dejarlas volar y que el Ayuntamiento se note lo menos posible”, opina y añade que "todos los intentos que ha habido por embotellar, plastificar las fiestas, han fracasado estrepitosamente".
Barrabasadas
Sitúa la convivencia como "eje" de la fiesta y en este contexto celebra la aprobación unánime en Junta de Portavoces de una declaración por la convivencia.
En cuanto a los episodios de tensión que se suceden los últimos años en torno a la procesión, pide “responsabilidad y muchísima pedagogía”. “La crítica no puede ir más allá de donde termina el respeto; también un concejal debe poder subir y bajar Curia o pasar por San Saturnino sin ser insultado”, agrega.
Al hablar de la seguridad se muestra convencido de que estas fiestas son “comparativamente seguras”, con una altísima concienciación social y protocolos claros para actuar: “Pamplona es la peor ciudad del mundo para venir a cometer barrabasadas”, zanja.
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