Irán y Rusia han obtenido información sobre votantes estadounidenses que podría ser utilizada «por actores extranjeros para intentar comunicar información falsa a los inscritos en el proceso electoral«. El director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, John Ratcliffe, ha sido quien ha confirmado esta maniobra.

No obstante, ha enfatizado que los sistemas electorales de Estados Unidos son resistentes y que los votos «están seguros». Según Ratcliffe, el país está preparado para tomar acciones contra «aquellos que son hostiles a la democracia».

El FBI está trabajando con otras agencias federales, estatales y locales, así como con compañías de tecnología y redes sociales privadas, para mejorar la seguridad y detener cualquier amenaza que ponga en peligro los próximos comicios, según informa la agencia Europa Press.

Estados Unidos acusa a Rusia e Irán de intentar influir en la opinión pública ante las próximas elecciones

Irán se habría hecho pasar por Proud Boys, el grupo de extrema derecha del que no se distanció Trump en el primer debate, y único celebrado hasta ahora, entre el presidente y su rival demócrata, Joe Biden. La campaña de Irán buscaba dañar al presidente, Donald Trump, que ha roto de forma unilateral el acuerdo nuclear con Teherán.

Sobre la injerencia rusa no han ofrecido detalles concretos. Rusia ya trató de intervenir en la campaña presidencial de 2016, con objeto de perjudicar a la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

Los demócratas han acusado a Ratcliffe de desclasificar selectivamente documentos a 12 días del fin del proceso electoral con el fin de beneficiar al presidente Trump. «No escuchen a Ratcliffe. Pirateo partidista», han escrito en su cuenta de Twitter los demócratas de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes.

En su cuenta de Twitter, el presidente Trump se hacía eco de la versión de Breitbarnews de esta supuesta injerencia electoral.

Desde Moscú y Tehéran niegan cualquier tipo de intento de subvertir el proceso electoral que se está viviendo en EEUU. El portavoz del Kremlin considera «lamentable» la acusación. El iraní cree que responde a un intento de desviar la atención.