Guerra de datos. Entre el aluvión de números que ofreció ayer durante más de una hora el presidente del Gobierno en su balance del curso político, muchos de ellos no le encajan al primer partido de la oposición. Y algunos no le encajan por contraposición al país que gobernó Mariano Rajoy entre 2012 y 2018. De hecho, Pedro Sánchez volvió una y otra vez a ello, incluso para afirmar que este es un Gobierno "que se pone del lado de la gente de a pie", frente a "una década de recortes, de precarización en el trabajo y de activismo neoliberal", en referencia a las formas de gobierno de su antecesor en Moncloa.

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El vicesecretario de Economía del PP, Alberto Nadal, -que fue primero secretario de Estado de Energía y más tarde de Presupuestos bajo los gobiernos de Rajoy-, ha llegado a calificar de "mendaz" a Sánchez por afirmar, por ejemplo, que nunca se ha creado más empleo en España. "¡Qué descaro! Sánchez no puede ser más mendaz. Jamás hubo mayor destrucción de empleo e incremento del paro como en la época de Zapatero. El PP recibió en 2011 una tasa de paro del 22.85% y en 2018 ya estaba en el 15%. Si ha habido un campeón del desempleo ha sido Zapatero", escribió en su cuenta de Twitter. Y no se quedó ahí.

"Jamás hubo mayor destrucción de empleo e incremento del paro como en la época de Zapatero", dice Nadal

Tampoco se cree su versión sobre la evolución de los salarios. Defiende el dirigente popular que el salario mediano neto real ha bajado un 3,4 por ciento entre 2018 y 2024. ¿El motivo? La inflación y los impuestos "se comen las subidas salariales". Las cifras que presenta Sánchez sobre poder adquisitivo "son de renta per cápita, no de salario mediano, pero más importante, son cifras de 2022", asegura. Y lejos de compartir que la renta per cápita de los españoles ha crecido con respecto a la UE asegura que en 2017 era del 93 por ciento de la renta de la UE y en 2025 es del 92. "¡Eso es progresar!".

En el equipo económico del PP además recuerdan que fue el hoy imputado José Luis Rodríguez Zapatero quien inició el camino de las políticas de austeridad que impuso Bruselas a todos los países de la Unión tras estallar la crisis financiera y dejó España amenazada de rescate.

Génova rememora el decreto del 20 de mayo de 2010, tumba política de Zapatero quien durante muchos años se convirtió en una especie de apestado para la izquierda. Recortó el sueldo a los funcionarios y los jubilados vieron congeladas su pensiones. Dijo en el debate del estado de la Nación de ese año -cuando todavía se celebraban- aquello de que tomaría "las decisiones que España necesita aunque sean difíciles. Voy a seguir ese camino cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste".

Sánchez votó como diputado el recorte del sueldo de los funcionarios y la congelación de pensiones

Además, en 2011, consiguió el apoyo del entonces líder de la oposición, esto es, Rajoy, para reformar el artículo 135 de la Constitución. Fue una reforma casi con 'nocturnidad', en pleno mes de agosto, aprovechando que el grueso de los españoles estaban de vacaciones, para garantizar, a exigencia de los 'hombres de negro' de la UE, la estabilidad presupuestaria y el pago de la deuda pública y de sus intereses. Y en ambas ocasiones, el diputado socialista por Madrid Pedro Sánchez votó a favor.

El balance gubernamental le ha pillado a Alberto Núñez Feijóo de viaje en Perú, a donde ha acudido para asistir a la toma de posesión de Keiko Fujimori como nueva presidenta del país. Fujimori forma parte de la misma internacional política que los populares europeos. Ya de paso, Feijóo ha aprovechado para intentar reforzar una exigua agenda internacional, muy volcada en la Unión, pero bastante abandonada al otro lado del Atlántico. Ayer matuvo sendos encuentros bilaterales con el presidente de Chile, José Antonio Kast, y el de Ecuador, Daniel Noboa.

Tellado resume el curso político como "corrupción integral y parálisis política"

De ahí que el líder del PP adelantara su propio balance del curso político la semana pasada, cuando acusó a Sánchez de ser el "nexo político corruptor" sin el cual Zapatero no hubiera podido "delinquir". Sánchez "está en manos de Zapatero y Zapatero de Julio Martínez y, el sanchismo, de quien empiece a cantar", dijo en su comparecencia el miércoles de la semana pasada.

Por eso fue el secretario general popular, Miguel Tellado, el que valoró la comparecencia del jefe del Ejecutivo. Y, como es habitual en él, se despachó en epítetos nada favorecedores. "El triunfalismo de Sánchez es el propio de alguien como él, que vive completamente fuera de la realidad, inmerso en una burbuja de mentiras, privilegios y corrupción", dijo tras recordar los problemas de acceso a la vivienda o la subida de los precios. Resumió el curso político como un "combo de corrupción integral y parálisis política", pero, auguró, éstas "serán las últimas vacaciones" que le paguen los españoles a Pedro Sánchez.