Entidades y partidos soberanistas han presentado hoy el calendario de movilizaciones con el que el independentismo quiere «acompañar» la fase oral del juicio al 1-O. Un  calendario que culminará el próximo 16 de marzo en Madrid, en una manifestación en la que esperan contar con el apoyo de la izquierda madrileña, ha asegurado el ex portavoz de la CUP David Fernández.

Antes de eso, la nueva plataforma unitaria convocará un paro puntual el 12 de febrero, coincidiendo con el inicio del juicio oral, y las primeras manifestaciones esa tarde en todas las capitales catalanas. El sábado siguiente, 16 de febrero, es el dia escogido para la primera demostración de fuerza: una manifestación en Barcelona que recorrerá la Gran Vía desde Plaza España a Plaza Universidad con el objetivo de «volver a desbordar las calles».

Huelga general

El 21 de febrero tendrá lugar la huelga general convocada -y pospuesta- por la Intersindical independentista para hoy. Una convocatoria que sigue sin contar con el apoyo de los sindicatos mayoritarios, pero sí del sindicato catalán de la educación, USTEC. En este contexto, Fernández ha definido la convocatoria como un paro a medio camino entre la huelga general y el paro patronal, que Cataluña ya vivió el 3 de octubre de 2017, secundado e incentivado desde la Generalitat.

«Pedimos apoyo a todos los trabajadores del pais», ha señalado Fernández al ser preguntado por la postura de los sindicatos mayoritarios. Ha insistido en que es una «huelga general legal y comunicada» pero ha apelado al «espíritu de 3 octubre».

«Nos consta que hay comunicados que apoyan la libre adhesión a esta huelga» ha añadido el portavoz de la plataforma, quien ha asegurado que la convocatoria interpela «a todos los trabajadores, es un llamamiento general porque la causa es general del Estado».

Este calendario ha sido pactado por un grupo de entidades y partidos que incluye a ERC, JxCat, CatEC, Òmnium o la ANC, pero también a organizaciones como la Federación de Asociaciones Vecinales o la Federación de AMPAS de Cataluña. En la presentación han compartido foto de familia dirigentes políticos independentistas con periodistas como Pilar Rahola, el productor Josep Maria Mainat, los ex presidentes del Parlament Irene Rigau y Joan Rigol o varias esposas de procesados por el referéndum independentista.

El comunicado pactado por las entidades «de muy diferentes sensibilidades» aseguran, señala que el juicio «afecta a toda la sociedad catalana, no solo a los independentistas» porque «la sentencia pretende redefinir los limites de la libertad». Por tanto, han insistido, la invitación a la movilizacion «masiva y sostenida» es a toda la sociedad.

Aseguran partir de un «consenso fundamental», que «decidir no es delito, ejercer derechos no es delito y organizar un referenum no es delito». Y lo hacen «a las puertas de un juicio, el mayor desde la dictadura franquista, enmarcado en la causa general que el Reino de España empezó a impulsar hace más de un año» contra los líderes del 1-O.