RCW 38 por el VLT de Chile

RCW 38 por el VLT de Chile ESO

Astronomía, Ciencia y VidaAstrofotografía

Postal cósmica desde Chile, en 4K

La ESA presenta una espectacular imagen de la nebulosa RCW 38 que, sin embargo, nunca podríamos ver con nuestros ojos

El observatorio de Cerro Paranal (Chile) no es que esté especialmente más cerca del cielo que otros sitios de la Tierra. Pero desde allí se sacan algunas de las mejores fotos del cosmos. La última, del cúmulo RCW 38 en todo su esplendor. Esta imagen se tomó durante la prueba de la cámara infrarroja HAWK-I con un sistema de óptica adaptable. Esto quiere decir que, por mucho que alguien mirase por un supuesto visor del Very Large Telescope del Observatorio Austral Europeo (ESO) en tierras chilenas, no vería nada, pues el ojo humano no capta el infrarrojo directamente.


Imagen en zoom del cúmulo RCW 38 captado desde el VLT y presentado, aquí, en resolución 4K | Vídeo: ESO / M. Viciosa
 

Una vez más, la fotografía del universo choca con las concepciones habituales de lo que entendemos por “imagen”. Recientemente se hacías populares las fotografías de unas dunas azules en Marte. Y lo cierto es que en Marte no hay dunas azules ni de ningún color, puesto que los tonos que vemos de las fotos que tenemos de los planetas normalmente responden a interpretaciones que se le dan en la edición posterior, en Tierra. En el caso de RCW 38, los astrofotógrafos asignan colores a diferentes valores que pueden tener que ver con gases o polvo a diferentes temperaturas captados por sensores o el canal infrarrojo invisible al ojo humano.

Al observar las longitudes de onda infrarrojas, HAWK-I puede examinar los cúmulos de estrellas envueltos en polvo, proporcionando una vista incomparable de las estrellas que se forman en su interior. Este grupo contiene cientos de estrellas jóvenes, calientes y masivas, y se encuentra a unos 5.500 años luz de distancia en la constelación de Vela. Muestra RCW 38 y sus nubes circundantes de brillantes gases en exquisitos detalles, con oscuros zarcillos de polvo que se enredan a través del núcleo brillante de esta joven reunión de estrellas.

Una guardería de estrellas en su interior

El área central de RCW 38 es visible aquí como una región brillante, de color azul, con un área habitada por numerosas estrellas y protoestrellas muy jóvenes que todavía están en proceso de creación. La intensa radiación que sale de estas estrellas recién nacidas hace que el gas circundante brille intensamente. Esto está en marcado contraste con las corrientes de polvo cósmico más frío que serpentea a través de la región, que brillan suavemente en tonos oscuros de rojo y naranja. El contraste crea esta escena espectacular: una pieza de arte celestial.

Las imágenes anteriores de esta región tomadas en longitudes de onda ópticas son notablemente diferentes: las imágenes ópticas parecen más vacías de estrellas debido a que el polvo y el gas bloquean nuestra visión del cúmulo. Las observaciones en el infrarrojo, sin embargo, nos permiten mirar a través del polvo que oscurece la vista en la óptica y profundizar en el corazón de este cúmulo de estrellas.

HAWK-I está instalado en el Telescopio de Unidad 4 del VLT, y opera en el infrarrojo cercano. Tiene muchas funciones científicas, incluida la obtención de imágenes de galaxias cercanas o nebulosas grandes, así como de estrellas y exoplanetas individuales. La óptica hace uso de cuatro rayos láser proyectados en el cielo nocturno, que actúan como estrellas de referencia artificiales, utilizadas para corregir los efectos de la turbulencia atmosférica, proporcionando una imagen más nítida.

Esta imagen fue capturada como parte de una serie de observaciones de prueba, un proceso conocido como verificación científica, para HAWK-I y GRAAL. Estas pruebas son una parte integral de la puesta en marcha de un nuevo instrumento en el VLT, e incluyen un conjunto de observaciones científicas típicas que verifican y demuestran las capacidades del nuevo instrumento.

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