Tech4all, la iniciativa global de inclusión digital de Huawei, busca aprovechar el potencial de la tecnología para hacer un mundo mejor. En colaboración con organizaciones e instituciones de todo el mundo, ofrece herramientas y soluciones asequibles para que comunidades aisladas o vulnerables puedan acceder en igualdad de condiciones a la salud y la educación, así como aprovechar las oportunidades del mundo digital para mejorar sus condiciones de vida. Tech4all tiene otra gran prioridad: el medio ambiente. Huawei pone la tecnología al servicio de proyectos que trabajan para la protección de especies y hábitats amenazados por el cambio climático y la acción del ser humano.

Muchos de estos proyectos tienen como protagonista a Nature Guardian, un dispositivo de captación y monitorización acústica desarrollado por Rainforest Connection. Este guardián de la naturaleza alimentado con energía solar puede grabar todos los sonidos que se producen en un área de tres kilómetros cuadrados las 24 horas del día durante más de dos años. A través de terminales móviles de Huawei reutilizados, los guardianes están conectados a una plataforma de inteligencia artificial que reconoce y analiza su registro sonoro. El software es capaz de identificar las llamadas, reclamos y movimientos de los animales, pero también otros sonidos, como disparos o motores, que delaten determinadas actividades del ser humano. Esto permite vigilar áreas poco accesibles, evitar desplazamientos y consumo de energía y optimizar el tiempo y el esfuerzo de los profesionales forestales.

Huawei presta apoyo tecnológico a proyectos para la protección de la biodiversidad alrededor del mundo a través de su iniciativa global Tech4all. Como una gran hoja cubierta de células fotovoltaicas, el 'Nature Guardian' pasa inadvertido entre el follaje.
Como una gran hoja cubierta de células fotovoltaicas, el ‘Nature Guardian’ pasa inadvertido entre el follaje.

Oídos en los árboles

La vigilancia acústica ha demostrado ser muy útil en la gestión y protección de espacios naturales con necesidades y problemáticas muy diversas. En la península de Osa, en Costa Rica, uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta, hace posible monitorizar la actividad del mono araña, una especie clave para determinar la salud del bosque lluvioso de la zona. También advierte de actividades como la caza furtiva o la tala ilegal, principal responsable de la deforestación de la selva y de la pérdida de especies de flora y fauna que habitan en ella.

En la isla de Palawan, en el sudoeste del archipiélago de Filipinas, la presión demográfica y agrícola, los incendios y la tala ilegal provocaron que la masa forestal se redujera en más de 5.000 hectáreas anuales. Pero en Palawan las pérdidas no se limitan a la superficie boscosa. Se estima que entre 2001 y 2019 murieron 18 guardas forestales en enfrentamientos con madereros furtivos armados. Allí, la red de guardianes de Rainforest Connection y Huawei es especialmente necesaria para respaldar el trabajo de los vigilantes de carne y hueso. Detectar sonidos asociados a las actividades ilícitas, como camiones o motosierras, permite actuar con mayor precisión y seguridad.

Huawei presta apoyo tecnológico a proyectos para la protección de la biodiversidad alrededor del mundo a través de su iniciativa global Tech4all. Los 'guardianes' se conectan a la nube a través de terminales reciclados de Huawei. Asimismo, pueden enviar alertas a los teléfonos de los vigilantes.
Los ‘guardianes’ se conectan a la nube a través de terminales reciclados de Huawei. Asimismo, pueden enviar alertas a los teléfonos de los vigilantes.

Protección e investigación

Hoy, los guardianes se han consolidado como una valiosa herramienta en espacios naturales de todo el mundo. Ayudan a proteger los bosques de Sarawak, en Borneo, donde la ardilla más pequeña del mundo convive con el monumental elefante asiático, el característico orangután de la isla y unas 10.000 especies vegetales. También a las icónicas cabras autóctonas en el parque nacional de Vikos-Aoos, en Grecia. En el parque nacional de Nahuelbuta, en Chile, contribuyen a la protección de los escasos ejemplares del amenazado zorro de Darwin, y han servido para identificar hasta la fecha a diez especies de aves.

En el lago Neusiedl, los 70 dispositivos instalados en los humedales de su orilla austriaca permiten estudiar las dinámicas estacionales de esta reserva natural, una de los enclaves de aves migratorias más importantes de Europa, muy afectada por el cambio climático. Y en tres de los oasis de biodiversidad designados por WWF en Italia, los guardianes de Huawei asisten a los profesionales forestales enviando a sus teléfonos móviles una alerta cuando detectan una posible amenaza.

Huawei presta apoyo tecnológico a proyectos para la protección de la biodiversidad alrededor del mundo a través de su iniciativa global Tech4all. El sistema de inteligencia artificial de los 'guardianes' identifica el canto de las diversas especies de aves y aprende sobre la marcha del paisaje sonoro del bosque.
El sistema de inteligencia artificial de los ‘guardianes’ identifica el canto de las diversas especies de aves y aprende sobre la marcha del paisaje sonoro del bosque.

Escuchar a los delfines, plantar álamos

Pero el compromiso de Huawei con el medio ambiente no se agota en los innovadores guardianes. La compañía ha contribuido, por ejemplo, al desarrollo de un proyecto pionero en Irlanda para monitorizar los sonidos de los cetáceos. Gracias al micrófono submarino instalado en una boya autónoma conectada a la nube, se pueden detectar a kilómetros de distancia los silbidos y chasquidos de los delfines y el canto de las ballenas para identificar la distribución, el comportamiento y los patrones estacionales de los ejemplares, así como las alteraciones producidas por las rutas marítimas o la contaminación del agua. La información recabada permitirá establecer áreas de protección y crear un sistema de alertas para comunicar a los barcos la presencia de los animales y evitar colisiones.

La inteligencia artificial de código abierto de Huawei ha optimizado la captación de imagenes del elusivo leopardo de las nieves en la reserva de Sanjiangyuan, en China. Y el sistema de alertas en tiempo real, a base de cámaras de alta definición e infrarrojas conectadas a dispositivos móviles, ha mejorado la convivencia de la población de Xishuangbanna, en la provincia de Yunnan, con los elefantes que habitan en la zona.

Son solo algunos ejemplos de lo que la tecnología puede hacer para mejorar nuestra relación con el entorno y ayudar a cuidarlo y protegerlo. Pero de nada sirve si las personas y la sociedad no están concienciadas y actúan en consecuencia. Huawei respalda con hardware y software los esfuerzos para proteger el medio ambiente, pero también impulsa iniciativas como la campaña para proteger el álamo del Éufrates, el héroe del desierto que resiste el avance del Gobi en el norte de China. Gracias a ello se han logrado plantar más de 72.000 árboles y ganarle 116 hectáreas al desierto.