Le dieron un par de años de vida, pero el físico británico desafió a la ciencia y le ganó 50 años más a la pena de muerte que que le diagnosticaron con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Stephen Hawking, uno de los científicos más importantes del mundo, ha muerto hoy en su casa de Cambridge, a los 76 años, según informan los medios británicos que divulgan un comunicado emitido por su familia.

“Estamos profundamente entristecidos porque nuestro amado padre ha fallecido hoy. Fue un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán por muchos años. Su coraje y persistencia, su brillantez y humor inspiraron a personas de todo el mundo”, explican sus hijos en el comunicado. “Una vez dijo: No sería un gran universo si no fuera el hogar de la gente que amas. Lo extrañaremos para siempre”, continúan.

Stephen Hawking nació el 8 de enero de 1942 en Oxforf (Reino Unido), justo cuando se cumplían 300 años de la muerte de Galileo. Era todavía un niño cuando de dejó seducir por el mundo de la ciencia, su curiosidad le llevó a bucear entre miles de cuestiones y a investigar cómo funcionan las cosas. Estudiante ejemplar, pasó por la Universidad de Oxford donde estudió Física y después por la de Cambridge para realizar estudios de Cosmología.

A finales de la década de los años 60, Hawking se hizo famoso junto a su colega Roger Penrose por su teoría de la singularidad del espacio tiempo, en la que aplicaban la lógica de los agujeros negros al universo en su totalidad. Su teoría quedó plasmada en el libro divulgativo Breve Historia del Tiempo, del Big Bang a los agujeros negros, de 1988.

Convivir con una enfermedad terminal le proporcionó un sentido vital nuevo

Su enfermedad fue diagnosticada con cuando tenía 21 años. Le dieron dos años de vida, pero el ELA en Stephen Hawking progresaba más despacio de lo común. Tras superar el impacto del diagnostico, siempre acompañado por los acordes de Wagner, se reveló y decidió agarrarse a la vida. Convivir con una enfermedad terminal le proporcionó un sentido vital nuevo. “Aunque había una nube que cubría mi futuro, descubrí, para mi sorpresa, que estaba disfrutando la vida en el presente más que antes. Comencé a progresar con mi investigación”.

La emblemática figura de Hawking, en su silla de ruedas, con su gran inteligencia y su agudo sentido del humor, le convirtieron en el científico más famoso del mundo. El pasado mes de octubre, su tesis fue puesta al público de manera gratuita a través del repositorio de la Universidad de Cambridge, Apollo. Y el interés despertado en la comunidad científica fue tal que se la web se colapsó. La tesis doctoral de 1966 del científico más reconocible del mundo se había convertido en el elemento más solicitado en Apollo, con una demanda que alcanza cientos de consultas al mes.

“Todos somos viajeros en el tiempo, recuerda mirar arriba, a las estrellas, y no abajo, a tus pies”. A pesar de los grandes descubrimientos de este gran científico, Stephen Hawking será recordado por dar ejemplo, por la importante lección de vida, por su lucha contra la fatalidad, por su capacidad de superación aunque la vida te ponga las barreras más infranqueables.