Según una encuesta de IBB Consulting, en Estados Unidos hay un 71% de personas que no están interesadas en la realidad virtual. Teniendo esta cifra en cuenta, cuesta creer que tantas empresas grandes estén dedicando tal cantidad de recursos en avanzar dentro de esta tecnología. Por otro lado, el 87% de los habituales consumidores en internet sabe lo que es, aunque no acabe de mostrar demasiado entusiasmo con la realidad virtual. “Preferimos verlo como que hay un gran número de gente que podría estar interesada si profundizara en el producto”. Esa es la opinión de Jeff Wang, responsable de ese informe.

Lo cierto es que la realidad virtual está progresando a pasos agigantados. “El 30% de la gente que demuestra cierto interés ya tiene en su poder unas gafas que reproducen realidad virtual”, dice Wang. La mayoría de ellos, en cualquier caso, reconoce que se las han regalado.

Sea como fuere, es cierto que está cobrando protagonismo, sobre todo en el mundo de los videojuegos y en el de los contenidos dedicados al entretenimiento. Pero un sector está destacando en los últimos meses: el del turismo. Cada vez son más las personas que recurren a una visita virtual, de cara a decidir el destino de ese viaje que están planeando. Cuando uno está dispuesto a invertir una gran cantidad de dinero en un viaje, hay que cerciorarse antes de que esa localización va a cumplir las expectativas.

Uno de esos gigantes que está dedicando recursos a la realidad virtual es, como no, Google. Así lo ha reconocido el responsable de esa división en la compañía, Amit Singh, que también ocupa el cargo de vicepresidente dentro del entramado directivo del buscador.

Según Singh, el sector que va a entrar con fuerza en el desarrollo de estas tecnologías es el márketing. «En esos mercados hay muchas campañas de publicidad que ya están enfocadas plenamente a la realidad virtual o a la realidad aumentada», ha explicado Singh.

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Por supuesto, también ha hablado de sus productos, empezando por la famosa Cardboard. «Hemos despachado más de 10 millones de unidades y ya tiene más de 30 apps especializadas, con más de un millón de usuarios en ellas», ha afirmado el directivo de Google.

Todos esos primeros pasos de Carboard han acabado derivando en la creación de Daydream, la verdadera apuesta de la compañía. Es un visor compatible ya con más  de seis smartphone diferentes y que en breve añadirá muchos modelos más. Cuenta incluso con un mando, similar al que ha presentado Samsung en sus nuevas Gear VR. «Los usuarios de Daydream son muy activos, y ya tienen a su disposición más de 100 aplicaciones, películas, videojuegos…», ha explicado. La más popular es YouTube, que está destacando por sus vídeos en 360º.

Otros caminos para la realidad virtual

Los grandes actores de la industria no están siguiendo el mismo camino. Verizon, el gigante de las telecomunicaciones, ha decidido enfocar al consumo sus avances en realidad virtual. Por eso ha creado Envrmnt, una aplicación que permite a las marcas alcanzar de diferentes maneras a su público objetivo.

Gracias a la realidad aumentada, sólo hay que instalar la aplicación en un smartphone o en una tablet y podremos ver anuncios de revistas que cobran vida e interactúan con el usuario, o vídeos que se reproducen al pasar nuestro móvil por la portada de una revista física.

También podremos deslizar el dispositivo por encima de un catálogo y ver como los productos salen del papel y podemos jugar con ellos para estudiarlos bien a fondo antes de comprar uno. Las posibilidades para los retailers son bastante amplias.

«La aplicación se puede reproducir a través de una gafas de realidad virtual, de una tablet, de un móvil… Ver los productos antes de comprarlos puede satisfacer gran parte de las demandas de los usuarios», ha explicado el ingeniero jefe de realidad virtual de Verizon, Raheel Khalid.

El sector de la realidad virtual tiene una característica que lo hace casi único: no hay un dominador claro. Cada mes, según las novedades que presente, es uno de las actores el que se aúpa a lo más alto o el que ve como bajan sus números.

Sólo en 2016, según los estudios de DigiCapital, las marcas invirtieron más de 1.800 millones millones de euros en mejoras para sus productos. En 2017 estas astronómicas cifras sólo van a ir hacia arriba. La batalla va a ser muy dura.