Ser diferente le ha llevado a cumplir el sueño por el que en 2017 se prometía unas vacaciones: aparecer en la lista de los 100 'influencers' más importantes de España.

Empezó su aventura por curiosidad, sacando el polvo a una cámara que encontró por casa, allá por el 2010, y hoy, con tan solo 25 años, el joven acumula casi 400.000 seguidores en redes, ha publicado un libro, dirige su propia empresa de cosmética y es embajador de Maybelline.

Álvaro Kruse se define como un «influencer emprendedor»; aunque más bien emprendedor que influencer, dice en declaraciones para El Independiente. Es de Cádiz, y ya ha perdido prácticamente su acento, pues Madrid le acogió muy pronto tras un viaje para 'probar suerte' que se ha convertido en eterno. Su vida no ha sido del color rosa amaranto que lucen sus paletas de maquillaje, más bien todo lo contrario, pero a día de hoy, lo tiene claro: «me pasé tantos años intentando encajar, que me rendí; entonces empecé a ser yo mismo. Que se ría el que quiera me decía a mi mismo. Ser diferente me ha llevado a ser quien soy».

Sus inicios profesionales se remontan a 2010, cuando lejos estábamos aún de escuchar con naturaleza el término 'youtuber' o influencer'. Cámara en mano, empezó impulsado por la curiosidad, a grabar su día a día, mostrar su pasión por el maquillaje y crear una comunidad que con el tiempo «creció de 100.000 en 100.000».

Su momento cumbre en las redes fue cuando la multinacional estadounidense Maybelline, lo hizo embajador anual en España, convirtiéndose así en el primer chico en la historia de la marca en nuestro país.

No vengo de dinero de cuna. Nadie me ha regalado nada»

ÁLVARO KRUSE

Esto le hizo sentir que «todo el trabajo había dado sus frutos» y le sirvió como impulso para ir tachando bien haceres de su infinita lista de objetivos o sueños por cumplir. El último: formar parte de la prestigiosa revista Forbes como uno de los 'influencers' más importantes del país. Para el gaditano, ver su nombre en Forbes le ha hecho reafirmarse en que lo estaba «haciendo bien».

Álvaro Kruse es el primer youtuber masculino de belleza y es además fundador de la compañía de fundas para móviles Krusette y de la primera marca de maquillaje sin género en España, Krash Kosmetics: «Krash Kosmetics es una marca de maquillaje sin género, vegana y cruelty free. Es el proyecto de mi vida. Cuando la marca nace empecé solo, ahora somos 18 personas».

Formar parte de la profesión más cuestionada de todos los tiempos le ha dado su éxito personal y profesional, aunque Kruse reconoce que ser 'influencer' tiene otra cara de la moneda que pocas veces se muestra y muchas te ataca a ciegas, sin esperarlo: «cuando alguien cuestiona mi profesión digo: sé tu influencer. Ni todo el dinero del mundo paga aguantar todos los días que personas critiquen todo aquello que hagas y deseen tu muerte cuatro veces al día. Cuando eso pasa, ser influencer deja de ser todo lo divertido que la gente se piensa que es», afirma.

Álvaro Kruse reconoce que su mente «ha ido siempre a 100 km/h»,y probablemente, sea ese el motivo por el que nada le parece mucho y mucho, nunca es suficiente. No sabemos si va a tomarse las vacaciones que él mismo se prometió pero sí que tiene algo pendiente con Forbes: «ahora falta la portada».