De John Glenn a Valentina Tereshkova, ambos, pioneros de la astronáutica; en este vídeo repasamos algunas de las figuras que dieron el salto inverso de las naves espaciales y los escaños y sillones ministeriales antes que Pedro Duque. | Vídeo: M.V.

 

En los años sesenta y setenta del siglo XX, ser astronauta era algo más que un anhelo infantil. La medida construcción de un relato épico en torno al astronauta formaba parte de la maquinaria propagandística de los dos bloques políticamente enfrentados. Soviéticos y estadounidenses escogieron a hombres y mujeres de “una pasta especial”, honorables, veteranos de guerra, grandes aviadores… “gente que tenía que ser consciente de que cualquier problema arriba podía devenir en su propia muerte”, tal como comenta el exingeniero de la NASA en las operaciones españolas de la misión Apolo José Manuel Grandela.

Quizás por eso algunas de estas personas terminaron siendo activos políticos en sus países. En la inensa mayoría de casos, como representantes de la izquierda –o lo más parecido a lo que entendemos por izquierda–. Bien es cierto que en la URSS era un camino pavimentado. Volver con vida a la Tierra convertía a estas personas en embajadores del poderío ruso por el mundo y garantizaba un cargo en las estructuras del Partido Comunista de la Unión Soviética.

Vladímirovna Tereshkova (URSS), Soviet Supremo y PCUS
Fue el caso de Valentina Vladímirovna Tereshkova, que tras estar 70 horas en espacio, ocupó diversos cargos en el Soviet Supremo, en el Presidium y en el Comité Central del PCUS. Estuvo políticamente activa después del colapso de la Unión Soviética. Otras otras dos cosmonautas rusas han sido elegidas como diputadas en la Duma : Svetlana Savítskaya (Partido Comunista) y Yelena Kondakova (Rusia Unida).   Yelena Serova (Rusia Unida), por su parte, es la primera astronauta de la actual Federación Rusa en tener acta de diputada.

John Glenn (EE.UU.), senador y aspirante presidencial demócrata
John Glenn estaba en Los Angeles cuando el presidente Kennedy cuando fue asesinado. Por poco no estuvo junto a él. Glenn, piloto de la II Guerra Mundial, primer astronauta orbital de Estados Unidos y Marine Corps, fue senador por Ohio hasta 1999. Pero optó, primero, a videpresidente demócrata con Carter. Después, a presidente en 1984 en una campaña que lo desgastó moral y económicamente. Enfrentado a su eterno rival en el partido Howard Metzenbaum, lo acusaron de haber recibido fondos irregulares de Charles Keating, pero fue absuelto. Fue impulsor del Acta de no proliferación nuclear.

No acabó su vida como político, sino, más bien, como astronauta. 36 años después de su primera misión, volvía al espacio con 77 años a bordo del transbordador Discovery junto a Pedro Duque y cinco astronautas más. Durante nueve días, Glenn sirvió de cobaya humana para medir los efectos de la ingravidez en el envejecimiento.

JFK junto a John Glenn en 1962

JFK junto a John Glenn en 1962 Biblioteca del Congreso de EE.UU.

Vladimir Remek (Checoslovaquia), eurodiputado del Partido Comunista. Parecía que era Rusia quien iba a liderar todo el bloque astrosoviético, pero no. En 1978, a bordo del Soyuz, se plantó en la MIR. De larga trayectoria como piloto militar, se unió al proyecto Intercosmos en 1976, para convertirse en el primer astronauta ni ruso ni estadounidense. Tras la caída del bloque soviético se hizo empresario. Fue consejero económico de la embajada checa en Moscú. En 2004 consiguió acta de eurodiputado por el Partido Comunista de Bohemia y Moravia, impulsando el programa Galileo, el GPS de Europa.

Umberto Guidoni (Italia), eurodiputado de Comunistas Italianos. Este astrofísico romano fue el primer astronauta de la UE en visitar la Estación Espacial Internacional en 2001 a bordo del Columbia y del Endeavour. Sólo tres años después, se metió en política. En 2004 fue elegido eurodiputado, integrándose en el grupo de la Izquierda Unida Europea, donde ha estado en las comisiones de Industria e Investigación y Cambio Climático. Luchó por que la normativa criminal antipiratería se alejase de la severidad de la estadounidense.

Claudie Haigneré (Francia), secretaria de estado con Raffarin. Integrante de la misión Casiopea a la MIR (1996) y primera mujer en la EEI (2001), esta reumatóloga con amplia experiencia en el sector privado se hizo con las secretarías de estado de Investigación (2004) y de Asuntos Europeos (2005). Sin embargo, no ha tenido carrera política en partido alguno ni se ha presentado a elecciones.

Marc Garneau (Canadá), ministro de transporte de los liberales. Es de una trayectoria más parecida a la de Pedro Duque, si bien sí que fue parte activa del partido. El primer astronauta canadiense fue tres veces a la Estación Espacial. Fue presidente de la Agencia Espacial Canadiense desde 2001 hasta 2006, así como rector de la Universidad de Carleton en Otawa. Miembro del Partido Liberal (a la izquierda de los conservadores, pero no socialdemócrata), consiguió un escaño por Montreal en 2008. Se enfrentó a Justin Trudeau en las primarias de 2013, aunque Garneau fue elegido como ministro de Transporte cuando Trudeau accedió al cargo de primer ministro, ya en 2015. Entre sus acciones más recientes, la regulación del vuelo de drones en Canadá.

Julie Payette (Canadá), jefa de ‘estado’. Es la actual gobernadora general de Canadá, desde octubre pasado. Es decir, la representante de la Reina de Inglaterra en este país de la Commonwealth. Es la equivalente a jefa de estado y tiene una labor de representación. No se elige en las urnas, sino que se escoge a ciudadanos con un largo historial de servicio público. Payette ha completado dos vuelos espaciales en el Endeavour.

Astronautas y políticos. ¿Cualidades compartidas?

El Independiente Podcast: música para astronautas
En este podcast repasamos con el ingeniero de la NASA José Manuel Grandela las cualidades y cuidados que requiere un astronauta en el espacio. Él monitorizó a los de las misiones Apolo a la Luna. También explica cómo, por primera vez en la historia, un grupo de ellos hicieron huelga en el Skylab.

 

No hay requerimientos normativos para ser ministro. Sí para ser elegido astronauta por la NASA. Es precisa una licenciatura (ser doctor puntúa triple). Se solicitan al menos tres años de experiencia profesional en el campo elegido. Se valora especialmente a los que hayan tenido una progresiva responsabilidad. Actualmente se aceptan títulos universatarios en matemáticas, ingeniería, informática, biología, tecnología, psicología, enfermería, fisiología, geografía, antropología y aviación. También pueden optar los pilotos civiles que tengan más de 1.000 horas de vuelo como responsables máximos de aeronaves.