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La misteriosa desaparición de doce obras de arte de la Universidad Pública de Navarra: "No somos un museo"

El rectorado de la Institución Académica reconoce que en algunos casos desconoce su paradero desde 2003 y que será ahora, tras recabar toda la información, cuando pondrá los hechos en conocimiento de la Policía.

De algunas no se tienen noticias desde 2003. De la mayoría, hace años que no se sabe nada, simplemente se extraviaron y no se encontraron en las instalaciones de la institución académica. La Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha reconocido hoy en boca de su rector, Ramón Gonzalo, que una docena de obras de arte llevan desaparecidas varios años y que no será hasta ahora cuando lo pongan en conocimiento de la policía. Se trata de una parte de la colección de la que dispone la UPNA, compuesta por 232 obras. Las obras desaparecidas son en algunos casos de pequeñas dimensiones y estaban depositadas en una carpeta. En otros casos, se habían guardado en un sótano del que desaparecieron.

Gonzalo ha asegurado hoy en el Parlamento de Navarra que en estos años han ido recabando información y no ha sido hasta que «lo hemos tenido armado» cuando han considerado que se debía poner en conocimiento de la Policía la información obtenida. La colección con la que cuenta la Universidad Pública de Navarra está compuesta por obras que han sido adquiridas o donadas. Se trata de pinturas, esculturas, obras gráficas o fotografías, fundamentalmente.

La mayor parte de las obras desaparecidas pertenecen a Fernando Redón, son de pequeño tamaño y nunca han sido expuestas. Se encontraban custodiadas en la sección de Actividades Culturales del centro docente. En 2007 se descubrió que habían desaparecido. En la misma carpeta se encontraban dos grabados de Antonio Eslava y uno de Amadeo Gabino. De este último no se conserva ningún dato ni imagen que permita su identificación. Todas ellas están en paradero desconocido.

«No somos un museo ni una catedral»

En el citado informe se detalla que la última vez de la que hay constancia de haber visto la carpeta con estas obras es en 2003, hace casi veinte años, coincidiendo con el traslado de ubicación del área de Actividades Culturales de la UPNA. Entre la lista de obras desaparecidas que se citan en el inventario llevado a cabo en 2017 también figura una fotografía obra del Ciuco Gutiérrez.

Dos años antes, en 2015, se detectó la desaparición de otra obra de arte que había sido adquirida en 1993. Se trata del cuadro ‘El río, la nube y el molino‘, de gran tamaño y obra de Fernando Iriarte. Este cuadro había sido expuesto en el Rectorado de la UPNA, así como en diversas muestras organizadas por la Universidad. Hace siete años, después de que fuera enviado para su restauración, que se desconoce su paradero.

En su comparecencia ante la Comisión de Cultura, Gonzalo ha afirmado que la Universidad no es «ni un museo ni una catedral y no vamos a tener cámaras de seguridad» para justificar que no existieran controles de seguridad específicos para obras de arte. Ha reconocido que el almacén donde se custodiaban algunas de ellas, conocido como ‘El Sario’, tenía un acceso abierto para los transportistas que van y vienen para organizar las exposiciones. Incluso ha apuntado que si bien en 2015 se instalaron jaulas con llave para guardar las obras, los transportistas tenían esas llaves.

El rector de la UPNA ha asegurado que en estos años se ha buscado por todas las instalaciones de la Universidad para intentar localizar las obras desaparecidas sin que se encontraran. Ha añadido que tras elaborar un informe de la situación se ha procedido a informar a los autores y «pedirles disculpas».

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