Los delitos de odio con base ideológica aumentaron un 187 % en Cataluña durante el año en que el proceso independentista alcanzó la máxima temperatura con la aprobación de la leyes de desconexión por parte del Parlament y la celebración del referéndum del 1-O, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

El desafío soberanista también tiene un claro reflejo en el último informe elaborado por el Gabinete de Coordinación y Estudios del Ministerio del Interior -referido a 2017- para analizar la evolución de estas infracciones penales en sus distintas modalidades. Se trata de la quinta entrega anual, la primera tras la puesta en marcha de la oficina nacional de lucha contra este tipo de delitos.

De acuerdo con los datos que ofrece el documento, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado registraron en 2017 un total de 1.419 denuncias por incidentes relacionados con los delitos de odio, 147 episodios más que el año anterior (un 11,6 % más). Expresado en otras palabras, cada día se denunciaron en el país casi cuatro casos.

Cuadro resumen con la evolución de los delitos de odio en 2017.

Cuadro resumen con la evolución de los delitos de odio, divididos por modalidades, durante 2017.

Según el citado informe, de los 1.419 hechos conocidos se han esclarecido 859 -el 60,5 %, casi cuatro puntos menos que en 2016- y se han registrado 1.104 entre detenciones y personas investigadas.

Los que tienen su desencadenante en factores racistas o xenófobos se mantienen un año más como los más frecuentes con 524 casos, exactamente 108 más que en 2016 (un 26 % más). Esta modalidad representa el 36,9 % del total, cuatro puntos más que el ejercicio anterior.

Las denuncias por agresiones motivadas por ideología en Cataluña ascienden en 2017 a 187, frente a los 61 de 2016

Una de las principales conclusiones que depara el último informe de Interior es el formidable repunte que experimentan los delitos de odio por discriminación ideológica (hechos cometidos por personas o colectivos motivados por discrepancias sobre aspectos relacionados con la política, ciencia, economía, cultura y la moral). En concreto, se contabilizaron en este ámbito 446 casos, frente a los 259 detallados en el trabajo anterior (un 72,2 % más).

Con diferencia, fue en Cataluña donde se denunciaron más incidentes de esta naturaleza: 187, casi el triple que en 2016 (65). El estudio recoge los datos registrados durante el año en que estalló el conflicto independentista, lo que polarizó las posiciones y propició episodios contra los no partidarios de la secesión.

En 2017 se dispararon las denuncias por delitos de odio en dicha comunidad tras los escraches que sufrieron los policías nacionales y guardias civiles enviados de refuerzo a Cataluña ante el desafío del 1-O, humillaciones en el instituto a hijos de funcionarios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o episodios en que se deseaba por redes sociales la muerte de altos representantes de la magistratura por investigar el procés. El Ministerio del Interior, de hecho, llegó a habilitar un apartado en su web para que se pudieran denunciar dichas agresiones.

Datos de los incidentes relacionados con los delitos de odio desagregados por comunidades autonómas.

Datos de los incidentes relacionados con los delitos de odio desagregados por comunidades autónomas.

Los datos son elocuentes. Barcelona encabeza la clasificación de agresiones por razones ideológicas con 109 casos (42 en 2016), más del doble de las que se produjeron en Madrid (44). Las otras tres provincias catalanas también se encuentran entre las cinco con más casos a nivel nacional. A saber: Tarragona, 39; Lleida, 23 y Girona, 16.

Los datos oficiales arrojan 147 episodios más a nivel nacional en todas las modalidades relacionadas con los delitos de odio en relación con 2016

No sólo los delitos de odio por ideología. La catalana es con 516 la comunidad autónoma con más episodios en la suma de las diversas modalidades, lo que supone el 36,9 % del total de casos. Le siguen Madrid (180), Andalucía (135) y el País Vasco (134). Excepto en aporofobia -donde le supera, Valencia y Andalucía- y discriminación por razón de sexo o género -con Madrid a la cabeza-, Cataluña lidera las estadísticas en las seis categorías restantes.

Atendiendo al perfil de la víctima, los hombres recibieron el 76,5 % de las agresiones denunciadas por motivos ideológicos durante 2017 (333 de 435 casos), porcentaje ligeramente inferior al registrado un año antes (82,9 %). Por segmentos de edad, 300 de los 446 casos agredidos tenían entre 26 y 65 años de edad.

Creencias religiosas, los que más crecen

Con todo, el incremento de los delitos de odio más acusado en términos relativos se constata en el ámbito de las creencias o prácticas religiosas, al pasarse de 47 a 103 casos en el intervalo de un año (un 119,1 % más). Cataluña vuelve a encabezar este apartado con 43 casos, más del doble de la segunda -Andalucía (18)- y casi el número total de incidentes registrados en este ámbito en toda España durante 2016 (47).

También repuntan los casos de agresiones por orientación o identidad sexual (un 17,8 % más) y los de aporofobia (odio a los pobres) con un 10 %. Por contra, descienden los incidentes por discriminación hacia los discapacitados (un 91,2 % menos), por sexo o género (un 14,6 % menos) y por antisemitismo (14,3 %).

Con diferencia, fue octubre el mes en el que se registraron más casos (197 de 1.419). Ello supone una novedad respecto a 2016, cuando el mayor número de episodios tuvo lugar en junio (139) y septiembre (137). Existe coincidencia respecto al mes con menos denuncias: enero.

Distribución de la agresiones atendiendo al lugar en que se cometieron.

Distribución de la agresiones atendiendo al lugar en que se cometieron.

El trabajo constata también que fue en la vía pública donde, con mayor frecuencia (488 casos), se llevaron a cabo conductas tipificadas como delitos de odio. Por orden de importancia, le siguieron las viviendas, establecimientos de hostelería y ocio, instalaciones deportivas, espacios abiertos y centros religiosos.

Retrato robot del agresor

En cuanto al tipo de infracción penal cometida sobre la víctima, abundan las lesiones, las amenazas y los daños en el caso de los hombres, mientras que son las amenazas sobre las lesiones las que más preponderan en el caso de las víctimas femeninas.

El retrato robot que traza el informe sobre los detenidos o investigados por delitos de odio es el de un hombre en la mayoría de los casos (78,89 %), con una edad encuadrada principalmente en la horquilla que va de los 18 a los 40 años (53,53 %) y de nacionalidad española (78,7 %), destacando los marroquíes y colombianos entre los autores de nacionalidad extranjera.

El trabajo del Gabinete de Coordinación y Estudios del Ministerio del Interior llama la atención sobre la “gran incidencia” que está adquiriendo en la sociedad el ‘discurso del odio’ por el impacto que cualquier noticia tiene debido a la “inmediatez” con la que se difunde. En este sentido, en los casos conocidos durante 2017 se ha constatado que fue internet el medio empleado en el 36,5 % de los episodios, seguido de las redes sociales (17,9 %). Por debajo queda la telefonía (15,4 %) y los medios de comunicación social (13,5 %).

“Objetivo prioritario” del Gobierno

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha presentado este martes el primer plan de acción contra los delitos de odio, una guía estratégica con 47 medidas y 13 objetivos para combatir la discriminación y las expresiones de odio contra colectivos vulnerables por motivo de su origen nacional o étnico, sexo o género, ideología, identidad sexual, religión, capacidades intelectuales o físicas y situación socioeconómica, entre otras razones. Esta lucha seguirá siendo un “objetivo prioritario” del Gobierno aunque este tipo de delitos “no represente un porcentaje significativo del total de infracciones penales cometidas en España”.

“En los últimos años estamos viendo cómo avances en derechos que creíamos consolidados se están poniendo en cuestión y prolifera el discurso del odio hacia quienes no encajan en un modelo de sociedad monocolor y sectario que algunos pretenden imponer”, ha declarado Grande-Marlaska.