// TODO: Revisar qué hace the_post_thumbnail_creditos Recreación artísitica de multitierras en universos paralelos

Recreación artísitica de multitierras en universos paralelos Pixabay

Ciencia y Vida, InvestigaciónVida en el multiverso

En busca de vida en universos paralelos

Un ordenador demuestra que es posible la formación de planetas cambiando la cantidad de energía oscura, abriendo la puerta a universos paralelos habitables

¿Hay otro universo en el que el pollo sepa a atún? En la película Coherence (James Ward Byrkit, 2013) rememoran un episodio según el cual, en 1923, el paso de un cometa hizo que los habitantes de un pueblo quedaran completamente desorientados; incluso una mujer llegó a llamar a la policía denunciando que el hombre que estaba en su casa no era su marido. Algo que estaría conectado espacios y tiempos diferentes, soslayando la idea de universos paralelos con leyes propias. Y, sí. Se habla de que el pollo sepa a atún.

¿Qué pasa cuando ponemos a superordenadores a fabricar universos paralelos? Que no hace falta tanto (ni tan poco) de un ingrediente que se pensaba fundamental, la energía oscura, para que surjan galaxias, estrellas y planetas y, con ello, vida. La cosmóloga del CERN Mar Capeáns y el creador del modelo Jaime Salcido nos lo cuentan en este vídeo. | M.V.

 

En la cosmología actual lo llamamos multiverso. El nuestro no sería sino uno de múltiples universos, cada cual, quizás, con sus leyes físicas. El postulado es compatible con la teoría de la inflación cósmica: inmediatamente después del Big-Bang en que todo lo contenido en el universo empezó a expendirse muy rápido, pero en burbujitas, que podrían crecer a su vez formando otros universos. Es como si hinchásemos un globo que lo contuviese todo, pero hubiera zonas que se vuelven rígidas, creando bolsas a su alrededor, haciendo que se infle de manera deforme. He aquí el retrato de ese globo en una gráfica un poco más científica:

La distribución de la energía oscura fue inferida a partir de técnicas parecidas a las usadas en la medición de temperatura del universo

La distribución de la energía oscura fue inferida a partir de técnicas parecidas a las usadas en la medición de temperatura del universo

En esta formación, la energía oscura tendría un papel fundamental, ya que ata todo cuanto conocemos, galaxias, estrellas y planetas, evitando que se dispersen sus elementos y diluyan en el cosmos. Constituye el 70% de lo que conocemos. O, al menos, eso creemos porque, como su propio nombre sugiere, no se puede ver ni percibir directamente. Aunque en el CERN de Ginebra están a la caza de evidencias, después de que en Reino Unido ya tengan ciertas evidencias de laboratorio.

Así se crea un universo paralelo con un superordenador

Ahora, un equipo liderado por la universidad británica de Durham, ha puesto sus superordenadores a trabajar para crear universos paralelos. Y resulta que la energía oscura no era tan importante, según publican en Royal Astronomical Society “sólo en torno a un 4% del universo es lo que conocemos como materia convencional”, recuerda la investigadora y directiva del CERN Mar Capeáns, de visita estos días por Madrid para hablar de la útima tecnología empleada en sus colisionadores de partículas, en la Fundación BBVA. El resto de lo que hay “es materia y energía oscura.  ¿Por qué es tan importante algo que no se ve y apenas hemos podido probar que existe, como la materia y energía oscuras, cuando pensamos en universos paralelos?


Si el universo creciese como un globo, habría zonas endurecidas que forman burbujas a modo de universos paralelos

Las cuentas no le cuadran a los cosmólogos. Jaime Salcido, del Instituto de Cosmología Computacional de la Universidad de Durham es muy gráfico: “Realmente no sabemos qué es, pero la cantidad inexplicable pero aparentemente especial de energía oscura en nuestro universo es un rompecabezas frustrante. Por muchos años se ha creído que realmente si cambias ese valor, las consecuencias son desastrosas para el universo. Sin embargo con las tecnologías que tenemos hemos visto que, para nuestra sorpresa, si cambiamos el valor de esta de energía oscura y el 50 o hasta 100 veces más en estos universos (de laboratorio), estos son completamente capaces de producir alguna estrellas por lo tanto planetas y, por qué no, vida”, apunta por videoconferencia a El Independiente, mientras muestra los vídeos que arroja el simulador (los puedes ver dentro del vídeo principal de esta pieza, arriba).

Vida fuera de nuestro universo

Entramos en un proceloso terreno estadístico y filosófico. Estadístico, porque resulta improbable que no haya vida en otro lugar del universo. “Decimos que por cada grano de arena que existe en la Tierra hay 10.000 estrellas en nuestro universo observable; es una cantidad inmensa como para pensar que estamos solos”. Sin embargo, si hay otros universos, “pueden regirse por leyes completamente distintas” y tener “otras dimensiones”, según señala uno de los grandes defensores de la teoría de Cuerdas, Brian Greene. Las partículas de esos otros universos vendrían definidas por las vibraciones de cuerdas pequeñísimas que se comportan de forma diferente a las nuestras, tal y como expone en esta charla TED:

El físico y divulgador estadounidense señala que “el universo está ajustado para que haya vida”. Nuestro universo, claro. Hay una constante, la que nos dice cuánta energía oscura hay, que no sabemos por qué es la que es. Pero es la que permite la vida. “Nos preguntamos por qué ese número, pero no es la pregunta adecuada. La cuestión cambia si pensamos que hay otros universos donde esa cifra es totalmente distinta”.

Pero, filosofemos. ¿Hay algo que podamos llamar vida en un universo donde los átomos no son átomos; donde hay más de cuatro dimensiones y las geometrías son extrañas? “Si sólo somos una pequeña burbuja en el multiverso, la pregunta se vuelve más interesante”, añade Salcido. “Si hay casi infinitos universos, las probabilidades son aún mayores [de que haya algo parecido a la vida]”, concluye Salcido.

Por supuesto, las predicciones que han salido de los superordenadores deben ser contrastadas con un entorno no simulado. Crear un universo no es fácil, pero descubrir partículas, con tiempo, energía y dinero, sí. Salcido apunta al CERN. Desde allí, Capeáns recuerda que sus colisionadores se encargan de descubrir lo que tiene que ver con la materia.

La ecuación de la vida extraterrestre

En 1961, en plena búsqueda de vida alienígena dentro del proyecto SETI, el radioastrónomo Franck Drake identificó los factores necesarios para encontrar una civilización inteligente fuera de la Tierra. Lo plasmó en una ecuación, que vendría a decirnos que, ante la inmensidad del universo y la cantidad de galaxias formadas en él, es probabilísticamente necesario que haya alguna forma de vida ahí fuera. Sus cálculos se basan en el postulado de que hay unos dos billones de galaxias. Pero, si hay múltiples universos o, incluso, infinitos, las probabilidades se disparan. Otra cuestión sería poder entrar en contacto con ellas.

N = R* . fp. ne . fl . fi . fc . L

 

Ojo, no todas las teorías del multiverso nos dicen que cada universo tiene unas leyes distintas. De hecho, podrían ser exactamente iguales en lo que a partículas se refiere pero distribuidas de manera distinta (lo que se llama Nivel I de multiverso, es decir, que hay universos más allá de lo que somos capaces de ver).

Si hay universos casi infinitos, es muy probable que haya alguna vida en ellos, aunque sus propiedades sean distintas

Un compañero de Salcido, Pascal Elahi, investigador de la Universidad de Western Australia, se preguntó cuánta energía oscura puede haber antes de que la vida sea imposible. “Nuestras simulaciones mostraron que la expansión acelerada impulsada por la energía oscura apenas tiene impacto en el nacimiento de la energía. Incluso el aumento de la energía oscura cientos de veces podría no ser suficiente para crear un universo muerto”, afirma con las imágenes del superordenador en la mano. Y ahí no hablamos de cuerpos extraños, sino de posibles estrellas y planetas como los nuestros.

Según la investigación, si vivimos en un multiverso, esperaríamos observar mucha más energía oscura que la nuestra, tal vez 50 veces más de lo que vemos en nuestro Universo. Aunque los resultados no excluyen al multiverso, parece que la pequeña cantidad de energía oscura en nuestro Universo se explicaría mejor por una ley de la naturaleza todavía no descubierta.

Desde luego, casi todo esto vale si asumimos que lo que se formó tras el Big-Bang es infinito. Y en algo tan tan grande todo es posible. Como encontrar una réplica de nosotros a una distancia enorme.

¿Tienes un gemelo perverso?

El robot Bender de Futurama se encuentra con su gemelo de un universo paralelo

El robot Bender de Futurama se encuentra con su gemelo de un universo paralelo Fox

“No creo”, señala Salcido entre risas. Aunque ha sido un argumento recurrente en la ciencia ficción, la teoría del gemelo perverso tiene sus seguidores. Parte de un argumento de Stephen Hawking según el cual cada decisión que tomamos de un abanico de posibilidades va construyendo nuestro universo. De modo que las decisiones alternativas constituirían mundos y líneas de tiempo paralelas con consecuencias e interacciones diferentes. Al punto que habría, en otros universos de decisión, versiones distintas quienes somos.

La teoría del gemelo perverso, que parte de teorías de Hawking, está más del lado de la ciencia ficción

No es exactamente en ese campo donde trabaja la cosmología moderna de los universos paralelos. Más bien se centra en buscar nuevas partículas en laboratorios como el CERN o en el espacio para hacer cuadrar las ecuaciones. Para probar lo que aún no hemos sido capaces de probar y “ver”: la energía y la materia oscura.

“Más que un límite tecnológico para descubrirla, estamos en el balance entre lo que podemos imaginar, donde no hay límites y lo que se puede construir desde un punto político, financiero e industrial”, apunta Capeáns. El CERN tiene un presupuesto superior a los 1.100 millones de años y la aplicación de su ciencia no es inmediata, aunque se suele recordar siempre que nada menos que la World Wide Web de internet nació allí. “¿Llegamos para responder a tiempo a preguntas cada vez más urgentes para la sociedad?”. Por el momento, no parece que la sociedad demande materia oscura en bote, por hacer muy gráfico el ejemplo de lo que no es ciencia aplicada. Así se expande la ciencia al ritmo al que perseguimos a esas galaxias que se escapan con el pasado escrito en ellas.

Claro que, ¿y si después de todo ésta no existe? “Sería un triunfo para la ciencia descubrir que no existe. Muchas teorías serían incorrectas, pero tendríamos que celebrar que hemos conseguido de un experimento que nos permite refutarlas”. Concluye Salcedo. En la misma línea Mar Capeáns reconoce que no de sus sueños científicos es  “formar parte de probar que podemos detectar con nuestra tecnología materia oscura”. Aunque ella añade otro: “Que en esta aventura nos acompañen más mujeres en puestos de liderazgo”. Que no queden confinadas a universos paralelos de la ciencia.

logo
En busca de vida en universos paralelos