El Gobierno no solo está investigando qué pudo originar el terrible accidente en Urda del pasado miércoles que se ha cobrado la vida de al menos 69 personas. También aportará "soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad" en España, dado que la "confianza" está "quebrada". Es lo que prometió este viernes el presidente, Pedro Sánchez, tras una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en Toledo. Pero este es el segundo siniestro ferroviario en apenas nueve meses, porque el 18 de enero tuvo lugar el de Adamuz, con 46 fallecidos.
Sánchez, junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, participó en la cita en el Centro 112 de la capital toledana, del lado del presidente regional, Emiliano García-Page, que adelantó la decisión de desescalar el nivel de la emergencia, que pasa de nivel 2 a nivel 1, lo que permitirá la desmovilización de "muchos medios que han cumplido ya con su trabajo". El jefe de la Junta, además, mantuvo en 69 el número de víctimas mortales, si bien no descartó que pueda aumentar el volumen de fallecidos, ya que hay 70 denuncias de desaparecidos y "hasta 31 bolsas con restos".
Lo que vamos a hacer no es solamente investigar cuáles son las causas de lo sucedido, sino aportar soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad en nuestro país", remarca
Sánchez, en su breve declaración institucional con Page a la salida de la reunión, insistió en que el Ministerio de Transportes y el conjunto del Gobierno continúa investigando lo sucedido "para conocer cuáles son las causas de este accidente ferroviario". Y reiteró aquello que ya avanzó el miércoles, que "no es asumible para un país como España, con un sistema de alta velocidad tan potente como el que tenemos, sufrir dos accidentes de estas características y de esta magnitud en un año". Una afirmación que algunos cargos en el partido y en el Ejecutivo interpretaron como una futura depuración de responsabilidades que podría suponer la salida de Óscar Puente, aunque posteriormente tanto la Moncloa como Ferraz reiteraron que el ministro de Transportes cuenta con todo el respaldo del presidente y que por tanto no dimitirá ni será cesado.
Y precisamente porque no es "asumible" que haya dos tragedias ferroviarias en menos de 10 meses, siguió, el Gobierno se moverá: "Lo que vamos a hacer no es solamente investigar cuáles son las causas de lo sucedido, sino aportar soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad en nuestro país. Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país y la labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, conocer cuáles son las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el jefe del Estado, el rey Felipe VI, no vuelva a suceder. Y en ese trabajo estamos". El presidente no detalló en qué tipo de "soluciones" piensa el Ejecutivo, ni los plazos que se marca. Ni hizo autocrítica por el hecho de que no se hubiera resguardado más el sistema pese a la catástrofe de Adamuz, que sucedió hace muy poco, el 18 de enero.
Se baja el nivel de emergencia, de 2 a 1, lo que permitirá la desmovilización de "muchos medios que han cumplido ya con su trabajo". Page agradece la labor de 1.300 efectivos y la ayuda de las CCAA
Sánchez subrayó que desde el Gobierno, desde Protección Civil y desde el resto de instituciones se está proveyendo "todo el apoyo material, humano y psicológico en unas circunstancias absolutamente inimaginables". Además, como Page, alabó la "extraordinaria cooperación y colaboración que ha habido entre instituciones" y agradeció no solo la "solidaridad" de otras comunidades con la región, sino la del propio pueblo castellanomanchego: "Creo que en un momento como este, la profesionalidad de los servidores públicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de las diputaciones, de los ayuntamientos, a nivel de consejerías, desde luego es encomiable. Es de una extraordinaria eficacia en situaciones muy dramáticas, de una absoluta empatía y, desde luego, nosotros desde el sistema de Protección Civil. No podemos sino reconocer esa profesionalidad, ese saber hacer y reconocer también en el pueblo de Castilla-La Mancha la extraordinaria empatía y solidaridad que también se ha reflejado con las víctimas de este accidente y con sus familiares".
Las víctimas y sus familiares, recordó, no solo son españoles. Hay hasta 27 nacionalidades de víctimas que pueden haber fallecido en este accidente, y desde el Gobierno, señaló, están comunicando y coordinándose con "todos los consulados de los países" con afectados por la tragedia para que "tengan la información más pronta posible y más detallada posible sobre sus nacionales".
Page, por su parte, agradeció el "inmenso trabajo" de los más de 1.300 efectivos "de unos y otros servicios", con la colaboración de todas las CCAA, porque "absolutamente todas se han ofrecido a Castilla-La Mancha". "Es bueno que la ciudadanía sepa que en momentos de dolor, hay muchísima solidaridad", recalcó.
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