Ciencia y Tecnología

Paralizada la venta del iPhone 12 en Francia por exceso de radiación y la OCU pide lo mismo en España

Muchos usuarios se preguntan qué pasa con el iPhone 12 después de que los expertos hicieran saltar las alarmas con respecto al producto.

Un grupo de personas pasa por delante de una Apple Store en Shanghai, China, el 13 de septiembre de 2023, un día después de que la empresa presentara el último iPhone 15.

Un grupo de personas pasa por delante de una Apple Store en Shanghai, China, el 13 de septiembre de 2023, un día después de que la empresa presentara el último iPhone 15. EFE

El pasado martes el ministro francés de Transición Digital y Telecomunicaciones, Jean-Noël Barrot, anunció que Francia ha interrumpido la comercialización del iPhone 12 en el país por emitir ondas peligrosas por encima de los estándares actuales. Una noticia que llegó el mismo día que Apple presentaba oficialmente los nuevos iPhone 15, iPhone 15 Pro y los Apple Watch Series 9.

En un mensaje en redes sociales, el ministro francés informó que la comercialización de este modelo de teléfono móvil se ha interrumpido hasta que Apple ofrezca una actualización para todos los dispositivos afectados. Y pidió a la Agencia Nacional de Frecuencias (ANFR) la "movilización total" de sus agentes para que se respete esta prohibición.

Hay todo un revuelo en redes sociales y entre los usuarios, ya que es un dispositivo que tienen muchas personas en todo el mundo. Han sido los expertos los que han explicado qué pasa con el iPhone 12.

Tal y cómo explican desde el Science Media Center (SMC), el iPhone 12 no cumple la normativa europea sobre radiación. En una nota de prensa, ANFR explicó que sus pruebas mostraron que el dispositivo superaba los límites de la UE de una medida conocida como tasa de absorción específica (SAR).

Esta, la medida SAR, analiza los niveles de radiación electromagnética que podría recibir el cuerpo si se sostuviera el teléfono en la mano o en el bolsillo del pantalón, y debería estar por debajo de 4W/kg. La ANFR dice que la prueba que se realizó al iPhone 12 midió el SAR en 5,74 W/kg. 

El iPhone 12 salió al mercado en octubre 2020, un mes después de lo esperado. Esto se debió a que su presentación se retrasó debido a la pandemia del coronavirus.

Reacción de la OCU en España sobre los problemas con el iPhone 12

Al conocer la noticia, este miércoles la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) emitió un comunicado en el que expresaba que "ante las dudas generadas sobre sus emisiones" pedían "la retirada temporal del iPhone 12" de las tiendas españolas.

Sin embargo, la OCU quiso aclarar que los resultados obtenidos por la ANFR mostraron que los límites solo se superan en las mediciones de las extremidades (fijados en 4 W/kg, los más generosos), no en la cabeza ni en el tronco (donde no pueden superar los 2 W/kg).

Y recalcó que son, además, mediciones realizadas en la peor situación posible, tal y como exige la normativa: con el móvil emitiendo a máxima potencia, en la red más desfavorable y en la posición en la que la antena del móvil más incide sobre el cuerpo. "Es más, los límites de seguridad la Unión Europea son 50 veces inferiores a los necesarios para que se produzca un aumento de 1 ºC en la temperatura de la cabeza", expresaron.

Aún así, el comunicado de la OCU finalizaba pidiendo a las autoridades españolas y europeas que revisen las emisiones del iPhone 12 y ya de paso del resto de móviles. E instaba a Apple a solucionar el problema en los móviles en uso de forma "rápida y gratuita".

"Pido tranquilidad para los usuarios"

SMC España ha consultado a Alberto Nájera, físico, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y Director Científico del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud, para que explique e interprete lo sucedido.

El experto ha detallado que el SAR (Tasa de Absorción Específica, por sus siglas en inglés) es una medida que indica la cantidad de energía de radiofrecuencia (RF), las frecuencias típicas de los dispositivos usados en telecomunicaciones (WiFi, Bluetooth, móviles, antenas, etc.) que es absorbida por el cuerpo humano cuando se utiliza un dispositivo como un teléfono móvil.

Esta medida se expresa en unidades de vatios por kilogramo (W/kg) y se utiliza para evaluar si un dispositivo móvil cumple con las pautas de seguridad establecidas por las autoridades reguladoras, como la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) en Estados Unidos o la Unión Europea. La recomendación europea 1999/519/CE establece los límites que deben cumplir estos dispositivos en Europa. 

"Los dispositivos deben cumplir con ciertos límites de SAR para ser considerados seguros para el uso humano. Es importante tener en cuenta que un valor SAR más alto no necesariamente implica un riesgo mayor para la salud, ya que estos límites se establecen con márgenes de seguridad considerables. En el caso de los límites para público en general este margen de seguridad es de un factor 50. Estos márgenes permiten asegurar que los dispositivos móviles son seguros en términos de exposición a la radiofrecuencia", explica Nájera.

Los límites de SAR están diseñados para abordar los efectos térmicos de la exposición a radiofrecuencias, que son los únicos efectos comprobados científicamente hasta la fecha. No se han establecido límites específicos para los posibles efectos a largo plazo o no térmicos, ya que la evidencia científica en estas áreas es débil a los niveles de exposición habituales y aún no es concluyente. 

"¿Qué pasará en España? Me temo que no tengo respuesta para esta pregunta. Yo esperaría una respuesta de la UE conjunta y no de los estados y, también, confirmar los datos publicados. Ayer leí una nota de Apple que decía que sí cumplían, pero ahí no puedo entrar. Lo importante es que si incumple y un laboratorio certificado a través de una agencia gubernamental como la ANFR ha dicho que no lo hacen, se actúe con su retirada", afirmó Nájera.

Y añadió: "Para los usuarios: tranquilidad, aunque se pudiera superar el máximo en determinadas circunstancias, la UE a través de la ICNIRP establece los límites con ese margen de seguridad. Además, a esos niveles tan bajos no existe evidencia científica de que haya efectos sobre la salud humana". 

¿Qué pasa si tengo un iPhone 12?

En declaraciones para SMC Rodney Croft, presidente de la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes y catedrático de la Universidad de Wollongong (Australia), apuntó en la misma dirección: "Aunque las autoridades francesas informaron de que la exposición del iPhone 12 no cumple su normativa, es importante señalar que esto no tendrá ningún impacto en la salud".

Y lo ejemplificó de la siguiente manera: "Las directrices internacionales en las que se basan las normativas francesas (ICNIRP, 2020) especifican que no se han demostrado efectos adversos para la salud de este tipo de exposición por debajo de 40 W/kg, mientras que el nivel de exposición del iPhone 12 solo fue de 5,7 W/kg (es decir, 1,7 W/kg por encima del límite de 4 W/kg).  

"Los límites están ahí para garantizar que se aplican controles que impidan el deslizamiento hacia la aparición de efectos, por lo que es razonable atenerse estrictamente a esos límites. Los límites están bien publicados y se conocen desde hace tiempo", expresó, por su parte, Malcolm Sperrin, miembro del Instituto de Física e Ingeniería Médicas (IPEM).

Según explicó, debería ser posible descargar un parche o una actualización para evitar que la exposición del teléfono supere el valor límite. Pero aún no está claro por qué este teléfono en particular parece tener un alto SAR, aunque puede estar asociado con la etapa inicial de conexión cuando el teléfono está buscando una señal de transmisión/recepción. 

Ian Scivill, Científico Clínico Consultor de Imagen Médica y Física Médica del Royal Hallamshire Hospital (Reino Unido), aseguró que, hasta la fecha, los estudios de epidemiología e investigación no han determinado una relación clara entre el uso de los teléfonos móviles y efectos adversos para la salud como cáncer, dolores de cabeza, función cognitiva, etc.

"Sospecho que la opinión pública en general considera que el teléfono móvil es un beneficio para la vida moderna, dado que no existen pruebas categóricas que sugieran efectos adversos para la salud, comentó Scivill. Y añadió: "Este nivel de confianza pública es el beneficio de las directrices de exposición de la NRPB/ICNIRP y de numerosos resultados de estudios epidemiológicos de investigación que han influido en el desarrollo y diseño de los teléfonos móviles. Sin embargo, es importante que los estudios continúen revisando las nuevas tecnologías con el mismo nivel de escrutinio". 

Todas las claves de la actualidad y últimas horas, en el canal de WhatsApp de El Independiente. Únete aquí

Te puede interesar