El recién nacido está pasado de peso. Tiene más papeletas para sufrir diabetes tipo 2 cuando sea mayor. Lo apuntamos en su cartilla y le citamos en consulta cuando cumpla los 12 años». Con estas palabras podrían recibir las matronas del futuro a algunos bebés en el paritorio.

Los bebés que al nacer están muy por encima o por debajo del peso de la media son más propensos a sufrir este trastorno metabólico décadas más tarde. Lo ha averiguado un consorcio de científicos tras analizar las características de 154.000 personas de todo el globo. Acaban de publicar los resultados en la revista Nature.

Comparando datos recogidos durante años por el Consorcio Early Growth Genetics (EGG), los expertos han identificado regiones del ADNvinculadas con el peso en el nacimiento y han comprobado que muchas son las mismas que provocan este tipo de diabetes.

Esta nueva información se suma a la ya conocida, que el peso del bebé está determinado por el material genético de la madre y sus circunstancias durante el embarazo. La alimentación, el estrés, la actividad física durante la gestación son algunos de los factores que contribuyen a modular el peso del niño.

Ahora, los especialistas entienden mejor cómo los genes en combinación con el ambiente determinan la futura salud de los vástagos. Así podrán prevenir en vez de paliar.

El principal desencadenante de la diabetes tipo 2 es la obesidad y el sobrepeso

Comprender toda esta información y los mecanismos biológicos «nos dirá si podemos esperarabundantes y maravillosas mejoras en el cuidado prenatal para reducir la lacra de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares», dice Mark McCarthy de la Universidad de Oxford, uno de los firmantes del estudio. En total han participado 160 investigadores de 17 países.

La diabetes tipo 2 es la peor pandemia del siglo XXI. Mata a una persona cada 7 segundos. Una de cada 11 personas en el mundo padece la enfermedad. Ya hay 422 millones de adultos diabéticos. El número de casos se ha cuadriplicado desde la década de 1980, según la OMS. En España casi el 14% de adultos padecen esta enfermedad metabólica, es decir, más de 5 millones, unos 1.100 casos nuevos al año, que suponen unos 5.500 millones de gasto sanitario.

El principal desencadenante de la diabetes tipo 2 es la obesidad y el sobrepeso. La enfermedad, crónica, se caracteriza por la acumulación de glucosa en la sangre. Se amontona porque el individuo ha generado resistencia a la insulina, hormona producida por el páncreas, encargada de llevar la glucosa procedente de los alimentos a los distintos tejidos. Esto aumenta el riesgo cardiovascular. Si no se trata puede complicarse y derivar en ictus, infarto al corazón, problemas neurológicos, ceguera y amputaciones.