El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha expresado este sábado su solidaridad con el expresidente catalán Carles Puigdemont, detenido el jueves y puesto en libertad el viernes en Italia, y ha celebrado su libertad aunque ha advertido de que ésta «no es completa».

Lo ha dicho en declaraciones a los medios junto al vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, desde Alguer (Italia), hasta donde se han trasladado ambos este sábado para acompañar al expresidente de la Generalitat y líder de Junts.

Aragonès ha avisado de que «la libertad completa, de él y de todos los exiliados, será cuando se retiren todas las causas» judiciales, y ha reclamado que se levanten las órdenes de detención de Puigdemont.

El presidente catalán, que ha agradecido a L’Alguer y a Cerdeña «su solidaridad con la causa catalana», ha defendido el derecho de la ciudadanía de Cataluña a celebrar un referéndum de autodeterminación. En nombre del Govern ha condenado que «la situación de represión contra el movimiento independentista continúa», y ha pedido la amnistía.

«Fortalecer» objetivos compartidos

Preguntado por cómo afecta la detención de Puigdemont a la continuidad de la mesa de diálogo entre Generalitat y Gobierno central, ha reivindicado la unidad de los socios de Govern: «Reivindicamos la amnistía y la autodeterminación, los dos grandes objetivos compartidos».

«Esto es lo que nos une, lo que tenemos que fortalecer, y la conclusión que sacamos de estos días. Es necesaria una solución política», ha defendido.

Puigneró no se pronuncia acerca de la mesa

Preguntado por la misma cuestión, Puigneró –que no asistió a la reunión entre ejecutivos celebrada el pasado 15 de septiembre– ha evitado pronunciarse al respecto y se ha remitido a la declaración institucional que Aragonès pronunció el viernes desde el Palau de la Generalitat tras la detención de Puigdemont: «Nuestro posicionamiento lo dejamos claro el otro día durante la declaración», ha dicho.

El vicepresidente ha recordado que «de los seis países fundadores de la Unión Europea, tres, Bélgica, Alemania e Italia, han dictaminado que Puigdemont y el movimiento independentista no han cometido ningún delito».

Ante este pronóstico, ha emplazado al Gobierno a levantar las causas contra Puigdemont y ha sostenido que «Europa no se puede permitir que haya un Estado que reme en contra de los principios fundamentales de la Unión Europea».