Javier Jiménez es el mejor innovador joven de España. Y no lo decimos nosotros, así lo ha reconocido la prestigiosa MIT Technology Review, una publicación que elabora y difunde el Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT por sus siglas en inglés).

Este centro, que es la quinta mejor universidad del mundo según el ránking que elabora Academic Ranking of World Universities, selecciona cada año al mejor innovador menor de 35 años, galardón que este año ha recaído en Javier Jiménez.

El premio le llega por el desarrollo de Neosonics, un dispositivo que permite diagnosticar la meningitis en recién nacidos sin necesidad de realizar la invasiva punción lumbar, que es el procedimiento médico que se utiliza actualmente en casi todos los casos. Neosonics es similar a un bolígrafo que se coloca en la cabeza del paciente y detecta los glóbulos blancos que hay en el líquido cefaloraquídeo.

El dispositivo, que se coloca en la fontanella, es capaz de detectar la presencia de estas células gracias a los sonidos de alta frecuencia, y es ahí donde reside la verdadera innovación, pues es la primera vez que se usa este tipo de procedimiento.

«La idea surgió en una visita a la unidad de neonatos del hospital de Vall d’Hebron, aunque yo ya había visto que había una necesidad de implementar una detección no invasiva», cuenta Javier a El Independiente. «La tecnología estaba disponible, sólo había que encontrar la forma de aplicarla».

Método invasivo

Actualmente la forma más habitual para diagnosticar la meningitis en bebés es la punción lumbar. Este procedimiento es bastante doloroso y muy peligroso en recién nacidos, pues requiere que el paciente esté inmóvil dado que la zona de la columna es delicada.

«Entre el 20% y el 50% de las punciones lumbares en bebés son consideradas traumáticas», explica Javier. En esencia, eso quiere decir que la muestra está contaminada con sangre y que es totalmente imposible alcanzar un diagnóstico en dichas condiciones. «Además, la mayoría de las muestras analizables resultan negativas».

Esta prueba médica, que sí está al alcance de todos los centros hospitalarios en países desarrollados, es muy difícil de hacer en lugares con menor recursos, que además son también las zonas más afectadas por esta enfermedad.

Por eso Javier decidió realizar las primeras pruebas en Mozambique. «El impacto humanitario de una tecnología así en una zona como esa puede ser tremendo», dice Javier. Las pruebas del primer prototipo de Neosonics se llevaron a cabo en el país africano gracias a la colaboración de Enrique Bassat, miembro del Instituto de Salud Global de Barcelona (Isglobal), y fueron muy positivas.

Antes de probarlo sobre el terreno Javier hizo una ronda de pruebas en centro hospitalarios punteros españoles, como el hospital de La Paz, el Clínico San Carlos o el propio Isglobal. «Fue una experiencia muy buena, los grandes profesionales de estos hospitales nos ayudaron mucho a avanzar en el desarrollo del dispositivo. Nos dijeron claramente lo que estaba bien y lo que estaba mal», dice Javier.

La start up que ha fundado Javier, New Born Solutions, está ahora a la búsqueda de fondos para continuar con el desarrollo de Neosonics. «Estamos buscando financiación para que la imagen, los resultados que ofrece el dispositivo, tengan la máxima calidad posible», explica. «El escenario ideal», argumenta Javier, «sería conseguir financiación tanto pública como privada».

Escenario complejo

Javier, al igual que los otros 10 elegidos como mejores emprendedores españoles menores de 35 años, ha aprovechado al máximo las oportunidades que brinda un galardón como el de la revista MIT Technology Review. «Competir con otros nueve enormes proyectos te hace sentir aún mucho más orgulloso de ser distinguido entre ellos», dice Javier.

Pese a que esta decena de emprendedores son un ejemplo, lo cierto es que el panorama al que se enfrentan no es precisamente alentador. «Falta un contexto que explote el talento y la curiosidad que tiene la gente joven en España», dice Javier.

Comparándolo con el escenario emprendedor e innovador de otros países, Javier explica que aún no existe «un canal de información» que ayude a que esta fluya entre las universidades y las empresas, o entre las instituciones públicas y las privadas. «No hay una cultura de potenciar la innovación, ni en las empresas, ni en la Administración ni en los centros educativos», lamenta Javier.

El fundador de New Born Solutions también considera que en España «no hay cultura emprendedora. Es fundamental educar en este sentido, pero va a costar. Espero que sea algo que podamos cambiar».

Cumbre europea

Javier, al igual que sus otros nueve compañeros galardonados por la MIT Technology Review, estará en Barcelona el próximo 24 de noviembre para encontrarse con otros jóvenes innovadores de toda europea en un encuentro que reunirá toneladas de talento del Viejo Continente.

Allí todos tendrán la oportunidad de presentar sus proyectos y competirán por los tres premios que otorga la publicación de esta prestigiosa universidad: Impacto, Originalidad y Audacia.

El primero de esta particular terna reconocerá al innovador joven con mayor impacto social. El premio Originalidad se lo llevará el proyecto inédito que tenga el potencial suficiente para cambiar el mundo. Por último, el galardón Audacia se lo llevará a casa aquél que demuestre ser capaz de conseguir soluciones reales sin temor al riesgo que ello implique.