Ciencia y Tecnología

Una imagen confirma la existencia de un agujero negro en el centro de la Vía Láctea

Imagen de Sagitario A, un agujero negro en el centro de la Vía Láctea.

Imagen de Sagitario A, un agujero negro en el centro de la Vía Láctea.

El equipo del Telescopio Horizonte de Sucesos (Event Horizon Telescope – EHT), el mismo que en 2019 consiguió la primera fotografía de un agujero negro, ha conseguido hacer una foto de Sagitario A*, un agujero negro cuatro millones de veces más masivo que el Sol, que se encuentra en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Hasta ahora se sabía que Sagitario A* era un objeto invisible, compacto y muy masivo en el centro de la Vía Láctea, lo que sugería que este objeto es un agujero negro, pero es la imagen que se difunde hoy la que proporciona la evidencia visual directa de ello. 

Para obtener la imagen, el equipo empleó el poderoso Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT), que unió ocho radiotelescopios distribuidos a lo largo de todo el planeta para formar un solo telescopio virtual del tamaño de la Tierra en una colaboración científica a escala planetaria. Hay que tener en cuenta para dimensionar la épica del logro que el agujero negro se encuentra a veintisiete mil años luz de la Tierra, desde nuestra perspectiva su tamaño en el cielo es, aproximadamente, el de una rosquilla en la Luna.

La antena IRAM de treinta metros situada en Sierra Nevada (Granada) ha jugado un papel esencial en las observaciones que han permitido obtener la esta imagen ya que es uno de los radiotelescopios que han participado en esta investigación.

Para conseguir esta imagen el EHT observó a Sagitario A* durante noches obteniendo datos durante mucho tiempo, de la misma manera que se usa el tiempo de exposición prolongado para captar una imagen. El agujero negro en sí no se puede ver, ya que se trata de un objeto totalmente oscuro, pero sí el gas brillante que lo rodea que muestra una firma reveladora: una región central oscura -llamada sombra- rodeada de un anillo brillante. Esta nueva imagen capta la luz doblada por la poderosa gravedad del agujero negro, que tiene una masa de cuatro millones de veces la del Sol.

“Nos sorprendió lo bien que coincidía el tamaño del anillo con las predicciones de la Teoría de la relatividad general de Einstein», señala el científico principal del proyecto EHT Geoffrey Bower, del Instituto de Astronomía y Astrofísica, Academia Sínica (Taipei). «Estas observaciones sin precedentes han mejorado enormemente nuestra comprensión de lo que sucede en el centro de nuestra galaxia y ofrecen nuevos conocimientos sobre cómo los agujeros negros gigantes interactúan con su entorno”, añade.

La imagen presentada hoy es un hito de la observación astronómica como en su día lo fue la realización de la primera imagen de un agujero negro. Pese aquella ocasión se trataba de una galaxia muy lejana, la llamada M87, captar la foto de este agujero negro en nuestra galaxia ha sido más difícil.

«El gas en las proximidades de los agujeros negros se mueve a la misma velocidad -casi tan rápido como la luz- alrededor de Sagitario A* y de M87. Pero, mientras que el gas tarda entre días y semanas en orbitar alrededor de M87, más grande, en Sagitario A*, mucho más pequeño, completa una órbita en cuestión de minutos. Esto significa que el brillo y el patrón del gas alrededor de Sagitario A* cambiaban rápidamente mientras la Colaboración EHT lo observaba: era un poco como intentar tomar una foto clara de un cachorro que persigue rápidamente su cola»,  explica el científico del EHT Chi-kwan Chan, del Observatorio Steward y del Departamento de Astronomía y del Instituto de Ciencia de Datos de la Universidad de Arizona (EE UU).

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