El pasado 9 de noviembre, en el día 653 de gestación y con luna llena, la elefanta Matla parió la primera cría de elefante de Bioparc Valencia. Un hecho histórico que ha conmovido a todo el equipo que, desde hacía semanas, esperaba el feliz desenlace. El protocolo establecido implicaba una completa monitorización no intrusiva mediante un sistema de cámaras.

Las impactantes imágenes, unidas a la sorpresa por la celeridad del instante y el comprobar que todo el proceso se estaba desarrollado con absoluta normalidad, ha desatado una inmensa emoción entre el personal encargado de su cuidado.

Gestación más larga de los mamíferos

Los elefantes africanos tienen la gestación más larga entre todos los mamíferos, 22 meses (640-660 días). Durante todo este tiempo el equipo técnico del parque valenciano ha ido implementando todos los protocolos necesarios para garantizar el bienestar, tanto de la hembra preñada como del resto de los miembros de su grupo.

Se ha formado un equipo especializado de trabajo con el objetivo de favorecer en todo momento el comportamiento natural de los paquidermos y, al mismo tiempo, controlar la salud de la futura madre y la evolución de la gestación. También se han realizado mejoras para adaptar los recintos en previsión de las necesidades de las distintas etapas de preñez, parto y primeras semanas de la esperada cría.

En 1800 se estima que unos 26 millones de elefantes poblaban el continente africano. Un siglo después, en 1900, la cifra se situaba en 10 millones. Hoy, en pleno siglo XXI, apenas quedan 350.000. A la caza furtiva motivadas por el tráfico ilegal de marfil, se une la presión humana que está provocando la destrucción y fragmentación del hábitat de los elefantes para convertirlo en campos de cultivo o áreas industriales.

Desde Bioparc se hace un llamamiento a su conservación: «Para tener un futuro los elefantes necesitan espacio, grandes cantidades de agua y alimento y, lo más difícil, comprensión y ayuda por parte del ser humano para compartir unas tierras que en origen fueron suyas. Y eso hace que en los próximos años tengamos que decidir si seremos suficientemente generosos como para compartir nuestro mundo con estos pacíficos gigantes. Porque únicamente haciendo frente común y movilizando la conciencia colectiva hacia la necesidad de protegerlo, será posible evitar que el elefante, el más grande, emblemático y poderoso de los mamíferos terrestres, desaparezca».