Tras pasar unas horas en la zona cocalera donde comenzó como líder sindical, la región de Cochabamba, el ya ex presidente de Bolivia Evo Morales ha aceptado la oferta de México de concederle asilo político. Morales ha anunciado que se quedará en el país centroamericano hasta que pueda regresar. Bolivia está sumida en el caos, tras forzar el Ejército y la presión popular a Evo Morales a dejar el poder.

«Me ha salvado la vida», ha dicho Evo Morales al llegar a la capital mexicana, tras un periplo accidentado «Por el triunfo en la primera vuelta de las elecciones del 20 de octubre empezó el golpe de Estado. Pasaron tres semanas y en la última etapa lamentablemente al golpe político y cívico se sumó la policía nacional», ha dicho el ex presidente boliviano en el aeropuerto Benito Juárez. «El presidente de México me salvó la vida. Estamos muy agradecidos, muchas gracias por salvarme la vida».

Ha añadido: «Mientras tenga la vida, seguimos en política. Mientras tenga la vida, estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen todo el derecho de liberarse… Pensé que habíamos terminado la con la opresión y la discriminación, la humillación. Pero surgen otros grupos que no respetan la vida, menos la patria. .. Si algo de delito tengo, es que es indígena Evo».

El periplo de Evo Morales ha sido muy complicado. Primero el avión que iba a recogerlo tuvo que esperar en Lima y cuando ya llegó a Cochabamba no recibió autorización. Regresó y lo volvió a intentar más tarde. Cuando finalmente Evo Morales estaba a bordo, tuvieron que sortear Lima por no contar con autorización. Hicieron escala en Paraguay. Luego evitaron el espacio aéreo de Bolivia y Ecuador.

Antes de trasladarse a México, Evo Morales ha grabado unas palabras dirigidas a su pueblo y al Ejército. «Quiero pedir a nuestras Fuerzas Armadas no mancharse con la sangre del pueblo», dice Morales. «Pronto volveré con fuerza, con más energía», anuncia en el audio convencido.

Recuerda en el mensaje de audio cómo en sus casi 14 años al mando del país jamás pidió a las Fuerzas Armadas que salieran a «reprimir al pueblo». Desbordada la policía por los disturbios, ha reclamado la intervención del Ejército que patrulla por muchas calles del país.

Señala que deja el país «por razones políticas». Y añade que siempre tendrá en mente a Bolivia, especialmente a las nuevas generaciones. Remarca cómo en sus casi 14 años al frente que no hubo nunca muertos por la intervención del Ejército. Sin embargo, «al día siguiente del golpe cívico militar ya había víctimas mortales», subraya.

Las Fuerzas Armadas forzaron el domingo la renuncia de Evo Morales, al anunciar que ya no contaba con su apoyo y que le recomendaban dejar el poder. Su residencia en La Paz fue saqueada. Tras anunciar su marcha, viajó a Cochabamba, donde comenzó como líder sindical y donde se sentía más seguro.

Los militares bolivianos han anunciado que salen en la calle para evitar un baño de sangre y que utilizarán la fuerza solo para evitar el vandalismo.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha informado en su cuenta de Twitter de la salida de Evo Morales del país. «Está sano y salvo», confirma el ministro de Exteriores del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El México de López Obrador ha concedido asilo a Evo Morales porque considera que la vida del ya ex presidente está en riesgo. Con este gesto, México retoma su papel como tierra de refugio que tuvo hace décadas.

La tradición de México ha sido siempre la protección de los perseguidos políticos… Es un orgullo de la política exterior mexicana», dice el canciller Ebrard

El jefe de la diplomacia mexicana afirmó que adoptan esta decisión porque la tradición de México «ha sido siempre la protección de los perseguidos políticos… Es un orgullo de la política exterior mexicana y vamos a mantenerla contra viento y marea».

Marcelo Ebrard ha asegurado que México no reconocerá a ningún gobierno en Bolivia que no sea fruto de elecciones libres. Sobre Bolivia hay una clara división en América Latina sobre lo sucedido desde las elecciones del 20 de octubre.

Para Venezuela, Nicaragua, Argentina o México se ha dado un golpe de Estado. Pero otros países como Chile recuerdan que el informe de la OEA destaca irregularidades en el recuento electoral, lo que dio lugar a los disturbios en todo el país.

Evo Morales quería seguir en el poder tras 14 años al frente del país. Primero hizo todo lo posible para optar a un nuevo mandato, y en estas presidenciales intervino para evitar una segunda vuelta. Así puede deducirse del informe de la OEA en el que se da cuenta de irregularidades como la falsificación de firmas, la ruptura de la cadena de custodia de las actas y manipulaciones informáticas.

El recuento electoral se interrumpió en la madrugada del 21 de octubre cuando todo apuntaba a que habría una segunda vuelta entre Evo Morales y el opositor Carlos Mesa. Al reanudarse el recuento, Evo Morales iba en cabeza y quedó a más de diez puntos de distancia de Mesa, es decir, habría ganado en primera vuelta.

La oposición encabezada por Mesa salió a manifestarse en las calles y a reclamar una segunda vuelta. Desde Santa Cruz de la Sierra, Luis Fernando Camacho, erigido en líder del Comité Pro Santa Cruz, llamó a la sublevación popular contra Evo Morales.

Camacho, abogado ultraderechista y católico ferviente, de 40 años, se ha convertido en el abanderado de la revuelta que ha acabado con el mandato de Evo Morales.

Primero demandaron nuevas elecciones pero la protesta ha ido a más y no ha parado hasta lograr el fin político de Evo Morales. El país está sumido en el caos porque los vándalos han aprovechado para sembrar el caos.

Bolivia está sumida en un limbo político. La vicepresidenta del Senado, Jeanine Añez, guiará en principio la transición. Está convocada la Asamblea este martes pero es una incógnita qué harán los leales a Evo Morales. Hay temor a que haya la deriva hacia un conflicto fratricida sea inevitable.