El Programa de Ayudas a la Comunidad de IFM Investors, a través de su empresa participada Aqualia, ha concedido a la organización de conservación de aves SEO Birdlife una ayuda para trabajar en la restauración de la Laguna de Medina del Campo que se sitúa en la zona del desbordamiento del río Zapardiel (Valladolid). El proyecto pretende mejorar la biodiversidad y proteger la fauna avícola local mediante la adecuación del entorno de la laguna. También creará un aula medioambiental para los alumnos de los colegios con la que facilitar la divulgación ambiental del proyecto en el entorno.

«Para la sostenibilidad de nuestras inversiones en infraestructuras es importante que éstas también contribuyan activamente a la propia sostenibilidad de sus comunidades locales», ha asegurado Kyle Mangini, Jefe Global de Infraestructuras de IFM Investors. Y añade: «Estamos orgullosos de poder contribuir a la financiación de estos proyectos por los beneficios medioambientales y comunitarios que promueven.»

Después de una prueba exitosa en Australia en 2019, el programa se ha ampliado a nivel mundial en reconocimiento de que los fuertes lazos con asociaciones pueden tener un gran impacto en la solución de las preocupaciones ambientales y sociales a nivel local. En esta ronda se han aceptado nueve proyectos para su financiación. Entre ellos, hay iniciativas medioambientales o sociales como la subvención de vehículos adaptados para una empresa que emplea a personas con discapacidad física en la República Checa; la creación de salas multimedia e informáticas para personas con discapacidad intelectual para una asociación en Polonia o un programa en Australia para ayudar a que mujeres en situación de vulnerabilidad desarrollen estrategias exitosas en la búsqueda de empleo.

La edición 2021 del Programa de Ayudas a la Comunidad de IFM Investors se lanzará en el segundo semestre del año. Los criterios de subvención exigen que los solicitantes demuestren que los proyectos tienen un claro resultado social o medioambiental, a la vez que fomentan las ideas creativas y las asociaciones sólidas. Todos los que han obtenido ayudas han demostrado que sus iniciativas tendrían un impacto positivo, cumplirían objetivos definidos y contarían con la estrecha participación de las organizaciones locales.

La preservación de la naturaleza es uno de los objetivos marcados en la Agenda 2030, proyecto liderado por la ONU al que se han unido ya empresas y gobiernos de todo el mundo.