En la mitología griega, Ícaro alza tanto su vuelo que el Sol derrite la cera de sus alas, haciéndole caer. En la Universidad de Michigan no quieren que la futura sonda Parker termine igual. Será, el próximo verano, el objeto humano que más cerca haya estado nunca del Sol y acaba de pasar su bautismo de fuego en el laboratorio. Literalmente.


Así han torturado a los instrumentos de la nave en un laboratorio de Michigan para comprobar que el Sol no freirá los circuitos de la nave Parker, que estará a apenas 6 millones de kilómetros de nuestra estrella. | Vídeo: M.Viciosa / Univ. Michigan

 

“Aquí, en Estados Unidos, pudimos ver el año pasado un eclipse solar único en 100 años”, señala la investigadora Nicky Fox. “Ahí pudimos ver la brumosa atmósfera solar. Bueno, pues esa corona solar es hasta 300 veces más caliente que la propia superficie del sol. Ahora, lo que pretendemos es mandar una misión allí. Desde luego, una misión extrema”.

La sonda recogerá y examinará el viento solar. Pero para confirmar que sobrevivirá al calor extremo y la luz de la corona del Sol, los investigadores han torturado un modelo del instrumento Faraday, con el que va equipada la sonda, a temperaturas superiores a los 1.650 grados centígrados. Construido con metales refractarios y aislantes de cristal de zafiro, el artilugio superó las expectativas.

Para la prueba usaron el llamado Solar Environment Simulator. Fue bombardeado con aproximadamente 10 kilovatios de luz en su superficie, suficiente para calentar una chapa de metal a casi 1.000ºC en segundos, el modelo de Faraday ejecutó sus pasos, escaneando con éxito una corriente simulada de viento solar.

“Ver el instrumento seguir la señal del haz de iones como si fuera plasma que fluye del Sol fue una emocionante muestra de lo que veremos con la sonda Parker”, apunta Justin Kasper, profesor asociado de clima y ciencias del espacio de la Universidad de Michigan.

Las eyecciones, una amenaza para la que prepararse

La atmósfera del Sol puede arrojar violentamente nubes de plasma al espacio, conocidas como eyecciones de masa coronal, a veces directamente en la Tierra. Sin medidas precautorias, tales nubes pueden configurar oscilaciones geomagnéticas alrededor de la Tierra que pueden interferir con la electrónica de los satélites, interferir con el GPS y las comunicaciones de radio y, en el peor de los casos, generar oleadas de corriente a través de redes eléctricas que pueden sobrecargar e interrumpir sistemas y aparatos hasta meses. Eso ocurrió en 1859 en Reino Unido y parte de Estados Unidos, cuando el telégrafo se vino abajo.

Sin precauciones, pueden interferir con satélites, radio y hasta sobrecargar y estropear aparatos electrónicos durante meses

Al comprender qué compone la corona solar y qué impulsa el flujo constante de material solar desde el Sol, la comunidad científica en la Tierra podrá interpretar mejor la actividad solar que vemos desde lejos y crear un mejor sistema de alerta temprana. Ahí es donde entra Parker, programado para su lanzamiento el 31 de julio, con su catálogo de experimentos que incluye el instrumento Faraday.

“El instrumento de medición se cree que está dentro de la nave junto al Sol, mandando toda la telemetría. Y aquí nos tienes, recreando el ambiente solar”, comenta a cámara con unas gafas de sol especiales puestas. “Estamos viendo que se pone muy caliente. No hay mucho margen para hacer pruebas antes de que el la electrónica se fría. Así que tenemos que ser muy rápidos”, comenta antes de celebrar que, en efecto, el instrumento aguanta la tortura de laboratorio.

Crear un Minisol con viejos proyectores

Para probar el modelo del sensor Faraday, los investigadores tuvieron que crearle un Sol a medida. Su simulador se encuentra en un laboratorio del Smithsonian Astrophysical Observatory en Cambridge (EE.UU.) Tiene el aspecto de una sala de operaciones improvisada, con un marco de metal que sostiene gruesas lonas azules alrededor de tres lados.

Dentro del área, la recreación del calor y la luz del sol se redujo a un cuarteto de proyectores IMAX antiguos modificados que el equipo de Kasper compró en eBay por unos miles de dólares cada uno. Estas no son las máquinas digitales que se encuentran en los Cineplexes de hoy, sino una generación anterior que utilizó bombillas.

“Resulta que una bombilla de cine en un proyector IMAX funciona a aproximadamente los mismos 5.700 grados Kelvin, la misma temperatura efectiva que la superficie del Sol”, dijo Kasper. “Y emite casi el mismo espectro de luz que la superficie”.

En el laboratorio para probar Parker tienen que trabajar con gafas de sol... porque simulan un Sol en miniatura

En el laboratorio para probar Parker tienen que trabajar con gafas de sol… porque simulan un Sol en miniatura UM

Los riesgos de una tormenta solar

Así altera el campo magnético terrestre una tormenta solar

Así altera el campo magnético terrestre una tormenta solar NASA

Las tormentas solares suelen venir en tres fases: Primero, aparecen las erupciones, donde rayos X, gamma y la luz ultravioleta ionizan la capa superior de la atmósfera. Después llega la radiación, que puede ser muy peligrosa para los astronautas, con protones y electrones cargados.

Por último, dos o tres días después, una eyección de masa coronal, donde plasma ionizado golpea y hace vibrar el escudo magnético protector de la Tierra.

  1. Caída del GPS. No sólo son los navegadores de nuestros coches. Prácticamente todos los sistemas logísticos dependen de él. Por tierra, mar y aire.
  2. Radio en silencio. Los sistemas de radio funcionan por ondas, normalmente analógicas, de carácter electromagnético. Algunas dependen de la ionosfera para propagarse. La alterción magnética de la Tierra las alteraría, dejando en silencio nuestros transistores, pero, también, algunos sistemas de emergencias.
  3. Adiós comunicaciones por satélite. Se acabó la TV por satélite. Se acabó el pronóstico del tiempo. Pero también buena parte de las transacciones bancarias, el control de instalaciones clave como las nucleares o el agua, así como medio internet, aunque éste depende en buena medida de cables submarinos. Cables que tampoco están a salvo
  4. Circuitería quemada. Es el caso más extremo, pero la alteración de los campos magnéticos-eléctricos puede propagarse por cables y circuitos. En el Evento de Carrington de 1859, se pudieron ver chispas y sobrecargas en el cableado del telégrafo, llegándose a producir incendios.