Activistas del grupo Extinction Rebellion habían planificado hoy su gran acción protesta en Londres: rociar con 1.800 litros de ‘sangre falsa’ la fachada del edificio del Tesoro, junto al parque de St.James y muy cerca del Big Ben.

Los miembros de Extinction Rebellion han usado para ello un camión de bomberos desde el que pretendían lanzar el líquido con una manguera de alta presión.

Sin embargo, la acción ha resultado en un cómico fracaso cuando la cabeza de la manguera ha estallado y caído al suelo fuera de control, mojando a todos los presentes y retorciéndose con fuerza.

Los responsables de la protesta han tratado de controlarla, sin éxito. Uno de ellos se ha trastabillado al intentar hacerse con el control de la manguera, mientras a su alrededor trataban de ponerse a salvo periodistas, fotógrafos y transeúntes.

Extinction Rebellion ha protagonizado varias acciones sonoras en las últimas semanas, y tienen previsto ‘aterrizar’ en Madrid el próximo 7 de octubre. Los responsables del grupo pretenden cortar alguna arteria urbana en la capital de España, al mismo tiempo que en otras ciudades como Londres, Buenos Aires, Nueva York, Auckland, París, Berlín, Praga o Melbourne.